sábado, 15 de junio de 2013

El primer trabajo con el potro Ibérico.


Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana voy a publicar un artículo que ya escribí tiempo atrás para una revista especializada en el caballo, lo publico aquí en nuestro espacio porque en su día fue bien aceptado por los seguidores de dicha revista, espero que a los amantes del caballo Ibérico (PRE/PSL) les parezca interesante y les pueda ser de ayuda en algo mi experiencia.
Los caballos alcanzan la madurez en torno a los 4 o 5 años, también su forma física depende mucho de la raza, hay caballos centro europeos que con 3 años están en condiciones de empezar a ser montados.
Yo como jinete especializado en la doma de caballos ibéricos, comienzo siempre su adiestramiento a partir de los 3 años y medio casí 4, pues el caballo PRE y algunos PSL suelen ser caballos de desarrollo más lento, pasan por distintas fases hasta que a los 4 y medio o 5 podemos hacernos una idea del tipo de caballo que terminara siendo.
Trabaje un tiempo en un Haras dedicado a la cría del caballo Lusitano y allí teníamos a los potros todo el año al aire libre, un par de veces al día los ramaleabamos y cepillabamos para acostumbrarlos al contacto con el ser humano y cuando llegaba la hora de domarlos, por las noches los metiamos en la cuadra.
Sobre los 3 años les colocabamos la montura y les dabamos unas semanas de cuerda, enseguida les montabamos, nunca intentaron tirarnos al suelo.
Después de este mes de primer contacto, les dejabamos unos meses sueltos en el campo para continuar con su crecimiento y cambio de proporciones.
A la edad de casí 4 años reanudabamos el trabajo, los resultados eran buenisimos, pero mucho le debiamos al clima que nos permitia tener a nuestros caballos en semi libertad casí todo el año. 
Domar un caballo no sólo exige aptitudes como jinete también necesitamos conocer al caballo como animal, tenemos que conocer su psicología y evitar un trabajo forzado que lesionaría al caballo y lo extresaría.
El estado mental del caballo puede verse afectado si este es tratado de forma incorrecta y los daños psíquicos suelen perdurar en la memoría del caballo mucho tiempo.
Las consecuencias de un mal trabajo pueden ser también las lesiones y el desgaste prematuro de articulaciones y extremidades.
Un buen jinete debe saber que los caballos necesitan vivir cerca de otros caballos, debe saber que el caballo reconoce al ser humano como otro animal cercano a su especie por lo cual la persona debe ocupar el puesto de lider frente al caballo.
Esta posición no se consigue a la fuerza sino con la ayuda de la inteligencia y la paciencia, a veces los caballos no comprenden bien al hombre y cometen errores.
Los caballos comienzan a aprender cuando confian en el hombre, por eso es importante pasar largo tiempo con el potro pie a tierra haciendo un buen manejo.
Nos comunicamos con los caballos gracias a las ayudas, estas van desde las que les damos arriba montados hasta el tacto, la voz, el premio cuando hace algo bien.
Si estamos frente a un caballo miedoso, le acostumbraremos a todo muy lentamente si el miedo nos causa problemas graves comenzaremos todo desde el principio.
Si agotamos al caballo pensando que así mejorara, no hacemos otra cosa que ir hacia atrás.
Yo recomiendo durante el trabajo observar al potro siempre, sus ojos, las orejas, la cola, el resoplar y la aparición de sudor de forma prematura nos indican si el caballo esta agotado o sufre con el trabajo.
Un buen jinete tendra exito en su trabajo si conoce todos estos aspectos de los caballos.
El aspecto psicologico es importante en la doma pero también debemos atender a la conformación del caballo, esta es la base de su locomoción y sus aptitudes para ser montado.
Una buena conformación y unos buenos movimientos junto a una preparación sistemática preparan al caballo para al ser montado conservar mejor su porte natural.
Quisiera destacar que el peso añadido del jinete afecta al equilibrio natural del caballo, durante la primera fase de adiestramiento del caballo el jinete debe restablecer poco a poco este equilibrio natural con la ayuda de piernas, asiento y riendas. Debe permitir que el caballo se equilibre y mantenga su movimiento natural hacia delante.
Paso a paso se fortalecera la musculatura necesaria para restablecer el equilibrio natural del caballo y más adelante conseguir que traslade parte de su peso a los posteriores.
Con un buen trabajo en los tres aires básicos del caballo mantendremos de forma correcta las secuencias de todos sus aires en todos los ritmos, (trabajo,reunido, alargando).
La doma del caballo iberico comienza como la de cualquier caballo:
Primero esta la doma de manejo y cuadra, a esta le sigue el trabajo a la cuerda y luego el colocar primero el filete y su cabezada, superada esta fase le pondremos la montura.
Cuando el caballo se acostumbra a la montura le hecharemos el peso del jinete poco a poco hasta que este se pueda sentar sin problemas encima.
Primero trabajara el jinete sobre el caballo a la cuerda ayudado por alguien con experiencia.
Todo este procedimiento puede durar un mes, a veces más depende del caracter o miedo del animal.
Cuando podamos trabajar al potro sin ayuda y lo podamos llevar por la pista solos, nuestro principal objetivo sera mantener y estimular las ganas de ir hacia delante.
La tendencia natural del caballo iberico de calidad es llevar al principio un ritmo acelerado, mi consejo es permitirle que avance, nunca le acortaremos el ritmo, con el tiempo y la calma el caballo se equilibrara y no correra tanto.
Si nuestro caballo por el contrario es más frio, no abusaremos de la ayuda de las piernas para no insensivilizarlo, le animaremos con la fusta hasta que mantenga el ritmo.
El contacto debe de ser siempre suave, el caballo iberico tiene una tendencia natural a la facilidad en la reunión, no debemos precipitarnos y aprovecharnos de este don, es preferible dejarle que estire su cuello hacia delante y abajo manteniendo la vertical para mejorar la elasticidad de su dorso y la amplitud de su trote.
El caballo iberico encuentra más dificultades en el trabajo al galope que otras razas por este motivo las repeticiones deben de ser frecuentes pero muy breves siempre evitando la tensión y tomando los descansos adecuados. 
No intentaremos retener ni reunir su galope en esta primera fase, nos contentaremos con que al sentir la ayuda de piernas galope a la mano correcta.
El caballo iberico tiene tendencia a acortar su galope hasta galopar en cuatro tiempos, esto es un grabe defecto por eso cuidaremos de el galope desde el principio dejandole abanzar sin apenas contacto.
Estos descansos se pueden aprovechar para fomentar la obediencia y la confianza, yo suelo hacer una parada sin preocuparme si el caballo paro recto, acaricio me bajo y me vuelvo a subir, así el caballo aprende a parar inmóvil.
Un problema del caballo iberico en su primera fase de adiestramiento es que suele poner tensión en su dorso, yo recomiendo que las primeras montas las haga un jinete de poco peso, haremos ejercicios que fomenten la relajación del dorso como ir al paso con las riendas largas, trotar con poco contacto, cuando el caballo relaje más su dorso podemos ir poco a poco poniendolo en la mano.
El caballo iberico tiene un cuello largo, más ancho y grande que el de la mayoría de los caballos por este motivo recomiendo las flexiones laterales primero pie a tierra y más tarde montados, si uno desconoce como se hacen, le recomiendo que pida consejo a un jinete con suficientes conocimientos y busque información adecuada, pues el cuello del caballo no debe flexionarse bajo para que no hunda este la cruz.
Yo recomiendo en esta primera fase trabajar los circulos grandes, las serpentinas y diagonales, al paso y al trote. El galope al principio sera solo en circulos de 20 metros por la dificultad que tiene el caballo Iberico en este aire.
El caballo iberico suele tener un paso muy poco estenso porque anda más hacia arriba que hacia adelante sobre todo si se excita, por este motivo recomiendo pasar 4 barras de tranqueo al paso y caminar con las riendas largas todo el tiempo que marchemos al paso.
Sabremos si hemos superado esta primera fase de adiestramiento cuando nuestro caballo avance sin problemas ni tensión con un contacto suave al paso, al trote y al galope.