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martes, 6 de mayo de 2025

La historia de las bibliotecarias a caballo.

Amig@s del caballo! En este post les voy a hablar de una historia que pocas personas conocen pero que me pareció muy interesante contarles:
¿sabían que hubo bibliotecarias que repartían libros a caballo?
Las bibliotecarias a caballo fueron parte de un programa increíble llamado Pack Horse Library Project, que se llevó a cabo en Kentucky, EE.UU. durante la Gran Depresión que sufrió Estados Unidos desde finales de 1929.

En los años 30, muchas comunidades rurales en los Apalaches estaban aisladas, sin acceso a libros ni educación. Para combatir el analfabetismo y acercar la cultura a estas zonas, más de mil mujeres se convirtieron en bibliotecarias a caballo. Con alforjas llenas de libros, recorrían montañas, cruzaban ríos y enfrentaban todo tipo de dificultades para llevar lectura a 50.000 familias y 155 escuelas. 

Las bibliotecarias a caballo estaban compuestos en su mayoría por mujeres. Recibieron salarios de la Administración de Progreso de Obras. La regla era que las bibliotecas debían existir en los condados donde se entregarían los libros. Muchas de las escuelas locales contribuyeron a este esfuerzo donando materiales, como periódicos, revistas y libros.

El proyecto fue impulsado por el New Deal del presidente Franklin D. Roosevelt, y aunque al principio hubo escepticismo, pronto la demanda de libros creció enormemente. Las bibliotecarias no solo entregaban libros, sino que también leían en voz alta para quienes no sabían leer y compartían información útil, como recetas de cocina y consejos de salud. 

Eran conocidas como las “mujeres de los libros”. Montaban a caballo, generalmente al amanecer, para tomar su camino a lo largo de las laderas nevadas y a través de arroyos fangosos con un objetivo simple: entregar material de lectura a las aisladas comunidades montañosas de Kentucky.
Las mujeres del libro cabalgaban entre 100 y 120 millas por semana, en sus propios caballos o mulas, a lo largo de rutas designadas, independientemente del clima. Si el destino era demasiado angosto incluso para los caballos, desmontaban y se iban a pie.
El programa terminó en 1943, cuando se construyeron carreteras y aparecieron los bibliobuses, pero su impacto fue enorme. 
¿Te imaginas recorrer kilómetros a caballo solo para compartir el poder de la lectura? ¡Una historia fascinante! 

martes, 2 de abril de 2024

¿Conoces la novela Black Beauty?

Amig@s del caballo! hoy les quiero hablar del libro Black Beauty conocido en España como Azabache. Este libro ha sido una referencia mundial contra el maltrato animal, incluso se hicieron asociaciones que vendían el libro para recoger fondos para ayudar a caballos maltratados. Por este motivo aquí les contamos un poco de su historia: 

Azabache, también conocida como Belleza Negra, es una novela escrita por la autora inglesa Anna Sewell en 1877. La historia fue compuesta durante los últimos años de la vida de Sewell, cuando estuvo confinada en casa debido a su invalidez. Trama y Temas:

    • Azabache (o Belleza Negra, como se conoce en algunos lugares) es una narrativa que sigue la vida de un noble caballo desde su nacimiento hasta su apacible retiro.
    • La novela está escrita en primera persona, y el protagonista es el propio caballo. A través de sus ojos, exploramos su vida, los infortunios que enfrenta y cómo conserva su fuerza y valores moralizadores.
    • Educación sobre el bienestar animal: Además de la historia del caballo, Azabache también enseña cómo tratar a los animales con amabilidad, simpatía y respeto.
  • Impacto y Popularidad:

    • Anna Sewell pudo ver el inmediato éxito que alcanzó su obra, pero lamentablemente, murió solo cinco meses después de su publicación.
    • Azabache se ha convertido en uno de los libros ingleses más vendidos de todos los tiempos, con más de cincuenta millones de ejemplares.
    • La novela ha dejado una huella duradera al humanizar a los animales y alentar la empatía hacia ellos.
  • Sobre la Autora:

    • Anna Sewell nació en Norfolk, Inglaterra, y pasó gran parte de su vida en una silla de ruedas debido a una lesión en los tobillos.
    • Su respeto por los caballos creció mientras pasaba horas llevando a su padre en carruaje.
    • Azabache fue su único libro, escrito entre 1871 y 1877 en su casa en Old Catton.
    • A pesar de su enfermedad, Sewell logró completar la novela y venderla a una editorial local.

En resumen, Azabache es una obra que combina la belleza de la narrativa con un mensaje importante sobre la compasión y el trato adecuado hacia los animales.

Su legado perdura hasta hoy pues el mensaje de su historia ha sido llevado a las pantallas de cine en varias obras homónimas, la más importante se estreno en 1995 y la ultima en 2020. 



jueves, 1 de febrero de 2024

Beauvalais el caballo más famoso del adiestramiento español.

Amig@s del caballo! hoy hablamos de «Beauvalais» que fue un caballo hannoveriano nacido en 1987, criado por Friederike Schulz-Srellenfleth que formo parte del equipo olímpico español.

Desde julio de 1999 hasta su retirada fue el principal caballo de competición de Beatriz Ferrer-Salat. Juntos ganaron el bronce por equipos y la plata individual en los Juegos Ecuestres Mundiales de Jerez 2002, la plata por equipos y el bronce individual en los Campeonatos de Europa 2003, la plata por equipos y el bronce individual en los Juegos Olímpicos de 2004 y el bronce por equipos en el Campeonato de Europa 2005.

El caballo se retiró en 2007 y pasó a disfrutar de su jubilación en las cuadras de su dueña hasta que cumplió los 31 años, una edad muy longeva si la comparamos con la media de 20 años que vive la mayoría de caballos. En marzo de 2018 falleció el mejor caballo de la Doma Clásica española.

Beatriz Ferrer-Salat y "Beauvalais" hicieron historia en la equitación española ganando dos medallas en los Juegos de Atenas 2004. «Beauvalais» es el caballo que más metales olímpicos ha dado a España.

España fue medalla de plata por equipos en aquellos Juegos con un equipo formado por Rafael Soto con «Invasor»; Juan Antonio Jiménez con «Guizo»; Ignacio Rambla con «Oleaje» y Beatriz Ferrer-Salat con «Beauvalais» que logró también el bronce en su participación individual.

Durante el año olímpico 2004 y con España teniendo representación en los Juegos de París en Salto de Obstáculos, Doma Clásica y Concurso Completo de Equitación hay que reivindicar a Beatriz Ferrer-Salat, la única amazona en la historia de la hípica española con una medalla olímpica individual en su palmarés. Ella es la reina de la Doma Clásica española. A las medallas logradas en Campeonato de Europa y Juegos Ecuestres Mundiales se suma su doble metal olímpico en Atenas 2004. Y todo ello con su fiel «Beauvalais».

Beatriz Ferrer-Salat es una amazona trabajadora, metódica y perfeccionista que consigue todo lo que se propone a caballo. Con «Beauvalais» la gente pensaba que sería muy difícil conseguir llegar lejos con él por tener un carácter difícil y complicado, pero ella se enamoró de él desde que lo probó y siempre le tuvo fe. «Beauvalais» le dio a Ferrer-Salat el título de «Reina de la Doma Clásica» y veinte años después de su hito olímpico nadie la ha apeado de ese puesto de honor con cinco participaciones olímpicas, tres Campeonatos del Mundo, Campeonatos de Europa en los que ha acumulado ocho medallas, diez Campeonatos de España ganados... es la actual Campeona de España, la única amazona en la historia de la hípica española con una medalla olímpica individual en su palmarés.

¿Cómo era físicamente aquel caballo?

Cuando yo era más joven, tuve la oportunidad de verlo en varias ocasiones, incluso en su cuadra cuando Beatriz lo tenía en las instalaciones del Open sports club.

Era un caballo castaño, no muy grande que pie a tierra no era muy impresionante, pero montado se crecía y era capaz de hacer todos los ejercicios de gran premio con mucha expresión.

En aquella época se contaban leyendas acerca del enorme precio que le costo a su dueña comprarlo y de lo difícil que le resultaba a su anterior dueño ejecutar todos los ejercicios sin que el caballo se calentara en exceso...

Realmente fue un caballo excepcional que jugó un gran papel para la equitación española, desde este espacio le dedico nuestro homenaje.




miércoles, 23 de agosto de 2023

El volteo, otro arte a caballo.


Amig@s del caballo! Hoy les quiero hablar del volteo que es una de las muchas disciplinas que se desarrollan sobre los caballos. En el Museo Arqueológico de Heraclión, en Creta, se halla el famoso fresco de la taurocatapsia, que representa una escena dinámica en la que un hombre realiza saltos y acrobacias sobre un toro en movimiento. Para muchos este es el primer antecedente del volteo ecuestre. Esta práctica siempre ha formado parte del entrenamiento de las tropas de caballería y también servía de entretenimiento en los circos romanos. Para practicar el volteo no solo se precisa de una agilidad excepcional y de grandes conocimientos de equitación, sino que el caballo y la figura del conductor son vitales para que los ejercicios puedan ser llevados a cabo con éxito.
En la historia tenemos antecedentes del volteo en Europa que se practicaba hace siglos por los guerreros a caballo, considerándose parte de un entrenamiento militar que llegó hasta las modernas escuelas de caballería donde era materia obligatoria.

Durante el Renacimiento las escuelas de esgrima italiana y francesa usaban el volteo para mejorar la agilidad de sus alumnos y en el siglo XVII y XVIII la nobleza alemana y austriaca practicaba el volteo como parte de su formación, siendo Austria el país donde surgieron verdaderos maestros de este arte.

El nombre de volteo viene de la palabra francesa “voltige”, un vocablo que a su vez procede del término “volte” que hace referencia al tipo de desplazamiento circular que realizan los caballos. El término volteo surge durante el siglo XIX, cuando esta práctica se convirtió en obligatoria en el entrenamiento de la caballería francesa.

Por otra parte, el volteo como deporte tiene sus orígenes en la Antigua Roma, donde las coreografías acrobáticas a lomos de equinos compartían espacio en el circo romano con las carreras de caballos y carruajes, el lanzamiento de jabalina, el tiro con arco, la esgrima y el boxeo.
También tenemos antecedentes modernos en la Alemania de los años 30 del siglo XX, donde el régimen nacional socialista promovió que los jóvenes tuvieran contacto con la naturaleza y los caballos, entonces muchos niños tuvieron la oportunidad de conocer los inicios de este deporte en granjas y establos colaboradores del régimen. 
Después de la segunda guerra mundial siguió difundiendose por centro-Europa y los practicantes de esta disciplina fueron desarrollando un nivel más artístico de los ejercicios hasta que se formaron las bases de lo que hoy conocemos como Vaulting. 
No fue hasta 1983 cuando la FEI reconoció al volteo como disciplina ecuestre, celebrándose en 1984 el primer campeonato europeo en Austria y el primer campeonato mundial en Suiza en 1986.
En el volteo hay tres protagonistas principales cada uno de los cuales juega un papel fundamental. Los primeros son los volteadores o gimnastas, que deben subir y bajar del caballo al galope. Deben ser rápidos, ágiles y conocer muy bien sus movimientos. Estos deportistas tienen una amplia experiencia en monta y un gran desarrollo del equilibrio y la posición corporal.
El segundo protagonista es el caballo, que al igual que los gimnastas deben cumplir con una serie de requisitos. Deben ser animales tranquilos, sumisos, confiados y con una fuerte musculatura. Los ejemplares más demandados son aquellos con galopes constantes y suaves que facilitan las acrobacias.

Por último, y aunque a primera vista parezca que no hacen más que sujetar la cuerda, están los conductores o “longeur”. Se encargan de que el caballo mantenga un ritmo adecuado, permitiendo el óptimo rendimiento de los volteadores. Detrás de todo este equipo hay, además, entrenadores que corrigen los errores y desarrollan la coreografía.
Existen competiciones de volteo por casi todo el mundo. En ellas participan equipos de seis volteadores que pueden actuar de forma individual, en parejas o en equipos. Los movimientos son valorados por jueces especialistas en la disciplina, analizando tanto los ejercicios obligatorios como la rutina libre al compás de la música.
Los jueces son los encargados de valorar diversos aspectos como la técnica, la ejecución de los ejercicios, la dificultad, la originalidad o la composición de la coreografía. Los aspectos que más puntúan son el comportamiento del caballo, la buena armonía entre gimnastas y caballos, la elegancia y soltura al realizar los movimientos y la visión global del equipo.

martes, 4 de agosto de 2020

El Horse Park de Kentucky.


Amigos del caballo! les cuento que soy un fan de los concursos de completo internacionales, por este motivo hoy les escribo este post donde hablamos de la historia del Kentucky Horse Park, que es un lugar famoso mundialmente donde se celebran eventos hípicos internacionales.

¿Qué es el KHP?

Kentucky Horse Park es un centro ecuestre sede de competiciones internacionales, y un parque temático educativo abierto desde 1978 en Lexington, Kentucky. Se encuentra junto a la autopista estatal de Kentucky 1973 (Iron Works Pike) y la interestatal 75,en la salida 120, en el norte del condado de Fayette en los Estados Unidos. La instalación hípica  es un parque ecuestre de 4,95 km2de superficie dedicado a la "relación del hombre con el caballo". Abierto al público, el parque cuenta con el atractivo del show: Horses of the World Show, que muestra tanto caballos comunes y raros de todo el mundo. Los caballos se montan en una puesta en escena auténtica al gusto norteamericano. Cada año el parque es sede de una serie de eventos especiales y espectáculos de caballos del más alto nivel.

Además, el parque contiene el Museo Internacional del Caballo, y tiene una colección permanente de la historia de caballos y sus recuerdos, junto con una colección histórica giratoria centrada en un tema en particular (un regalo del desierto de Arabia, la China imperial y todos los caballos de la reina de Gran Bretaña).

A partir de la llegada en 1979 de Forego, uno de los principales caballos de hándicap de la década de 1970, el Kentucky Horse Park ha sido el hogar de algunos de los caballos de competición más grandes del mundo, incluyendo John Henry, "Horse of the Decade" para la década de 1980 y el mejor semental Thoroughbred el ganador de más dinero en premios en la historia de las carreras. Con la excepción de unos meses en 1986, John Henry vivió en el parque desde 1985 hasta su muerte en 2007, junto a otros grandes de las carreras como Forego y su compañero campeón de los años 70 Bold Forbes, y los residentes más recientes Cigar, el "Caballo de la década" para la década de 1990, y Da Hoss, el primer caballo en ganar las carreras de la Breeders' Cup. A finales de 2008, los campeones Alysheba y Funny Cide se convirtieron también en residentes del stud y Go For Gin, se convirtió en residente del stud en 2011. 

Historia del KHP:

Durante más de 200 años, en los terrenos donde se encuentra el KHP se han criado caballos.

En 1777, Patrick Henry, entonces gobernador de Virginia, concedió 9.000 acres de tierra en el Territorio de Kentucky a su cuñado, William Christian, como recompensa por su servicio en la guerra francesa e india. Un rico Virginiano, el coronel Christian trasladó a su familia a Kentucky en 1785 y estableció una granja en Beargrass Creek cerca de Louisville. Christian fue asesinado por los indios en 1786, y su hija, Elizabeth Dickerson, heredó el tratado de Elkhorn Creek, 3.000 acres de tierra ahora en los condados de Scott Fayette y. Parte de esta tierra se convirtió en el Kentucky Horse Park.


Elizabeth finalmente vendió la sección más grande de su tierra a su cuñado, el Dr. Walter Warfield. A su vez lo vendió a uno de sus colegas, el Dr. William H. Richardson en 1826. Richardson nombró su nueva tierra Caneland, después de la abundancia de caña que encontró creciendo salvaje por la gran primavera. Caneland se hizo conocida por sus hermosos jardines ingleses, y fue la primera granja en Kentucky en establecer un invernadero. Richardson también fue el primer propietario en criar caballos de pura raza en esta sección de tierra. En la década de 1840, la familia Richardson fue duramente golpeada por la epidemia de cólera que golpeó a Lexington, y finalmente la familia Richardson desapareció.


En 1850, la granja había sido vendida a Eliphalet Muir. Eliphalet estaba casado con Anne Boone, una sobrina de Daniel Boone. Juntos, desarrollaron la granja, y se especializaron en la cría de Saddlebreds. Después de la muerte de Muir, la granja fue vendida a S. J. Salyers con el fin de dividir la herencia entre los muchos hijos de muir. Salyers comenzó a criar de nuevo Thoroughbreds en la propiedad. También fue responsable de la construcción de la residencia que ahora se utiliza para las oficinas en el Kentucky Horse Park. La casa, que fue terminada en 1866, fue construida sobre la base de una casa aún más antigua que fue quemada antes de la Guerra Civil (probablemente la mansión Richardson). Pero en 1890, la granja había sido vendida una vez más, esta vez a John D. Creighton. Creighton renombró la tierra Ashland-Wilkes Farm, y comenzó a criar y entrenar a los caballos trotadores. Construyó una pista de entrenamiento en 1897 que todavía se utiliza hoy en día en el Kentucky Horse Park. Desafortunadamente, Creighton se vio obligado a vender su granja poco después para pagar a sus muchos acreedores.


Durante un corto período de tiempo después de que Creighton se viera obligado a vender la granja, fue propiedad de dos banqueros de Lexington. Alquilaron la tierra al coronel Milton Young, propietario de McGrathiana Farm (ahora Spindletop y Coldstream Farms). Young envió varios de sus años Standardbred criados en la propiedad a una subasta de Nueva York, donde un agente del capitán Sam S. Brown los vio. Al capitán Brown le gustaba tanto su aspecto que compró su casa con el fin de criar caballos de un calibre similar.

Brown, un rico barón del carbón, reconstruyó la granja y la llamó Señorita Stud Farm, en honor a una de sus yeguas favoritas. También desempeñó un papel fundamental en el apoyo al hipódromo de la Asociación de Kentucky en Lexington y, finalmente, en el desarrollo del nuevo Hipódromo Keeneland. Brown también construyó torres de agua alrededor de la granja para bombear agua dulce a sus caballos desde un manantial que nunca se secó.

Brown se estableció en Señorita, con un ganador del Kentucky Derby, Buchanan en 1884. La salud de Brown pronto comenzó a fallar, y murió poco después. La granja fue ofrecida en subasta pública, y Lamon V. Harkness fue el comprador. Harkness nombró a la granja Walnut Hall y la convirtió en una de las granjas Standardbred más grandes y conocidas. Construyó la granja de 450 acres y 12 yeguas en 1894 a 2,000 acres y 100 yeguas en 1904. El Big Barn, que todavía está en pie en el parque, fue construido por Harkness en 1897. El Granero Grande tiene 476 pies de largo, tiene 52 puestos y un área de venta, para subastas de caballos. Fue uno de los graneros de caballos más grandes jamás construidos, y los costos de construcción se extendieron a $15,000. Esta tierra pasó de él a su hija, Lela Harkness Edwards, quien a su vez la dejó conjuntamente a su hija, Kate Edwards Nichols, y a su nuera, Mary Edwards. En 1947, dividieron la granja, con Mary Edwards recibiendo la sección que finalmente se convirtió en el Kentucky Horse Park.

En 1972, Mary Edwards (entonces Sra. Sherman Jenney) vendió su propiedad a la Commonwealth de Kentucky por 2,7 millones de dólares, y en 1978, el Kentucky Horse Park, se convirtió en el único parque del mundo dedicado a la relación del hombre con el caballo, abierto al público.

El parque tiene varias estatuas de caballos míticos de las carreras de pura sangres de la historia de Estados Unidos, una de ellas es la de "Secretariat"

El parque también fue sede de los Alltech FEI World Equestrian Games de 2010 y se celebran anualmente varias competiciones nacionales de adiestramiento, salto, concurso completo y carreras de pura sangres.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Jenofonte y la equitación.


Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes para cerrar este año 2015 me gustaría volver la mirada atrás y recordar al hombre que considero uno de los autores más importantes que escribió sobre la equitación, me refiero a Jenofonte militar y estadista griego que escribió el tratado más antiguo de equitación que conocemos en Europa y que fue base e inspiración para la aparición de otras obras posteriores que trataron el tema de la equitación. Según la enciclopedia, Jenofonte nació en Atenas en el año 430 y murió en Corinto en el año 355 antes de Cristo, la enciclopedia lo define como un escritor e historiador griego de la antigüedad, Jenofonte reflejó sus experiencias personales en sus obras o tratados.

En 401, su amigo Próxeno de Beocia le enroló en la expedición que Ciro el Joven emprendió contra su hermano Artajerjes II. Pese a lograr la victoria en Cunaxa, con la muerte de Ciro la expedición perdió su significado, dejando en difícil situación al ejército griego. La arriesgada retirada de los diez mil griegos supervivientes a través de la altiplanicie armenia en dirección al Mar Negro constituye el núcleo principal de su obra más perdurable, la Anábasis, narración en prosa en siete libros que contiene momentos memorables. Al igual que el resto de su producción, por falta de datos es difícil establecer la fecha de este libro.

Enfrentado con la democracia ateniense por su condena de Sócrates, de quien había sido discípulo, y desatada la guerra entre Atenas y Esparta, se retiró a vivir en una hacienda en Escilo, junto a Olimpia, cedida por los espartanos en reconocimiento de sus servicios. Fruto de su experiencia como dueño de una explotación agrícola fueron el Económico y las Rentas, donde propuso también medidas para remediar los males de Atenas. La derrota de los espartanos (371) le obligó a trasladarse a Lepreo y, más tarde, a Corinto, donde murió.

En sus obras se manifiesta hostil hacia la democracia ateniense y se orienta hacia formas más autoritarias, como las que conoció en Esparta y en Persia. Agradecido a la política espartana, compuso un desigual tratado sobre La república de los lacedemonios, alabando la educación y la constitución espartana. En la misma línea se inscribe su opúsculo Agesilao, dedicado a alabar la política del rey espartano, amigo del autor.

Su orientación aristocrática se manifiesta, sobre todo, en sus Helénicas, en las que pretendía continuar la obra de Tucídides, pero con una intención historiográfica muy alejada de la imparcialidad y del método de dicho historiador. Las Helénicas son una obra claramente filoespartana que narra en siete libros la historia griega desde la última etapa de la guerra del Peloponeso (411) hasta la batalla de Mantinea (362). Jenofonte supo utilizar en ella su gran experiencia y conocimiento de las cuestiones militares, hasta el punto de figurar como un precursor de la historiografía helenística en la eficaz descripción de escenas.

Sus ideas políticas, que acabaron cristalizando en la postulación de una monarquía moderada y fuerte, se plasmaron en obras como la Ciropedia, en la que, junto a la alabanza de la monarquía y a datos históricos, se puede leer toda una serie de historias y relatos de carácter novelesco que anuncian ya la novela helenística. La Ciropedia, historia de la juventud, ascensión y gobierno de Ciro el Grande, presenta los ideales educativos del autor, basados en parte en las instituciones espartanas. Los ocho libros que la componen abordan los hechos históricos con enorme libertad y abundan en discursos y episodios moralizadores destinados a la exaltación de la figura de Ciro.

Su aprendizaje intelectual al lado de Sócrates lo llevó a inmortalizar la figura de su maestro en obras como Recuerdos de Sócrates o Simposio, uno de los testimonios más importantes para la reconstrucción sobre bases reales de la filosofía y de la personalidad del Sócrates histórico. Jenofonte escribió, además, tratados técnicos como Hiparco o la Equitación, con vistas a aconsejar sobre tácticas militares concretas, como las de la caballería.

Este libro de equitación es considerado el libro más antiguo sobre este tema.
En el Jenofonte nos explica que tiene que hacer el jinete, para que el caballo y jinete trabajen con la máxima comodidad y eficacia. Da también consejos sobre la compra del caballo, sobre su manutención y sobre la doma de caballos jóvenes. Muchas cosas que Jenofonte escribió en días lejanos en su libro “sobre la equitación” hoy en día todavía tienen validez.
El experto de equitación Jenofonte (430 – 350 A.C.) ya dijo en su tiempo:

„… no puedo apreciar un asiento como sentado en un sillón con las rodillas muy arriba. Correctamente un jinete tiene que  sentarse con las piernas abiertas y recto de busto, porque de esta forma puede agarrarse mejor con los abductores al caballo y así monta con más presión... Un caballo ha de ir reunido en los giros, ya que no es seguro ni cómodo ni fácil para un caballo, girar con velocidad y en poco tiempo.… Pero si el jinete cierra el caballo, no debe de girarlo con las riendas inclinándolo ni inclinándose el mismo hacia el giro. Si no tiene esto en cuenta, ambos caerán al suelo.… Si hemos entrenado unas lecciones lo suficiente, el caballo debe de poder descansar.... no se debe de bajar fuera de la pista, sino allí, donde hemos exigido al animal su esfuerzo, allí debe de poder descansar también.”

Sobre la equitación:
lo siguiente escribió Jenofonte en su texto „como desbravar y domar un caballo joven“:

„ Es importante que cuando el domador recibe el potro, este potro debe de ser confiado, muy acariciado y curioso. Esto normalmente se enseña por el mozo en la cuadra de origen del animal, haciendo entender al animal, que estar solo y la soledad equivale al hambre, sed y sufrimientos. Comida, bebida y cobijo viene del humano. Si esto se enseña de forma rigurosa, el potro no solo ama al humano sino depende completamente de él. Hay que acariciar todo el cuerpo del potro, especialmente donde más le gusta, como crin y tupe y los sitios donde el potro mismo no se puede alcanzar.
También hay que enseñar al mozo, de llevar el potro a sitios con multitudes y donde pueda ver las cosas más raras posibles, para que se acostumbre al ruido. Si al potro le entra miedo, no hay que pegarle, sino hay que ser muy suave hasta que entiende que no hay nada de temer. Creo que es más importante para un hombre joven, darle importancia a su porte y al dominio de la equitación, que intentar ser tan solo un mozo.…“

La obra de Jenofonte fue estudiada durante siglos por las escuelas de equitación más antiguas como la de Viena, la escuela francesa y la española. Sus escritos influyeron en los maestros clásicos que hicieron en nuestra época una realidad el arte ecuestre.
Por este motivo hago aquí en nuestro blog este homenaje al mítico Jenofonte, el primer jinete clásico de nuestra historia.

sábado, 10 de enero de 2015

El maestro Reiner Klimke.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, comenzamos un año nuevo y este primer artículo que escribo en el 2015 quisiera dedicárselo a uno de los jinetes que más he admirado durante toda mi juventud, me refiero al doctor Reiner Klimke, aquí pueden leer algo sobre su vida.
Reiner Klimke fue el jinete de adiestramiento con más éxito de todos los tiempos. Aunque comenzó su carrera haciendo adiestramiento (doma clásica), también se pasó al concurso completo y en 1959, ayudó a la República Federal de Alemania a ganar el título europeo. También compitió en 1960 en los juegos olímpicos con el equipo de completo, después de aquella cita se centro en el adiestramiento. Klimke ganó seis medallas de oro olímpicas y ocho medallas en total en adiestramiento. Ambas marcas son récords olímpicos para el deporte ecuestre. En los campeonatos del mundo , Klimke ganó el título individual en 1974 y 1982 y compitio por Alemania Occidental en los Campeonatos del Mundo de los años 1966 , 1974 , 1982 y 1986. En el Campeonato Europeo , Klimke ganó siete medallas por equipos y tres medallas de oro individuales ( 1967 , 1973 y 1985 ). Klimke ganó su medalla de oro individual olímpica en 1984 y su oro individual en el campeonato del mundo en 1982 con su caballo favorito , Ahlerich . En 1988 , Ahlerich , que por entonces tenía 17 años de edad, también ayudó Klimke a conseguir su medalla de oro por equipos en Seúl. 
Klimke fue un abogado que ejercía su oficio en Alemania, su pasión por los caballos le llevo a practicar su oficio de abogado junto al de jinete y maestro de equitación.
A Klimke lo caracterizaba su monta elegante y su buen físico. Durante 35 años compitió a nivel internacional con buenos resultados.
Fue miembro de honor de varias asociaciones dedicadas al fomento del adiestramiento incluido el FEI Dressage Committee. Klimke también se involucro en la política y en las causas sociales de su tiempo, se preocupo mucho por la juventud a la que intentaba inculcar valores y respeto.
Monto y entreno a innumerables caballos y jinetes durante toda su vida.
Murió a los 63 años de un ataque al corazón, un año antes había estado compitiendo a nivel mundial.
Podemos encontrar muchos videos en internet de él montando caballos, les recomiendo que vean algunos.
Su hija Ingrid Klimke actualmente entrena a jinetes y caballos para concurso completo en Alemania con mucho éxito, también ha ganado premios en adiestramiento.
La técnica de Reiner Klimke era muy clásica, manos quietas buena posición y aplicación de las ayudas muy discretas, daba mucha importancia al calentamiento inicial, a los estiramientos y a una buena puesta en mano conseguida por una buena conexión que buscaba en el calentamiento desde la actividad creada en los posteriores con una posición de cuello largo y hacia delante.
Conseguía en sus caballos mucha facilidad y ligereza, lo que le ayudaba a ser muy elegante montando y a conseguir alargamientos al trote espectaculares con la mínima acción de pierna y usando su buen asiento.
En el piaffe conseguía hacer destacar a sus caballos a los que se les veía hacerlo con mucha facilidad y en un marco muy clásico, nuca alta poco contacto en la rienda y posteriores bien remetidos y activos, casi no se le veía dar ninguna ayuda, parecía todo el ejercicio salir solo.
Klimke fue siempre muy perfeccionista, le gustaba desde la base hacer bien todos y cada uno de sus ejercicios, daba mucha importancia al entrenamiento inicial de los potros, a los que el primer año de doma solo exigía la perfección en el desarrollo de los tres aires básicos (paso, trote y galope).
También daba importancia a que los caballos el primer año de adiestramiento buscaran el contacto empujando desde los posteriores hacia la mano, con una posición de cuello media, siempre hacia delante. Cuando esta etapa estaba superada comenzaba los trabajos de reunión.
Cuando competía, en los calentamientos de los caballos sorprendía a sus rivales haciendo solo ejercicios al paso, trote y galope, mientras sus rivales repetían sin cesar cambios de pie, piruetas y apoyos, Klimke solo hacia ejercicios de base buscando una buena puesta en mano y una conexión que activara los posteriores para conseguir un caballo ligero que se llevara solo, cuando lo conseguía salia a pista y desarrollaba los ejercicios de niveles superiores con mucha facilidad.
La eficacia de su método la podemos comprobar con sus resultados deportivos.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Recopilacion de textos del saber ecuestre

Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes quería compartir con todos vosotros esta recolección de textos sacados de libros de maestros clásicos de la quitación y otras publicaciones ecuestres, me parecen muy interesantes por eso he querido compartirlas.

“Un caballo será flexible cuando es cadencioso, y rígido cuando se precipita.” Nuno de Oliveira. 

“Sólo la capacidad de relajar toda la musculatura permite dominarla. Es muy importante no confundir soltura con relajación. La soltura es la facultad de tensar y distender correctamente la musculatura. De lo contrario, soltura y reunión serian antagónicos. Pero precisamente en la reunión, se trata de que el caballo sea capaz de asimilar cualquier grado de ella, sin perder en lo más mínimo la soltura.” Christian Plage 

“La flexión de los posteriores, no solo depende de la conformación en general, es decir la longitud relativa de los huesos y de los ángulos de las articulaciones, sino también de la movilidad de la columna vertebral. Mientras que un caballo... no ha aprendido a ceder el dorso, es decir, oscilar con su línea superior y moverse al unísono al ritmo de los aires en lugar de impedirlos o interrumpirlos, la verdadera flexión de las caderas, difícilmente será posible”. Kurt Albrecht 

“La relajación del dorso se aprecia claramente en la pureza del ritmo de los aires básicos naturales. Un caballo montado de esta manera debería ser capaz, a partir del tercer año de entrenamiento, de realizar sus primeros pasos hacia una ve...rdadera reunión (articulaciones de los posteriores flexionadas). Con el concepto “dorso sostenido” se describe el dorso que trabaja suelto, pero no”flácido y colgante”. Me gustaría volver a enfatizar que el centro del movimiento, es decir el dorso del caballo, y su estado de relajación son la clave decisiva para el éxito del entrenamiento, independientemente de la disciplina ecuestre que se practique.” Dr. Gerd Heuschmann. 

“Que proporción de fuerza debe dejar pasar, y que proporción debe retener la mano? Esta es toda la cuestión. Dosificar con una precisión absoluta esta proporción a cada tranco, por la exacta combinación de las ayudas, de manera que no se v...uelva a enviar hacia el tercio posterior más que la cantidad de fuerza exactamente necesaria a la conservación del equilibrio en el máximo de impulsión, es precisamente en lo que consiste el tacto ecuestre.”James Fillis. 
 
“La línea superior se extiende, cuando las bases de apoyo se aproximan y los músculos abdominales participan. Esto hace que la pelvis bascule y la columna vertebral se eleve. Es por esto, que los movimientos laterales, y las líneas curvas t...engan éxito en conseguir el trabajo del dorso. Montar recto en figuras muy abiertas y con las riendas sueltas, por el contrario, tienden a la consecución de la rigidez y el torcimiento, es decir, la base de apoyo se hace más larga, los músculos abdominales se distienden, y la línea superior se acorta.” Tomas Ritter. 

“Aquellos que piensan que pueden realizar un trote extendido y enérgico mediante la cesión completa de las riendas, se equivocan, porque la posición y el tono muscular, están ausentes.” E.F. Seidler. 

“El equilibrio debe obtenerse sin deterioro del movimiento. En el movimiento no debe existir alteración del equilibrio. ”Francois Baucher. 

“A los estudiantes de doma, debe enseñárseles, a usar sus manos y sus piernas de una manera apropiada, pero sobre todo, a utilizar su cabeza racionalmente, cuando surja un problema ecuestre.” Nuno de Oliveira.
 
 “Por ser el más inteligente del binomio, el jinete es el único y total responsable de encontrar soluciones lógicas, a todos los problemas que se presenten. Siempre hay razones…..nunca excusas”.Erik Herbermann. 
 
“Muchos desacuerdos tienen su origen en la enseñanza tradicional de la equitación . Esta última no se interesa más que en la posición del jinete y los mecanismos del movimiento del caballo. La posición es, evidentemente, esencial para el do...minio del caballo, pero la mente del jinete es tan importante como su posición. Si la posición y las ayudas son elementos indispensables en razón de su influencia física, el factor psicológico es aun más importante. Ulrik Schramm. 

“En larga e intima asociación con su maestro, el caballo se vuelve infinitamente inteligente y despierto. Debido a lo mucho que tiene que aprender y a que le es solicitado continuamente, el observar el más mínimo indicio de su jinete, el ...caballo ejercita sus cualidades mentales junto con las físicas, por lo que se vuelve más conectado y amistoso hacia su maestro, en la misma medida en que aumenta en habilidad en cada una de sus lecciones. Una vez la formación a concluido el caballo realiza sus lecciones con confianza en sí mismo, feliz y orgulloso.” Gustav Steinbrecht.
 
“En ningún otro arte, el dicho:”La práctica y la experiencia, hacen al maestro”, puede ser tomado más en serio, que en el arte ecuestre. La naturaleza muestra tanta versatilidad en sus creaciones, que nos encontramos, con que no hay dos eje...mplos completamente idénticos entre los millones de seres de una misma especie, ni siquiera entre las hojas de un mismo árbol. El entrenador, por lo tanto, solo puede aprender de la experiencia, para cabal y correctamente sopesar, y hábilmente utilizar las reglas básicas de la naturaleza de su arte con cada caballo, individualmente y sus particularidades.” Gustav Steinbrecht. 

“Muchos jinetes senior fueron lo suficientemente honestos para admitir, que no se convirtieron en jinetes finos y sensibles, hasta no haber perdido la mayor parte de su fuerza física de juventud. Entonces ellos fueron capaces de hacer todo con sus caballos de una manera tranquila y segura, lo que antes pensaban que solo se podía conseguir a través de la lucha tenaz.” Gustav Steimbrecht.
 
 “Sólo el jinete que esté libre de cualquier contracción , tendrá un caballo igualmente libre de contracciones. Una combinación de este tipo, es el ideal a conseguir.” Nuno de Oliveira.

“No se puede entrenar un caballo a gritos, y esperar que obedezca un susurro”.Dagobert D. Runas 

“Un jinete es elegante cuando no hace esfuerzos inútiles. Es hay donde reside el secreto de la eficacia. Es inconcebible querer ser eficaz sin ser elegante.”Ulrik Schramm.
 
“El caballo aprende muy fácilmente a responder al primer estímulo de una cadena de señales que terminen por provocar una respuesta. Si percibe una pauta en el mismo orden en que damos un estimulo, empezará a reaccionar al primero en la cade...na antes de que lleguemos al último, que generalmente suele ser una presión. A veces, podemos aprovecharnos de esta tendencia con los caballos “resabiados”. Si cambiamos por completo nuestra manera, es decir, la cadena de estímulos que damos, es posible que el caballo trate los resultados como una experiencia completamente nueva, incluso cuando el final no lo es.” Lucy Rees. 

“Domar un caballo no consiste solamente en que él aprenda a obedecer las ayudas. Esto será simple y rápido de hacer. Es necesario primero, ponerlo en situación de poder obedecer. Cte. Jean Licart. 

“La aceptación completa de la embocadura, se produce en los cuartos traseros y no en la boca.” Thomas Ritter. 

“Tengamos cuidado de no inspirar disgusto al joven animal, lo cual haría perder su gracia afable, pues ella es parecida al perfume de las flores, que nunca vuelve cuando se ha desvanecido.” A. De Pluvinel.

miércoles, 2 de julio de 2014

Caballos celebres de la historia.

Alejandro Magno.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes quisiera compartir con todos vosotros esta pequeña lista de caballos famosos que he recopilado, como comprovaran siempre cerca de hombres famosos ha habido caballos que incluso en muchas ocasiones salvaron sus vidas.


Babieca, caballo del “Cid Campeador”.
Don Rodrigo Díaz de Vivar también conocido como el Cid campeador, fue un héroe de la España medieval, a veces el personaje histórico se mezcla con la leyenda ya que la mayor parte de su historia la conocemos gracias al cantar de gesta llamado el cantar del mío Cid, no se sabe quién lo escribió pero sobrevivió hasta nuestros días y gracias a el conocemos datos como cuál era el nombre de su caballo y que era de pelaje blanco y al parecer de raza Andaluza, aunque no está muy claro, hay quien dice que era de origen leonés (de la comarca de Babia). Era un caballo obediente, ágil y lleno de brío, ideal para la guerra. Según la leyenda, la última batalla que ganó el Cid, fue gracias en gran medida a su brioso caballo. El cuerpo sin vida del Cid, fue atado a la silla de su corcel que a todo galope marchó frente a sus tropas, levantando la moral de los soldados y amedrentando a los musulmanes, que al ver semejante escena, pensaron que el Cid se había levantado de entre los muertos para seguir luchando.
Bucéfalo, caballo de “Alejandro Magno”.
Alejandro Magno fue el general más grande de la Historia y el “hombre de Estado” más genial de su tiempo. Según la leyenda fue en sus tiempos de jefe de la caballería cuando pidió a su padre que le proporcionase “caballos de Tesalia” por ser los mejores del mundo para la guerra. Cuando tenía 12 años, encontró a Bucéfalo, mientras presentaba diversos caballos ante su padre para que los comprara. El caballo comenzó a mostrarse tosco y salvaje, relinchando y lanzando coces por doquier, sin que nadie lograra apaciguarlo, entonces el joven Alejandro logró montar al caballo, momento en que su padre pronuncio la célebre frase: “Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza, porque Macedonia es pequeña para ti”. Bucéfalo sí permitió ser cuidado por los sirvientes de Alejandro, pero sólo se dejaba montar por él. Era de color negro azabache y una estrella blanca en la frente con forma de “cabeza de buey” (de ahí Bucéfalo), poseía una cabeza de frente ancha y perfil ligeramente cóncavo (característico de la sangre oriental), era considerado de gran tamaño comparado con sus contemporáneos. Se dice que uno de sus ojos era de color azul y despertaba el asombro de todos por su belleza, su poderío y su rebeldía, tenía un temperamento arisco y difícil.
Palomo, caballo de Simón Bolívar.
Era el nombre del caballo de Simón Bolívar, emancipador de Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y fundador de Bolivia. Era un caballo blanco, que le fue obsequiado por el congreso de la gran Colombia, de gran estatura, con una cola que le caía casi hasta el suelo y lo acompaño en su gesta libertadora en Sudamérica. Murió en la hacienda Mulaló, dentro de lo que hoy es el municipio de Yumbo, en el Valle del Cauca. Fue enterrado al lado de la capilla, junto a una frondosa y antigua ceiba. Las herraduras del animal y diversos elementos que pertenecían a Simón Bolívar son exhibidos como testimonio en el Museo de Mulaló.
Siete Leguas, caballo de Pancho villa.
José Doroteo Arango Arámbula, mejor conocido por su seudónimo Francisco Villa o el hipocorístico del éste, Pancho Villa. De familia muy humilde, después de sufrir su familia la injusticia, se convirtió en forajido y llego a ser uno de los jefes de la revolución mexicana, cuya actuación militar fue decisiva para la derrota del régimen del entonces presidente Victoriano Huerta. Originario del estado de Durango (se desconoce si era de Río Grandeo de San Juan del Río), nació el 5 de junio de 1878 y murió asesinado en una emboscada en Hidalgo del Parral (Chihuahua) el 20 de julio de 1923. Durante la revolución fue conocido como “El Centauro del Norte”. Siempre acompañado por su fiel compañero, su caballo llamado Siete Leguas (O Granos de Oro) junto a su caballo lucho en varias batallas pero también le ayudo en su huida por el desierto cuando el entonces joven oficial de Estados Unidos George Patton salió en su búsqueda para atraparlo como castigo por haber penetrado Villa en territorio Norteamericano.
Patton después de meses, abandono la persecución cuando entendió que Villa era imposible de atrapar en un lugar que conocía como la palma de su mano.
As de Oros, caballo de Emiliano Zapata.
Emiliano Zapata Salazar (San Miguel Anenecuilco, Morelos, 8 de agosto de 1879 — Chinameca, Morelos, 10 de abril de 1919) fue uno de los líderes militares más importantes durante la Revolución mexicana, comandó un importante ejército durante la revolución, el Ejército Libertador del Sur. Conocido como el Caudillo del Sur, era hijo de Gabriel Zapata y Cleofás Salazar, y nació en una familia campesina.
La relación tan buena que tenía Zapata con su caballo inspiro muchas canciones y rancheras, según la leyenda el inteligente corcel le salvo la vida varias veces.
 Othar, caballo de Atila.
Fue el caballo de Atila el huno (“el azote de Dios”, Etzel para los alemanes y Ethele para los húngaros) del que se decía que por donde pisaba no volvía a crecer la hierba.
Atila nunca adornó su caballo porque para los hunos, el caballo era uno de sus tres animales sagrados, por tanto era una ofensa cargarlo con adornos y colgajos. Además, los hunos consideraban que su caballo era una prolongación de su ser, era como su otra mitad, de hecho, fue gracias a los caballos que los hunos lograron tener uno de los más grandes imperios de la historia durante casi ochenta años.
Genitor, caballo de Julio César.
Parece ser que “Génitor” -que significa creador, padre o reproductor- fue llamado así por César en recuerdo de su padre muerto, cuando tan sólo tenía catorce o quince años. Nació en sus establos y lo alimentó con gran cuidado, también fue el primero en montarlo. El caballo presentaba atavismo en las patas, por lo que tenía varios dedos largos rematados en pezuña además del casco central, algo causado por la desactivación del gen inhibidor que impide el crecimiento de más dedos en los caballos aparte del tercero durante el desarrollo embrionario. Los augures tomaron esta rareza como un designio de los dioses y profetizaron que quien lo montase dominaría el mundo. César lo adoptó como su caballo preferido y prohibió que nadie más lo usase como cabalgadura. Participó junto con su amo en la Guerra de las Galias y le acompañó en el paso del río Rubicón. Julio César mandó construir una estatua de su caballo frente al templo de la Venus Genetrix para que lo protegiera durante las batallas.
 Huaso.
Es el nombre del caballo de Alberto Larraguibel, con quien rompió el récord de salto alto de equitación el 5 de febrero de 1949 en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar, al batir los 2,47 metros de altura quebrando el récord anterior de 2,44 metros, en manos del jinete italiano Antonio Gutiérrez, en “Ossopo”. Nació en 1933 y medía 1,68 metros, antes de llamaba “Faithfu” pero luego fue rebautizado como “Huaso”. En 1949, al momento de la hazaña tenía 16 años. Después de batir el Récord Mundial de Salto Alto, Huaso pasó a un merecido descanso en la Escuela de Caballería, donde tenía el derecho de pasearse por los prados y jardines sin que nadie lo montara hasta el día de su muerte, el 24 de agosto de 1961, con 29 años. Actualmente sus restos descansan en la Escuela de Caballería Blindada de Quillota.
Los caballos de Aníbal.
Según las mejores fuentes históricas (Polibio el Griego y Tito Livio) y las leyendas surgidas en torno a los desaparecidos relatos de su cronista Sosylos, el famoso general cartaginés tuvo, entre otros, tres caballos con nombre propio: Ibero, Strategos e Iris. El primero fue "el caballo de Sagunto", o sea, aquél con el que sitió y venció a los saguntinos, entonces amigos de Roma, en la primera fase del camino hacia los Alpes, Ibero era el nombre del río Ebro, pero también la frontera que Roma había impuesto entre ella y Cartago. Por eso el cruzar el Ebro fue como la ruptura con Roma y el comienzo de la segunda guerra púnica. Ibero murió, según la leyenda, cerca del Ródano o durante la escaramuza con los celtas galos que se interponían en su marcha.
Strategos -en griego "general"- fue "el caballo de los Alpes", aquel con el que culminó la hazaña del gran ejército y los elefantes. Al parecer era un caballo impresionante, de gran alzada y color azabache, inquieto, agresivo en la carrera y fácilmente manejable en el combate (y no hay que olvidar que los cartagineses montaban sus caballos sin frenos, sin bocado y muchas veces sin bridas)... que se había hecho traer de la Tesalia griega en un afán de imitar a su gran ídolo juvenil: Alejandro Magno.
Más tarde, aunque no se sabe qué fue de Strategos, el cartaginés se prendó de una yegua que le regaló Filipo V de Macedonia, y a la que puso de nombre Iris, en honor de su "gran amor" italiano: la dama de ese nombre, señora de Salapia, que se suicidó al final arrojándose desde las murallas antes de ver vencido a "su" héroe.
Sin embargo, el corcel más famoso entre los cartagineses de Aníbal fue Ras, cuyo dueño era el jefe de la caballería, capitán Maharbal (Marr), que según los biógrafos era el que más sabía de caballos en "todo el mundo".
Los caballos de carreras de la Hispania romana.
Iscolasticus, Famosus, Eridannus, Ispumosis, Pelps, Lucxuriosus, Pyripinus, Arpostus, Eutrata, Eustolus, Eupbium, Paticium, Polystefanus, Pantacarus... son nombres de caballos que pasaron a la Historia con luz propia. Como los ganaderos Nicati y Concordi.
Pero el más famoso animal de la Hispania romana fue, sin duda, Regnator..., es decir, el "rey", el "dueño", el "soberano"..., el caballo más impresionante que conocieron los siglos, según las leyendas que han sobrevivido dentro o al margen de la Historia. Regnator era, al parecer, descendiente directo de aquellos caballos númidas que el cartaginés Asdrúbal trajo a España en el esplendor de Cartago... y nació y se crió en una yeguada de la campiña cordobesa llamada el Alcaide. Regnator era un alazán tostado, próximo al castaño, con crines y cola doradas, y tenía una altura en la cruz de 1,60 metros... y corría como el viento.
Regnator participó, dice la leyenda, en más de cuatro mil carreras sin conocer la derrota y llegó a ser el caballo-ídolo de las multitudes por algo muy curioso: su torpeza en las salidas. Regnator ganaba saliendo de atrás y ponía el circo de pie cuando comenzaba a adelantar a sus rivales. Como guía de cuadriga jamás tuvo ningún otro animal el renombre que él alcanzó.
De Regnator se cuenta también que en cierta ocasión ganó dos carreras en un mismo día: una por la mañana en Córdoba y otra por la tarde en Mérida.
Y, sin embargo, ni la Historia ni la leyenda han guardado los nombres de los hombres que fueron sus dueños o sus jinetes. Lo cual dice por sí mismo el valor que el caballo tuvo en determinados momentos de la Historia.
El caballo del emperador Calígula.
Se llamaba Incitatus, es decir, "Impetuoso", y al parecer era de origen hispano, lo cual no sorprende, pues Roma importaba cada año de Hispania alrededor de diez mil caballos. "Los caballos hispanos -escribiría años más tarde Simmaco a Salustio- son de gran alzada, buenas proporciones, posición erguida y cabeza hermosa. Como caballos de viaje son duros, no enflaquecidos. Son muy valientes y veloces, no haciendo falta que se les espolee... Tienen el pelo liso, corren mucho y son poco apropiados para ir al paso por su genio y coraje".
Calígula, por lo visto, llegó a adorar a la noble bestia hasta el punto de que -según Suetonio- mandó construir para él una caballeriza de mármol y un pesebre de marfil... y más tarde una casa-palacio con servidores y mobiliario de lujo, para que recibiese a las personas que le mandaba como "invitados".
"También se cuenta -termina diciendo Suetonio en su Vida de los doce Césares- que había decidido hacerle consúl."
Claro que en este caso la historia se queda corta, porque Calígula llegó más lejos en su pasión por Incitatus. La leyenda asegura que el joven emperador, inclinado por el bando verde, comía y dormía en los establos, junto al caballo, los días de carreras... y, para que nadie ni nada turbase al equino, ya desde la víspera decretaba el "silencio general" de toda la ciudad bajo pena de muerte a quien no lo respetase.
Se cuenta que en una de aquellas carreras, a pesar de todo, perdió Incitatus y que Calígula no pudo contenerse y mandó matar al osado auriga, pero diciéndole al verdugo aquello de "mátalo lentamente para que se sienta morir."
"Los hombres lloran porque las cosas no son lo que deberían ser... El mundo, tal como está, no es soportable -dijo en otra ocasión-, y eso lo sabe mejor que nadie Incitatus... ¿Por qué mi caballo, que es más inteligente y más noble que todos vosotros, no puede ser igual vosotros?"
El caballo de Carlos V.
Carlos V tuvo muchos caballos pero quizás el más famoso es el caballo en el que fue retratado por Tiziano después de haber ganado la batalla de Mühlberg. En aquella batalla se produjeron dos milagros: el descubrimiento del vado en el Elba que permitió el paso de las tropas imperiales sin que lo supieran los luteranos y, por tanto, la victoria... y el hecho mismo de que el emperador se sostuviese sobre Determinado en pleno ataque de gota. Afortunadamente, y para que quedase constancia de ello, "allí" estaban Tiziano y sus pinceles de oro y grana.
Los caballos de Hernán Cortes.
Arriero y Molinero quizás fueron los más famosos pero no los únicos..., pues cuando Cortés hace su segunda entrada en Tenochtitlán (agosto de 1521) lo hace a lomos de un caballo "muy bueno", castaño oscuro, que le llaman Romo. Y quizás más famoso aún fue el de la marcha a las Hibueras, aquel que ocasionó la curiosa historia con los indígenas. "Resulta que al transitar cerca del lago de Petén -escribe Morales Padrón- se le hirió en un remo y, como Cortés pensaba retornar por el mismo sitio, lo dejó al cuidado del cacique de Tayasal, pueblo situado en una isla del lago, donde hoy está la población guatemalteca de Flores. Sucedió que Cortés regresó a México por mar y su caballo quedó entre los indios hasta que murió. Pasados muchos años llegaron a Petén dos franciscanos, y cuál no sería su asombro al ver que los indios adoraban a un caballo de piedra bajo el nombre de Tziunchán o dios del trueno y el rayo. Puestos a indagar, supieron que al morírseles el caballo de Cortés hicieron una réplica de piedra para conjurar la cólera de los dioses. El fanatismo por la imagen era tal que los franciscanos tuvieron que huir después de destrozarla."
Los caballos de Napoleón.
Si bien sus cualidades militares lo convirtieron en el más grande comandante de la historia, Napoleón Bonaparte nunca destaco como un buen jinete, la mayoría de los historiadores están de acuerdo en que fue un jinete mediocre y lo comprueba el hecho de prefería los caballos tordos, que son los de temperamento más dócil, y que nunca montó un caballo mal domado. Su constitución física (escasa estatura, piernas cortas, torso prominente) no le favorecía demasiado para destacar en el arte de la equitación. Constant, su ayudante de cámara, cuenta en sus memorias que todos los ejemplares destinados para él  eran adiestrados para recibir toda clase de molestias sin moverse, para lo que se les daban latigazos en la cabeza, se tiraban cohetes y disparos junto a sus orejas, para que no se asustasen en la refriega dela de la batalla, y se hacían pasar por entre sus patas cerdos y ovejas. Las caídas del emperador fueron frecuentes y muchas de ellas están documentadas.

Por tanto se está lejos de la imagen idealizada como la que le muestra sobre una fogosa montura galopando por los hielos del San Bernardo. Sin embargo, Bonaparte compensaba sus carencias como jinete, con una energía y una resistencia que le hacían objeto de admiración incluso entre sus veteranos cazadores a caballo.

Sus Caballos…

Napoleón gustaba de dar a sus caballos nombres mágicos o mitológicos, -como Cyrus, Tauris, Nerón, Tamerlán, Epicurien y Cerbére- otros llevaron nombres de lugares geográficos o de batallas victoriosas. Así Cyrus fue rebautizado Austerlitz y también tuvo un Jaffa, un Friedland, un Wagram, un Montevideo y un Córdoba. Otros llevaron el nombre de su región de origen, como Cantal, Calvados, Girsors, Kurde, El Cir, Alí, Styne, Emir, Sheik y Gonzalve. En cambio, otras monturas recibieron nombres más imaginativos como Roitelet, Intendant, Ingenu, Coquet, Numide y Embelli. Sus caballos preferidos eran los árabes, que trajo de Egipto, los españoles (quince de ellos regalo de Carlos VI en agosto de 1800) los rusos (ofrecidos por Alejandro) los bávaros (bestias enormes que le hacían parecer demasiado pequeño), los sirios, los americanos de la Plata y los turcos.

Marengo 

Era un caballo tordillo de raza árabe con 1.45 metros de alzada (que recibió su nombre después de la victoria monumental obtenida en la batalla de Marengo, Italia el 14 de julio de 1800),  fue importado de Egipto a Francia en el año 1799, a la edad de seis años.  

Marengo era descrito como un caballo fuerte, valiente y de gran resistencia física y mental (por eso fue que se convirtió en el preferido de Napoleón de entre los 120 de los que se componía su cuadra), pues como botón de muestra se tiene el siguiente suceso de su campaña en España: viéndose obligado a interrumpir la persecución de Moore para dirigirse a Francia, ante la creciente amenaza de Austria, Napoleón se lanzó a una épica cabalgada a lomos de marengo desde Valladolid hasta Burgos: 120 kilómetros en tres horas y media, por caminos infestados de guerrilleros. Llegó prácticamente solo, sin volver la cabeza, dejando atrás a sus cazadores de escolta, generales y mariscales.

Marengo acompaño al Comandante durante las batallas de Austerlitz (1805), Jena-Auerstedt (1806), Wagram (1809), y la célebre batalla de Waterloo (1815). Fue herido en ocho ocasiones y hasta sobrevivió la recordada retirada de Moscú en 1812, batalla en donde, como anécdota, se cuenta que el tordillo se asustó ante una liebre en aquel terrible invierno ruso, y terminó tirando de la montura al emperador francés. Aquello fue tomado como una premonición de la futura derrota.
Finalmente, sus días junto a Napoleón acabaron tras la batalla de Waterloo. Allí, el famoso tordillo fue capturado por el ejército inglés, y Lord Petre lo llevó a Inglaterra, donde el General Angerstein (de la Guardia de Granaderos) lo compró. Con 27 años, Marengo fue dispuesto como padrillo del Haras New Barnes en donde prestaría servicios sin destacar mucho.

A los 38 años, una edad realmente avanzada para un caballo, Marengo murió. Su esqueleto aún se exhibe en el Museo Nacional de la Armada de Sandhurst, aunque versiones modernas han puesto en discusión de que se trate del Marengo real.