viernes, 27 de enero de 2012

El segundo año de doma, Nivel II.

Reunión no es lo mismo que "poner en la mano" pero una acción necesita de la otra.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana continuaremos con el plan de trabajo para nuestro caballo, la semana pasada hablamos de la doma del potro, a continuación describiré el plan adecuado para el segundo año de doma.
El primer año de doma se ha basado en el entrenamiento gimnástico del caballo, se han desarrollado sus músculos, tendones, corazón y pulmones para que el caballo gane fuerza y resistencia y también mayor desarrollo del equilibrio, idéntica habilidad en ambos lados y capacidad gimnástica bajo la montura.
Estos objetivos los lograremos superar si hemos sido coherentes a la hora de exigir el esfuerzo necesario a nuestro caballo, el jinete debe respetar las capacidades físicas del caballo y nunca debe agotarlas, en mi camino me he encontrado a muchos jinetes que destrozaban sus caballos poco a poco sin darse cuenta haciendo cosas para mi impensables como por ejemplo dar más de media hora de cuerda a un potro y luego darle otra media hora de trabajo montado obligandoles a caminar a fustazos cuando estos ya no podían con la fatiga, estas malas practicas las hacen personas que temen a los caballos, estas personas no tienen ningún afecto a sus caballos y los van desgastando hasta que a una edad prematura quedan inútiles para la doma.
Mi maestro, era un hombre muy respetuoso con los caballos, el los amaba y tenía sus propios metodos, cuando tenía que domar a sus potros los montaba solo cuatro veces a la semana media hora cada sesión y el resto de la semana los juntaba en un prado para que jugaran y estuvieran sueltos en libertad, nunca un caballo le intento tirar o le hizo un mal gesto, con el tiempo aquellos potros se convirtieron en caballos de gran premio, era digno de admiración su trabajo.
Volviendo al tema que estamos hoy tratando, con el trabajo del primer año de doma superado, gradualmente introduciremos ejercicios más avanzados y aires reunidos, cuando hemos trabajado con respeto a nuestro caballo este adquirirá madurez mental y relajación, se convertirá en un generoso trabajador con confianza en el liderazgo humano.
Para ganar un control preciso, el jinete debe aprender a contener y alinear al caballo utilizando el asiento, las piernas y las manos. Ambas piernas y ambas riendas, junto al asiento, deben estar en contacto constante con el caballo.
Si falta el contacto en algunas de estas partes, el caballo ya no irá colocado, creando huecos por los que se fugará la energía del caballo. El resultado será un caballo torcido, con un ritmo pobre y una actividad y equilibrio escasos.
Nos podemos encontrar en este camino con estas díficultades:
El caballo abre o fuerza la mandíbula.
Tragarse o sacar la lengua.
La base del cuello se incurva más de lo necesario.
El cuello del caballo se rompe o se tuerce en la tercera vértebra, por detrás de la nuca.
El caballo bascula la nuca, torciendo el cuello.
Estos problemas surgen de la mala utilización de las ayudas impulsoras y ayudas excesivas por parte de las manos y riendas.
Las ayudas correctas generan impusión, crean un ritmo adecuado y dirigen el movimiento con facilidad, también son discretas.
Las ayudas incorrectas obligan al caballo por la fuerza, generan más impulsión de la que el jinete puede dirigir o no crean la impulsión suficiente para que el caballo acepte el contacto con la embocadura.
Las ayudas incorrectas no permiten al jinete tener un buen asiento, ni tener un contacto suave y estable.
Las ayudas incorrectas también sorprenden y asustan al caballo y son aquellas que castigan y obligan al caballo a hacer cosas que no puede hacer.
Para conseguir poder dar unas ayudas correctas primero debemos conseguir un buen asiento, y así colocaremos gracias a la impulsión bien dosificada una posición correcta de la cabeza del caballo:
La nuca sera el punto más alto de todo el cuerpo del caballo.
La nariz debe ir ligeramente por delante, o en la vertical, nunca por detrás.
Orejas niveladas.
El jinete, siendo el causante de la acción, hace que el caballo marche activamente hacia delante a través de su dorso. La impulsión pasa a través del dorso del caballo, su cuello, nuca y mandíbula hacia la embocadura y vuelve a las manos del jinete por las riendas, a los codos, hombros, baja por la columna vertebral y ejerce una influencia directa en el dorso a través de los isquiones del jinete bajo su asiento que genera junto con la pierna la energía hacia delante con trancos amplios y un contacto suave en las manos que son la base del trabajo correcto. Este trabajo también es conocido como "poner en la mano al caballo."
Este acepta nuestras ayudas, y toma un contacto suave y estable; Desde la puesta en mano llega la reunión que es el objetivo final del adiestramiento.
Durante el primer año de doma, el paso será siempre con riendas largas, a partir del segundo año ya podemos acortar un poco más las riendas y practicar círculos más pequeños, el trabajo al paso no debe deteriorar la calidad del aire ni basarse en la tracción de las manos del jinete, siempre los momentos de trabajo al paso reunido serán breves y estarán precedidos de otros momentos de paso largo o trote activo, así evitaremos problemas como la ambladura.
Los trabajos al trote en el nivel II incluirán todas las figuras de escuela como círculos, serpentinas, diagonales, medias vueltas y todos los giros a lo largo y ancho de la pista.
Cuidaremos en cambiar mucho de mano, no os dediqueís a dar vueltas a la pista a la misma mano y en línea recta, así se aburren los caballos.
En esta etapa introduciremos la cesión a la pierna, el giro sobre los anteriores y empezaremos a enseñar la espalda adentro, primero hacia el muro y luego adentro.
Los trabajos al galope, serán los círculos, las transiciones trote-galope, galope-trote, paso-galope, galope-paso e introduciremos los primeros trabajos en trocado a lo largo de las paredes de la pista.
Recordar en el calentamiento y durante el final de la sesión trotar "hacia delante y abajo" dejar que se estiren los caballos y darles pausas entre ejercicicio y ejercicio de unos minutos al paso con las riendas largas, cuando terminemos el trabajo, más paso con riendas largas y guardar al caballo fresco y mentalmente sano.
En nuestra rutina diaría incluir un día de paseo por el campo y otro que dedicaremos al trabajo pie a tierra y a la cuerda, otro día explicare más detalles sobre estos trabajos píe a tierra en un apartado dedicado exclusivamente a este tema, aquí pueden ver este video de un caballo PRE en nivel II, en este video analizo el trote, su nivel de reunión correcto para su edad y el paso, que no es malo pero preferiría que pasara más el pie la huella de la mano.

lunes, 16 de enero de 2012

Plan de trabajo para el caballo en su primer año de doma.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy  me gustaría mostrarles el plan de trabajo que utilizo con los caballos que entreno desde potros en adelante hasta el fin de su adiestramiento. Voy a ordenar el plan de trabajo desde el inicio y cada semana subiremos un nivel hasta que lleguemos al final del entrenamiento.
Hoy comenzaremos por el nivel I que sería el equivalente al nivel básico para un caballo joven.
El inicio con un potro: 
Imaginemos que tenemos en nuestra cuadra un hermoso caballo de tres años y medio, durante todo este tiempo lo hemos enseñado a dejarse ramalear, a estar atado, lo hemos cepillado a diario y hemos limpiado sus cascos sin ningún problema, partimos de que contamos con un caballo sano y tranquilo que no siente miedo cuando esta junto al hombre.
Este es el momento de enseñarlo el trabajo a la cuerda, pediremos ayuda a un amigo de confianza, pondremos al potro una cabezada de dar cuerda y nos colocaremos camino a la pista en este orden: primero ira el domador delante sujetando por la cuerda y guiando al potro hacia el picadero círcular y detrás del potro ira nuestro ayudante con la traya vijilando que el caballo no se pare o se intente girar.
Una vez en la pista el domador se alejara un metro a la izquierda del potro y el ayudante seguira detrás del caballo y avanzando los tres en círculo mostraremos el camino al inexperto caballo, poco a poco el domador se irá alejando del caballo hasta que se quede en el centro de la pista redonda y el ayudante se quedara cada vez más atras del potro hasta que pueda colocarse a la derecha del domador sin peligro de que el caballo se pare o gire, si esto ocurriera, el ayudante pasaría la traya al domador y tomaría la cuerda para volver a dirigir al potro hacia adelante, poco a poco se volvera ha alejar del caballo hasta que pueda quedarse al lado del domador y así pueda ayudarle con la traya.
Imaginemos que el caballo en un par de vueltas a mano izquierda ha aprendido a ir al paso sin necesidad de empujarlo nuestro ayudante desde atrás, ahora es el momento de pedirle trote, el domador tomará la cuerda con las dos manos, con una dirigirá al potro y con la otra tomará el sobrante de la cuerda para poder alargar o acortar según convenga, el ayudante a la derecha sujetará la traya y apuntará a la grupa del potro para evitar que el caballo se de la vuelta y apuntará a la espalda para que no haga el círculo demasiado pequeño.
El domador pedirá con voz alta pero sin gritar al caballo que trote y acto seguido el ayudante acercará la traya al caballo, este saldrá al trote o puede que galope si le ha pillado de sorpresa, si se diera este caso dejaremos al caballo que galope, no pasa nada malo por eso, igual le sobra fuerza y necesita hacerlo, lo importante ahora es que avance hacia delante y que no se de la vuelta ni se gire porque si no, nos quitará la cuerda y tropezará con ella, eso no sería nada positivo.
Imaginemos que el caballo dio una vuelta al galope y se puso solo al trote, le hablaremos de forma amable para evitar que vuelva a galopar y procuraremos que el caballo haga el círculo grande, de unos 20 m. sería ideal. Nuestro ayudante seguira pendiente de que el caballo no se pare o se venga al centro del círculo.
Con un par de vueltas al trote nos conformaremos acto seguido haremos el círculo más pequeño y con suaves tironcitos pondremos de nuevo al caballo al paso, después de que dé un par de vueltas al paso repetiremos la orden de trote, si el caballo lo ha entendido le dejaremos trotar al rededor nuestro un minuto y lo volveremos a poner al paso, le daremos al paso un par de vueltas y repetiremos la orden de trote.
Cuanto más veces hagamos transiciones trote-paso y paso-trote más tranquilo trabajará nuestro caballo y más pendiente de nosotros estará.
Cuando dominemos el trabajo antes citado a la izquierda haremos exactamente lo mismo a mano derecha pero en este caso el ayudante se colocará a nuestra izquierda.
Cuando el caballo empieze a ponerse al paso solo con nuestra voz con facilidad y tengamos seguro que el caballo no se gira ni intenta resistirse cuando lo ponemos al trote, empezaremos a enseñarle a galopar a la cuerda, primero desde el trote le acercaremos hacia nosotros en un círculo más pequeño de unos 12 m. le acercaremos la traya a la grupa y dando la orden de galope este deberá de partir con facilidad, en ese momento le dejaremos que haga el círculo más grande que vuelva a los 20 m. del principio, es probable que el caballo al alejarse de nosotros se ponga al trote otra vez, no pasa nada, le dejaremos que trote pero obligandolo a ir a un trote tranquilo que no sea precipitado y cuando este otra vez trotando en equilibrio haremos el circulo más pequeño otra vez y le pediremos que galope, haremos varias repeticiones trote-galope-trote, con ellas el caballo aprenderá a salir sin miedo ni precipitado, tenerlo al principio mucho tiempo al galope no será bueno para el caballo, el aprenderá a galopar mejor con repeticiones breves. Cuando el caballo domine este ejercicio a mano izquierda le enseñaremos de la misma forma a mano derecha.
Hay que tener en cuenta que el caballo al principio no esta en forma por eso no es bueno alargar las sesiones de trabajo a la cuerda, debemos comenzar al paso y terminar al paso también, hay que evitar que el caballo se descontrole y que se excite o tenga miedo, debe ser un trabajo fácil y comodo para el por eso no pediremos mucho galope y le trabajaremos el mismo tiempo a cada mano.
Yo recomiendo con un potro los tres primeros dias de cuerda no darle más de 15 minutos de trabajo, a partir del cuarto día subiremos unos minutos cada día hasta llegar un maximo de 25 minutos por sesión, cuando ya domine el trabajo a la cuerda, nunca den más de 30 minutos de cuerda a un caballo joven, pueden deteriorar sus articulaciones, el trabajo en círculo aunque no lo parezca, en esceso puede ser dañino.
Yo con mis caballos adultos cuando les doy cuerda nunca les tengo más de 30 minutos, suelo darles 5 minutos de paso a cada mano otros 10 de trote y otros diez de transiciones trote-galope-trote y termino con el paso para guardarlos secos y tranquilos.
Cuando nuestro caballo ya trabaje bien a la cuerda, que puede aprenderlo en unos dias, le pondremos el cinchuelo para acostumbrarlo a la montura poco a poco, cuando el caballo no extrañe el cinchuelo le pondremos un sudadero debajo de este y cuando este no le moleste ya le pondremos la montura, primero sin estribos y más adelante con ellos, asi estaremos trabajando a la cuerda a diario hasta que el caballo no extrañe su equipo completo (montura y cabezada con filete y riendas). Hay personas que en este momento le colocan riendas fijas al caballo para forzarlo a bajar el cuello, yo personalmente lo evito hacer, pero en algunos casos les he trabajado con la rienda triangular que les fuerza menos. En otro apartado les explicare más detalles sobre el uso de este y otras riendas auxiliares.
Cuando llegue el día en que nuestro caballo trabaje tranquilo con todo su equipo bien colocado, después de unos minutos de trabajo a la cuerda, nuestro ayudante sujetará al caballo por delante y el domador pondrá el pie en el estribo, si el caballo no se asusta haremos la intención de apollarnos en el como si nos fueramos a subir si no hay tensión en el caballo apollaremos la barriga en la montura y así nuestro ayudante dejará al caballo que de unos pasos hacia delante, si no pasa nada pararemos y recompensaremos al caballo, este ejercicio se puede hacer a las dos manos.
Si el potro no se ha asustado en ningún momento cuando hacemos esta rutina, pronto nos sentaremos herguidos sobre la montura siempre ayudados por nuestro ayudante que sujetará al caballo y lo tranquilizará para que no intente hacer algo que pudiera dañar al jinete. Superada esta etapa enseñaremos al caballo a andar al paso con el jinete erguido, guiado por nuestro ayudante, si el caballo con el jinete sentado no quisiera andar por temor, pediremos ayuda a una tercera persona para que desde detrás del caballo lo anime a andar.
Cuando el caballo camine en recto sin problemas, el ayudante se alejara del caballo y se podrá empezar a trabajar a la cuerda con el jinete para enseñarle primero a trotar con jinete y las ayudas básicas (riendas de abertura para girar a cada lado y transiciones trote-paso-parada).
Cuando el caballo supere esta etapa (que puede hacerse en una semana) le soltaremos de la cuerda y el jinete guiara solo al caballo por la pista, el ayudante nos acompañara para animar al caballo a avanzar si no obedeciera al jinete.
Esta es la etapa en la que cada día pogresaremos en el trabajo por la pista enseñando al caballo a girar, a hacer circulos, diagonales y serpentinas muy simples al paso y al trote siempre con impulsión pero sin precipitación ni tensión por parte del potro.
Cuando tengamos estos trabajos superados y los haga el caballo tranquilo con un contacto suave y el cuello largo, abajo y adelante, le enseñaremos a galopar, primero desde un círculo grande y luego antes de entrar en un angulo de la pista. Primero nos conformaremos con una vuelta al galope a cada mano y cada día iremos dando una vuelta más hasta que el caballo aprenda a galopar sin tensión y con más facilidad, recordar no agoteis a los caballos, trabajarles el tiempo justo para que no terminen cansados y empiecen a arrastrar los pies y dejar de obedecer a la pierna del jinete. (Para más detalles sobre el galope visiten este enlace en el que doy más detalles de como hacerlo http://domaclasicaycaballos.blogspot.com/2011/09/el-galope-ii.html ).
El primer año de doma lo emplearemos en mejorar los ejercicios al paso, trote y galope y cuidaremos mucho las transiciones evitando tirones de riendas y tensión en los caballos, estos ejercicios son: círculos de 20m. serpentinas grandes, diagonales, medias vueltas, doblar a lo largo de la pista y también a lo ancho.
Buscaremos siempre la impulsión, el deseo de avanzar del caballo, un contanto ligero y un cuello largo y hacia adelante para no deteriorar el dorso del caballo, trabajaremos al trote levantado y al galope con asiento ligero, al paso llevaremos las riendas largas para no perjudicar el paso natural del caballo que en esta etapa sera siempre amplio.

domingo, 1 de enero de 2012

El tratado de La Gueriniere.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, me gustaría felicitarles este año nuevo y recomendarles para estas fiestas que regalen o lean un buen libro.
Yo personalmente quiero recomendarles el "Tratado de La Gueriniere" también llamado Escuela de a caballo.
Su autor fué Francisco Robinchón de la Guériniére, jinete del siglo XVIII, su obra ha sido una de las más influyentes en la historía del adiestramiento de caballos, hasta hace poco fué también el manual de la Escuela Española de Equitación de Viena, es una obra de referencia para entender la doma clásica como la inventarón los primeros maestros.
Hoy aquí en nuestro blog, voy a hablarles un poco de su vida y su obra para intentar acercarles más al personaje y la importancia de conocer y leer su libro.
Nacido en 1688 en el Essay (Francia) (cerca de Alençon), La Guérinière pasó la mayor parte de sus primeros años en Normandía, su hermano Pierre-des-Brosses La Guérinière dirigió la escuela de equitación llamada: Académie d' Caen (originalmente establecida por otro maestro francés, Antoine de Pluvinel, en 1594).
En 1715, La Guérinière recibió su diploma como un "roi du Écuyer", y comenzó como director de una academia de equitación en París, cargo que ocupó durante 15 años y que le valió una excelente reputación como instructor y jinete. El Grand Ecuyer de Francia, el príncipe Carlos de Lorena, le nombró "Directeur du Manège des las Tullerías" en 1730 que era el picadero de los reyes de Francia. Ocupó este cargo de caballerizo de Luis XIV, hasta 1751.
A La Guérinière se le atribuye la invención de la espalda adentro, que él llamó el "alfa y omega de todos los ejercicios", después de haber sido el primero en describirlo. Su famoso libro L'École de Cavalerie, "La Escuela de a Caballo", que fue publicada en partes entre 1729 y 1731, y como una obra completa en 1733, es uno de los libros más importantes dedicados para el entrenamiento del caballo que se han escrito,  en el detalló la equitación, los tratamientos veterinarios, y habló de los cuidados y manejos de los caballos en general. Este libro se ha convertido en el texto más importante de la famosa Escuela Española de Equitación y gran parte de su entrenamiento diario se basa en ella.
La mayor parte de sus ejercicios eran para aumentar la flexibilidad de los caballos y su equilibrio, él tenía un sistema de enseñanza progresiva para llegar a un objetivo general: la ligereza, un caballo obediente, tranquilo que era un placer de montar. A La Guérinière También se le atribuye la invención del cambio de pie y el contra galope o galope en trocado.
En su libro, Ecole de Cavalerie (París, 1733), La Guérinière comenta los beneficios de la utilización de la espalda adentro en todos los aires, como en el galope. La Guérinière recomienda que el jinete también debe tener un buen asiento para tener una mano suave y ligera, en él hace varias referencias a William Cavendish, también conocido como el duque de Newcastle.
Murió en Versalles en 1751 despues de haberse convertido en una referencia como jinete a nivel europeo.
En su libro escribió citas como esta: " El conocimiento de la naturaleza del caballo es uno de los principales fundamentos en el arte de montar y todo jinete debe hacerlo su principal estudio" .
En su trabajo centra las bases de un sistema más simple y natural que sus predecesores y exigia a sus caballos solo lo que podían dar destacando que no todos los caballos están capaciatados para las mismas finalidades, era un gran amante del caballo Iberico destacando de él su porte y nobleza.
Nunca pedia nada a un caballo que no estuviera seguro de que éste podia dárselo y no agotaba inutilmente a los potros con excesivos trabajos a la cuerda antes de montarse.
Siempre recomendó a sus alumnos que profundizaran en el conocimiento de los caballos como animales, intentando conocer su anatomia, su funcionalidad y su psicología para encontrar así el entrenamiento adecuado para cada caballo.
Hoy en día nadie duda que él reinvento el arte de la doma clásica, en su tratado se describen todos los saltos de alta escuela desde la elevada, hasta la corveta y los aires reunidos como el piaffé.
Gracias a La Gueriniere la equitación se convirtió en un arte y la doma en uno de los deportes a caballo más antiguo practicado por el hombre.