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miércoles, 2 de octubre de 2024

Consejos para enseñar a un potro galopar.

Amig@s del caballo! Enseñar a un potro a galopar es un proceso que requiere paciencia y consistencia. Aquí tienes algunos pasos básicos para empezar:

1. **Preparación Inicial**: Asegúrate de que el potro esté cómodo con la embocadura y la montura. Es importante que responda bien a las órdenes básicas de paso y trote antes de intentar el galope.

2. **Trabajo a la Cuerda**: Utiliza la cuerda para ayudar al potro a entender las señales de galope. Empieza con sesiones cortas de 20-30 minutos para no sobrecargarlo⁴.

3. **Transiciones Suaves**: Práctica transiciones entre paso, trote y galope. Esto ayudará al potro a desarrollar equilibrio y coordinación.

4. **Refuerzo Positivo**: Recompensa al potro cuando responda correctamente a las órdenes. Esto puede ser con caricias, palabras suaves o pequeñas golosinas.

5. **Consistencia y Paciencia**: La clave es ser consistente con las señales y tener paciencia. Cada potro aprende a su propio ritmo, así que es importante no apresurarse.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Consejos para reunir el galope.

Amig@s del caballo! en este post vamos a dar unos consejos para mejorar la reunión del caballo. Son consejos básicos para caballos que practiquen salto de obstáculos y nivel medio de adiestramiento (doma clásica).

Estos consejos son para conseguir la reunión en el galope, tan necesaria para introducir ejercicios de nivel intermedio tanto en salto como en doma.

La reunión se consigue cuando el caballo lleva más peso en sus cuartos traseros. Hay un mayor compromiso, ligereza y equilibrio. Es el último paso en la escala del entrenamiento y está precedido por los otros cinco pasos: ritmo, flexibilidad, contacto, impulsión y rectitud. Para lograr la reunión, las otras escalas de adiestramiento deben establecerse hasta cierto punto. Así que antes de llegar a este nivel, seguro que ya han montado muchas horas a sus caballos.

Además de realizar las escalas de entrenamiento de manera relativamente consistente, nuestro caballo debe tener la fuerza muscular, el equilibrio, la comprensión y la aceptación de las ayudas para lograr con precisión la reunión. Trabajen con su entrenador, un amigo o incluso grabaros en video para evaluar que todo esto está siendo asimilado por el caballo. Si sienten que le falta fuerza o impulsión, vuelvan a trabajar en ello antes de seguir avanzando.

Cuando lleguen al primer grado de reunión, estarán ayudando a desarrollar fuerza en la línea superior del caballo. Trabajar de una manera recogida es muy importante, ya que estimula esos músculos clave a lo largo de la espalda, el cuello y los cuartos traseros del caballo, creando fuerza y flexibilidad. Eso no solo aumentará la capacidad de trabajar de manera equilibrada y armoniosa, sino que también puede ayudar a prevenir lesiones, como la cojera derivada de lesiones en la espalda o dolor. La reunión también ayudará a desarrollar los músculos abdominales de un caballo y fortalecer su centro de equilibrio para apoyar su línea superior a través de su elevación hacia arriba.

Cuando se establece la reunión, descubrirán que les ayuda a construir los ritmos del caballo: se volverán más cuesta arriba y más ligeros en el contacto, lo que equivale a sentir que el caballo se sostiene así mismo. Esto, a su vez, puede ser realmente beneficioso para ayudar a mejorar la longevidad de la vida laboral de un caballo, ya que toman el impacto y la presión de sus extremidades delanteras más débiles y la vuelven a colocar en sus extremidades traseras, que naturalmente, son más fuertes.

Independientemente de la disciplina elegida, la reunión permitirá que su caballo vaya de una manera atlética, con equilibrio y aumentará su "montabilidad". Aquí tienen algunos consejos:

Variaciones en el ritmo

  • Pasar de aires de trabajo a medio dentro del ritmo elegido.
  • Repetidamente, impulsar el ritmo hacia adelante y luego traerlo de vuelta acortando el aire.
  • Controlar la variación del ritmo.
  • Transiciones desde el paso al galope y del galope al paso, este ejercicio es una extensión de las variaciones en el ritmo.
  • Concéntrarse en la calidad sobre la cantidad: montar tantos trancos como sea necesario hasta que la transición se pueda ejecutar correctamente.
  • La transición ascendente no debe ser apresurada y los caballos deben empujar desde atrás.
  • Es el mismo principio para las transiciones hacia abajo: disminuir la velocidad del galope, en equilibrio y relajado antes del paso.

Cómo llega la reunión:

  • Recogiendo el galope de trabajo.
  • Introducir la reunión de los trancos de galope en el lado corto: aproximadamente cinco trancos.
  • Volver inmediatamente a trabajar galope medio en el lado largo.
  • Para acortar el tranco del caballo, hay que hacer múltiples medias paradas al ritmo del galope reunido del caballo (reunir en la esquina a medida que entramos, reducir la velocidad con la parte superior del cuerpo y disminuir la velocidad con el asiento). Tan pronto como nuestro caballo responda, le recompensamos con una palmadita y avanzamos de nuevo.

También podemos utilizar el galope en trocado para ayudar con la rectitud y la reunión y es fundamental para mejorar el galope. También le ayudará al caballo a encontrar el equilibrio correcto.

Ejercicio de iniciación:

  • Comenzamos un círculo grande.
  • Cambiamos el ejercicio hacia una figura de ocho en trocado a través del giro y subimos por el lado largo de la pista, luego repetimos la figura a la otra mano.
  • Repetiremos este ejercicio regularmente para lograr una mejora en el equilibrio.
  • Ayuda a enseñar obediencia ya que el caballo debe estar escuchando las ayudas.
  • Para empezar, comenzaremos con unos pocos círculos grandes y luego agregamos gradualmente unos más pequeños a medida que el caballo gane músculatura y fuerza.
  • Naturalmente en las curvas, si se monta correctamente en trocado, el caballo se recogerá más.

Importante:

A veces, los jinetes tiran de sus caballos hacia atrás para tratar de "reunir", montando de adelante hacia atrás, en lugar de hacia atrás hacia adelante. Esto producirá un tranco corto, pero el caballo todavía tendrá su peso en la rienda. Recordar! queremos que el caballo empuje hacia arriba desde atrás y hacia el contacto.

Es físicamente exigente para un caballo aprender a reunir el galope, así que no pidan demasiado, demasiado pronto y asegúrense de que sus caballos sean lo suficientemente fuertes como para poner su peso en sus posteriores.

lunes, 19 de octubre de 2020

Asiento correcto y monta adecuada.


 Amigos del caballo! siempre me preguntan mis alumnos: ¿Cómo podemos mejorar nuestra equitación? yo respondo: con una buena posición a caballo todo es más fácil,  todo lo que tenemos que usar, cuando montamos un caballo, es nuestro propio cuerpo desde la parte superior de nuestra cabeza hasta las plantas de nuestros pies, y el poder que lo impulsa. Antes de que podamos esperar controlar el caballo necesitamos un alto grado de control de nosotros mismos. Conseguir esto es nuestra primera responsabilidad.

Afortunadamente, una buena organización es transferible de jinete a caballo y de caballo a jinete. Cada jinete ha sentido lo fácil que es sentarse bien en un caballo que se está montando bien. El jinete se siente bien llevado. De la misma manera es mucho más fácil para el caballo llevar a un jinete usándose bien. El jinete se hace una buena carga para llevar.

Usamos este término "montar bien" para describir la organización eficiente y eficaz de la postura y la coordinación. El término se utiliza para el trabajo del jinete, cuando hablamos del caballo decimos que trabaja en "equilibrio correcto".

Para el caballo, el entrenamiento es idéntico independientemente de si se le pide al caballo que salte un obstáculo fácilmente, que se mueva con aplomo y gracia en la pista de doma o que sea un buen caballo de paseo. Cuando un caballo se monta bien, con un equilibrio correcto, lleva a un jinete sin esfuerzo en todas las disciplinas.

De la misma manera, un jinete bien coordinado se moverá con aplomo y gracia con un caballo, y en las actividades diarias como caminar, correr...

La Técnica Alexander es una herramienta muy útil para cualquiera que elija vivir la vida de un jinete porque enseña lo que significa estar 'constantemente atento a su porte' y, a través de la calidad correcta de la atención, 'cómo usarse bien' en cualquier actividad. Para los jinetes la Técnica Alexander es muy especial porque es como el entrenamiento de doma para los seres humanos. Un caballo bien entrenado encuentra auto carruaje y para entonces es muy eficiente en llevar al jinete. Un estudiante de la técnica Alexander bien entrenado también encuentra auto-equilibrio y se convierte en una carga bien organizada.

Un profesor de técnica Alexander lleva la conciencia del estudiante a las áreas que bloquean la coordinación. Esto brinda una oportunidad para aprender a liberar estos bloqueos. Automáticamente el cuerpo se alarga en mejor forma. El estudiante aprende a alentar y ejercer estas reacciones hasta que el alargamiento en todo el mecanismo de su cuerpo se vuelve consciente, habitual y vigoroso.

De la misma manera un jinete eficaz hará que sea difícil para el caballo continuar cuando se endurece. La mecánica postural tanto en caballo como en humano son muy similares. La relación de cabeza, cuello y espalda, en la que la cabeza conduce y la espalda se ensancha y alarga aportando fuerza a las extremidades y eficiencia al movimiento es consistente tanto para el hombre como para el caballo. Por lo tanto observamos 'un buen caballo le da al jinete una lección de La Técnica Alexander y un buen jinete le da al caballo una lección de Técnica Alexander'.

Cómo ser una "buena carga para llevar" por el Caballo

La primera consideración es el equilibrio del jinete. Cuando nos sentamos en un caballo tomamos una actitud entre sentarnos y estar de pie. Apoyamos un poco de peso a través de nuestro asiento y algunos a través de los estribos por lo que no estamos sentados ni de pie, pero haciendo un poco de ambos a la vez. Todo nuestro peso viaja a través del caballo y es apoyado en última instancia por el suelo a través de la extracción de la gravedad. El equilibrio se refiere a nuestra relación con el suelo a través del caballo.

La mejor manera de entenderlo es que cada actitud que adoptamos en el caballo que podemos adoptar cuando estamos de pie con los pies en el suelo. Con la ayuda de un taburete estrecho podemos practicar manteniendo nuestro centro de gravedad sobre nuestros pies todo el camino desde un asiento vertical hasta un asiento ligero. Observe que la posición inferior de la pierna es constante porque el centro de gravedad se mantiene sobre los pies en todo momento. El peso se dirige verticalmente por el cuero del estribo y por lo que el cuero del estribo permanece vertical y también lo hace la línea de la rodilla hasta el dedo del pie. La línea vertical de la rodilla a la dedo del pie y de vuelta al tobillo encierra un triángulo que se llama un 'triángulo de estabilidad' porque es la "fundación que estabiliza el asiento" en todas las marchas, a todos los pasos, saltando o en el plano.

Mantener nuestro centro de gravedad sobre nuestros pies y nuestros pies bajo nuestro centro de gravedad es altamente eficiente energéticamente. Por lo tanto, podemos ser fluidos y elásticos en el movimiento necesario para ir con el caballo.

¡Cómo ir con el caballo!

El trote sentado es un buen ejemplo para entender lo que significa ir con el caballo porque es hinchable y desafiante. Mira un trote de caballo y verás que levanta todo su peso corporal para cambiar el par diagonal de piernas. También impulsa todo su peso corporal hacia adelante. Para ser una buena carga para llevar debemos mantenernos en equilibrio, es decir. Mantén la cabeza sobre nuestro centro de gravedad sobre nuestros pies.

 Los principios de montar a caballo

También debemos dar permiso de todo corazón para ser elevados directamente a la parte superior de nuestra cabeza para que sea fácil para el caballo traer su espalda hacia arriba. Esto puede dar la impresión de que el jinete está levantando la espalda del caballo con la parte superior de su cabeza. No hay fuerzas comprimidas y contenidas en el cuerpo. Fluyen a través de porque la cabeza sube libremente, y los pies bajan libremente. El caballo está de vuelta no sólo sube, sino que viaja hacia adelante.

El jinete necesita lanzar su torso hacia adelante lo suficiente como para colocar su asiento sobre sus pies donde las piernas actúan como amortiguadores (tobillo, rodilla y cadera) suavizando el frasco en la espalda del jinete y la espalda del caballo. De esta manera el peso del jinete se distribuye sobre una amplia superficie en la parte posterior del caballo, algunos en los estribos (hacia la parte delantera) y algunos en el asiento de la silla de montar.

Muchos jinetes odian rebotar. Cabalgan como si no quisieran golpearse la cabeza en el techo. A menudo, el peso se desliza hacia atrás en el sillín. Las piernas a menudo se dibujan o empujan hacia adelante. Ambas actitudes hacen que el caballo lleve mucho peso extra en la parte posterior de la silla de montar. Esto es lo opuesto al auto-carruaje en el jinete.

En el auto-carruaje el jinete hace en su propio cuerpo lo que se requiere para mantenerse al día con el caballo. Por supuesto, hay algunos esfuerzos involucrados en esto. El jinete eficiente distribuye este esfuerzo uniformemente a través de todo su cuerpo y no hace ni más ni menos que el mínimo requerido. El cuerpo es tonificado de tal manera que actúa como un resorte. Demasiado tono y se vuelve rígido y frascos, demasiado poco y se hunde y falla.

Lo mismo es cierto para el caballo. La verdadera flexibilidad requiere un tono positivo. La capacidad de ajustar el tono en el cuerpo y redistribuir fácilmente es fundamental para montar a caballo. Lo que se describe como el requisito de ir con el caballo en el trote sentado podría llamarse una Actitud Postural. Cada movimiento requiere que el jinete adopte la "actitud postural" apropiada. Una actitud postural es la forma en que el cuerpo se utiliza para ir con, y eventualmente para guiar al caballo decir en trote recogido por el lado largo, caminar pirueta o lo que nunca. Las actitudes posturales específicas también dirigen el galope en un asiento ligero, el acercamiento y el salto.

Con el fin de coordinar las piernas del caballo en cada movimiento escolar, una onda característica como patrón de oscilaciones fluye a través de la columna vertebral del caballo. Este es el swing de la espalda adaptado y moldeado a cada movimiento individual.

El jinete se sienta con su columna vertebral verticalmente situada sobre la columna vertebral del caballo con un hueso sentado a cada lado de ella. La elasticidad en la espalda del jinete permite que su pelvis y sus piernas pedaleen estas oscilaciones en el barril del caballo con el fin de influir en dónde y cómo el caballo baja los pies. A su vez, las oscilaciones viajan por la espalda del jinete donde, en circunstancias ideales, fluyen a través de desbloqueados.

La palabra "permeabilidad" describe la misma característica en el entrenamiento del caballo cuando estas oscilaciones fluyen a través de desbloqueado. En un movimiento eficiente, la cabeza conduce y el cuerpo sigue. Las riendas se utilizan para conectar la boca del caballo a la espalda del jinete. El jinete utiliza su espalda para alentar las oscilaciones a fluir hacia adelante y las riendas ayudan a mantener el cuello del caballo flexible. Entonces son libres de fluir a través del dorso del caballo.

Estas oscilaciones de coordinación alargan el cuello del caballo. La cabeza del caballo busca el contacto, mientras que la coordinación del resto de su cuerpo le proporciona un contacto suave. Esta misma característica organizativa es lo que le da a la cabeza de un jinete bien coordinado el aspecto de que se desliza hacia arriba en el espacio.

Por lo tanto, el jinete tiene que ir con el movimiento arriba y abajo, el movimiento hacia adelante y con estas oscilaciones de coordinación con el fin de ser armonioso con el caballo. Para ser eficaz necesita conocer lo que se requiere para ir con el caballo en cada movimiento. Entonces conoce la actitud postural necesaria para ser una buena carga para llevar en cada movimiento y puede aprender a usar este conocimiento para guiar al caballo.

Cómo dirigir el caballo

Los buenos jinetes llevan al caballo, no lo siguen. Dirigir al caballo se convierte en una experiencia de todo el cuerpo. El jinete adopta dinámicamente la actitud en su propio cuerpo que sugiere lo que se requiere del caballo, incluyendo el vigor o la impulsión. Se lleva el caballo con él haciendo consigo mismo lo que le gustaría que hiciera el caballo y convence al caballo para que se conforme. Eventualmente el caballo aprende a seguir al jinete manteniendo su centro de gravedad de nuevo bajo el peso del jinete. Se vuelve eficiente en el transporte del jinete, sensible a donde el jinete ha colocado su centro de gravedad y ansioso por seguir cada sugerencia.

Este es el objetivo de toda la formación en todas las disciplinas. Es por eso que los jinetes viejos son buenos en caballos jóvenes y los jinetes jóvenes son buenos en caballos viejos. Un jinete experimentado puede dar instrucciones claras a un caballo verde porque está completamente familiarizado con los patrones de cada movimiento. El arriba y abajo, el delantero y el trasero, los laterales y la onda como oscilaciones que deben ser moldeadas por el asiento y las piernas del jinete y dirigidas de una manera alargada a través de la parte posterior del caballo.

Un caballo establecido puede guiar a un jinete joven dándole una buena sensación. Cuando el jinete es capaz de mantener el equilibrio de una manera fija y flexible, y puede guiar claramente al caballo para mantenerse flexible y seguir sus instrucciones nuestro objetivo, 'total armonía entre caballo y jinete', se logra! Esta, dicen, es la 'esencia del arte'.

viernes, 5 de junio de 2020

El asiento como ayuda en la equitación.

Asiento profundo.
Amig@s del caballo! quiero continuar con el tema de las ayudas del jinete, parece que aunque ya hemos hablado antes del tema, les sigue pareciendo interesante, lo deduzco por los comentarios que he recibido desde el último Post.
Hoy quiero hablarles del asiento, esta vez un poco enfocado en su uso adecuado para el salto. 
Un buen asiento es la base fundamental para que el jinete pueda con total independencia utilizar  las otras ayudas naturales (manos y piernas) y naturalmente  su  propio  peso  además  de  las  artificiales  y  secundarias  como la voz, las caricias, fusta, espuelas, muserolas, etc. Un buen  asiento depende de la posición del jinete en la montura, de  la oblicuidad de sus muslos,  de la dirección  hacia adelante de ellos, de la  tendencia constante a bajar la rodilla, de mantenerla en contacto con la montura, de la f irmeza  de  la  pantorrilla  caída  naturalmente  y ceñida  al costado  del  caballo siempre con  ligereza, dependiendo de la sensibilidad de este y del sentimiento del jinete  la presión más o menos  fuerte de  sus  muslos  y pantorrillas, que harán más o menos sólido el asiento del jinete. El llegar a adquirir un buen asiento requiere sacrificio  y  fuerza  de  voluntad,  horas  de  trabajo  en  postura  no  cómoda  todavía,  hasta  que, al dominar esta técnica, el estar sentado es cómodo  y placentero, es descanso  por haberse habituado a él, es postura tan cómoda  como  si estuviera sentado en una silla en su casa viendo  cualquier programa  de  televisión  o  leyendo un atractivo libro. Esta posición de sentado con naturalidad y comodidad  hará realidad  el efectuar cualquier ejercicio con facilidad, secundar los  cambios de equilibrio sin  bruscas  oposiciones,  sin  provocar  molestias,  con suavidad  y hasta  con  perfección, que será  la meta deseada. Hemos  apuntado  que es fundamental la posición del muslo, rodilla y pantorrillas y estos son tres puntos de  apoyo, que forman el triángulo de sustentación del peso del cuerpo, que ya lo habíamos apuntado cuando  hablemos  del principio fundamental  de  la  equitación,  «fijeza  y  buena  colocación del peso». Este triángulo sustentador descansará sobre  los  estribos,  pero  se  insiste en  decir  que «descansa»,  no  es  punto de  sustentación,  pues  el sustentarse sobre los estribos nos llevaría a un equilibrio totalmente inestable. Sobre un solo punto no hay más  equilibrio que el circense, como  el movimiento de una peonza que al disminuir la velocidad  de giro tiende a caerse, hasta llegar  a ello una vez que la velocidad de la peonza llega a ser nula. Hemos  calificado  al  asiento  como  responsable  del  peso  del  cuerpo  del jinete y por lo  tanto como  una ayuda natural, esta refuerza a las  otras y su papel es bastante importante, aunque poco reconocido. Veamos  un  jinete  que  lleva  el  cuerpo  detrás  de  la  vertical,  fijo  en  la  montura. Con su peso contribuirá e inducirá a que el caballo vaya hacia delante. Si el cuerpo se lleva hacia atrás, con las piernas empujando  mediante fuertes presiones y cediendo  las riendas, puede llegar a solucionar el caso de no querer acercarse a un objeto u obstáculo que le haya  producido miedo. El  cuerpo llevado  en la dirección  del  movimiento  de costado refuerza la acción de la pierna exterior, porque el caballo se esfuerza siempre en avanzar hacia el centro de gravedad del jinete. Del mismo  modo  que un hombre que lleva a otro  sobre su  espalda  se  irá hacia  la izquierda  y no hacia la derecha si el que hace el fardo se inclina del lado izquierdo. 
Para la doma clásica es importante  estas ayudas del peso, que se reparten  según los movimientos.  Al volver a derecha o izquierda, comprueba que el peso  del  cuello  y cabeza del  caballo recae  sobre  una y otra espalda desigualmente, circunstancia a tener en cuenta para el igual desarrollo del caballo. Un caballo montado, sostiene su masa y el peso del jinete entre 50  Y  80 kg aproximadamente  si  pesamos  a una amazona  y a un jinete medio.  Esa presión  del peso  de  los  cuerpos  de  ambos  puede contribuir poderosamente a modificar el equilibrio del conjunto a pesar de las ayudas. En el paso, parada, vueltas, giros, apoyos, el jinete bien colocado sobre sus muslos, rodillas y pantorrillas, actuando correctamente con sus manos en el sentido del movimiento puede facilitar y reforzar la obediencia del caballo, acción muy interesante en el principio de la doma de un potro. Estos  desplazamientos del peso del jinete deben ser discretos cada vez más invisibles, a medida  que avanzamos  en la doma, hasta llegar a ser totalmente  invisibles en la equitación superior y en la doma clásica de competición,  llegando con el asiento solamente a pesar sobre un lado más que sobre el otro. En  la  quitación  del  salto,  el  asiento  debe  ser  muy  fijo  e  ir  siempre  dispuesto a empujar  hacia adelante, «tomando  el asiento» y no adelantándolo,  lo que ocasionará una pérdida de acción y hasta la parada. Para atacar un obstáculo se debe tomar el asiento, si no hay seguridad  de que el caballo está franco a él, si por el contrario el caballo es franco podemos elevarlo ligeramente para no recargar demasiado  el tercio posterior aumentando la velocidad,  el ejemplo lo tenemos en las carreras de caballos,  donde  el asiento por la velocidad  siempre va elevado y sin  contacto con la montura.

jueves, 2 de abril de 2020

Cómo usar las piernas?

Amig@s  del caballo! en este post hacemos un repaso del uso de las ayudas a caballo, muchos lectores me están pidiendo que comencemos con las piernas.
En el siguiente post les hablaré del uso de las manos hasta que repasemos todas las ayudas.
Las ayudas naturales son estas:
•  Las piernas
•  Las manos (riendas)
•  El  asiento  (peso  del  jinete).
 Por  medio  del  asiento  se  ejerce  la acción del peso del cuerpo.
Las  ayudas  auxiliares  o  artificiales  son  los  medios  artificiales,  o  sea,  los creados  por el hombre, la industria, su ingeniosidad  para prolongar las ayudas  naturales,  fortificarlas  y  si  fuera  necesario  suplirlas  con  estas:  la embocadura, los diversos  tipos de riendas, muserolas, espuelas, fustas, etc. Estos diversos medios pueden ser muy efectivos para mandar en un momento dado  o volver a tomar el mando  si se ha perdido  momentáneamente, pero se deben utilizar con moderación  y procurando que sean comprensibles, para no dañar la memoria del caballo.
Las piernas:
Las piernas tienen en su haber la producción, entretenimiento y sostenimiento  de  la  impulsión,  como  acción  principal y como  accesoria,  mediante el acuerdo de todas las ayudas, dirigir el caballo, según el deseo  del jinete, hacia donde haya decidido ir. Para ejecutar órdenes, estas deben ser exactas y concretas, no confusas, que el caballo pueda  entender lo  que se  le  pide;  las  piernas  deben ir en contacto con el caballo a través de la montura y este contacto debe ser muelle, debiendo  huir de movimientos  o acciones  involuntarias,  que solo sirven  para  confundir  y  que  si  la  acción  ha  sido  sin  fijeza  y  bailante  llevará al caballo al desorden. Las piernas: actúan, resisten y ceden. Actúan cuando se aumenta su presión para iniciar un ejercicio o movimiento. Resisten cuando su presión tiene por objeto oponerse a un desplazamiento lateral, por ejemplo, el tercio anterior. Ceden  cuando  la presión  disminuye y permite ese  desplazamiento.  En teoría las  dos  primeras  son  activas  en grados  diferentes y en el tercero son pasivas.
Acción impulsiva de las piernas 
Se debe realizar con exactitud para alcanzar el grado de impulsión deseado, para la ejecución del ejercicio elegido. Si  la  acción  fuera  insuficiente,  la  ejecución  del  ejercicio  languidecería  y conduciría  a acciones  contrarias de  las riendas  que llevarían a «quedarse detrás de la mano». Si la acción fuera excesiva, se producirán desórdenes que habrá que regular con  una acción  más  fuerte de  las  manos  y el caballo  luchará por  «ganar la mano», se  violentará más  y más,  malgastando  sus  fuerzas  inútilmente. El  jinete debe conocer  el grado  de  sensibilidad  de  su  caballo hacia  la acción  impulsiva de  las  piernas. Es  fácil  comprender  esta sensibilidad.  Una acción de piernas simultánea debe tener el efecto de producir un deseo de ir hacia adelante al caballo si este está parado, y  si estuviera en movimiento la acción indicaría un aumento de impulsión. La acción de piernas  debe  producirse  detrás  de  la  cincha,  significando  los  franceses  que  se ejecuta por una presión de muslos  y pantorrillas ejerciéndose de atrás a adelante.  Y  suavemente, para no sorprender al caballo, pero si no fuera obedecida  esta  acción  se  ejercerá  por  contactos  francos  y  enérgicos  de pantorrilla y talones. Estas  acciones  varían desde  el golpe a la vibración pasando por los batimientos. El golpe de talón arma o de espuela es la forma más rigurosa de empleo de las piernas con fines impulsivos. Las vibraciones de pantorrilla a base de breves contracciones de sus músculos sin desplazamiento visible de la parte baja de la piernas es otra forma normal de empleo de estas. El efecto mínimo se obtiene  por apoyos breves y  segundos de los pies sobre los estribos sin perder el contacto con estos y sin ninguna  clase de desplazamiento de la pierna. Según el ejercicio a ejecutar y el grado de sensibilidad  a las piernas de cada  caballo, el  jinete empleará  uno  u  otro  procedimiento,  que naturalmente podrán alternarse ya que no son incompatibles. La  aplicación  más  atrás  de  la  cincha  podría  ser  una  confirmación  de  la dirección tomada y un recuerdo que impide a los posteriores cualquier desplazamiento  lateral, así como  una permanencia de los  posteriores debajo de la masa en buena posición adelantada.
Empleo de una pierna aislada 
El empleo de una pierna aislada  produce  diferentes efectos,  según su forma y punto de aplicación. En cuanto a su forma puede ser por contactos breves y por presión. Por  contactos  breves  produce  un  aumento  de  las  impulsiones  en  el  posterior del mismo lado de la acción. Por presión produce efectos distintos, según el punto de aplicación: en su emplazamiento  ordinario  obtiene una incurvación  del  cuerpo  del  caballo que cede  a su acción  alejando  hacia un lado opuesto la parte presionada  y provocando  así un acercamiento  entre  los  extremos  del  bípedo  diagonal del lado de la pierna. Empleada  más  atrás, la presión de una sola  pierna provoca el desplazamiento de las caderas y de la masa hacia el lado contrario, siempre que la mano  no se oponga a ello, y mejor  todavía si contribuye  a este desplazamiento. La fuerza de la presión varía con el efecto que se trata de lograr y con la ligereza del caballo a las piernas. Cuando el caballo todavía no conoce  bien el empleo de una pierna aislada, en ocasiones,  se dice que «se acuesta sobre ella», tratando de librarse de algo que no comprende y le es más fácil «acostarse» que obedecer. Pero  para llegar a emplear  una  pierna aislada  habrá que haber empleado las dos y haber comprendido su significado. La acción de la pierna aislada debe hacerse detrás de la cincha sin exagerar  el  retraso  de  la  pierna,  en  posición  casi  perpendicular  al  flanco del caballo y progresivamente para no sorprender y producir alteraciones. La acción se puede repetir mediante pequeños contactos –golpes de pantorrilla si el caballo se resiste– y debe cesar desde el momento en que el caballo obedece.  A  continuación de la pantorrilla, y para aumentar la acción, está el talón armado de espuela, que lo que hace es dar más fuerza a la acción de la  pierna, con  lo que  se  consigue una  obediencia más pronta.
Agradezco mucho la experiencia de mis maestros y de los caballos que tanto me han enseñado, gracias a ellos les he podido compartir este post.

viernes, 18 de enero de 2019

Las medias paradas.

   
Amigos y seguidores de este nuestro blog, en esta entrada les quiero compartir unos consejos para realizar con más exactitud la denominada media parada, tan importante en el adiestramiento de cualquier caballo.
La media parada como dice su nombre, es una ayuda breve de retención de la impulsión, esta ayuda se da para iniciar una transición, o para detener completamente al caballo.
Mis consejos:
Si nuestro caballo es muy sensible no apretaremos mucho las piernas, usaremos primero el asiento junto con la ayuda de tomar y ceder contacto con la rienda.
La media parada ayuda a aligerar el tercio anterior,  por ese motivo el asiento es fundamental.
Con un caballo frío es mejor utilizar la media parada después de haber impulsado y activar al caballo.
Con caballos con poca suspensión, utilizo más las piernas para subirlo y conseguir más elevación, apenas usó la mano y el peso.
Una media parada normal se debería hacer con las piernas el asiento del jinete y el tomar y ceder de riendas, son unas repeticiones de apenas un segundo de esta ayuda de retención.
Hay caballos muy atentos y sensibles, que solo con apretar la pierna o la rodilla ya van más lento.
Debemos ser delicados con nuestras ayudas para no alterar al caballo, a veces menos es más.
La media parada nos ayuda a equilibrar al caballo en los cambios de dirección.
También en los cambios de pié en el aire (volante) prepara al caballo para el cambio de galope.
Cuando tengamos el trote reunido bien definido, con medias paradas podemos llegar al piaffe.
Del galope al paso podemos llegar con medias paradas desde nuestro asiento y piernas.
Yo no entendería la equitación sin la media parada, por eso les ánimo a que las practiquen a menudo hasta que el caballo las entienda bien y consigan un buen efecto que aligere y de gracia al movimiento del caballo.

lunes, 14 de mayo de 2018

Flexiones laterales del cuello.

Los ejercicios de flexibilidad del cuello se han realizado desde hace cientos de años.















     
Amigos del caballo, hoy quiero hablarles de un tema que considero importante que los aficionados al caballo conozcan y entiendan el motivo porque se hacen las flexiones laterales del cuello del caballo.
He visto muchas veces a jinetes practicarlas de forma incorrecta y abusiva, por ese motivo hoy me animo a explicar como se deben de realizar y por qué.
El objetivo de las flexiones de cuello y nuca es soltar los músculos del cuello que facilitan la puesta en mano del caballo, las flexiones laterales sueltan los ligamentos del cuello, los estiran y flexibilizan, de esta forma conseguimos más agilidad y facilidad para la incurvación y una puesta en mano sin tensión en la mandíbula inferior del caballo.
También las articulaciones y las vértebras cervicales que forman el cuello se sueltan y se flexibilizan de tal forma que al caballo no le cuesta esfuerzo mantener el perfil vertical tan deseado para trabajar correctamente al caballo.
Estas articulaciones son:
La articulación de la nuca permite la flexión y extensión de la cabeza a la altura de la vértebra cervical, también ayuda al caballo a encontrar su equilibrio cuando trabaja y su respuesta positiva a las riendas.
La articulación del axis se encuentra entre la primera y segunda vértebra, es la que permite flexionar la cabeza de lado a lado, aquí tiene lugar la rotación de la nuca.
Las vértebras cervicales restantes hacen posible la flexión de arriba a bajo y de izquierda a derecha y la extensión total del cuello hacia delante y abajo.
Estas articulaciones trabajan en conjunto con ligamentos, tendones y músculos que debemos comprender como funcionan de forma adecuada porque son los que flexionaremos y ejercitaremos para mejorar el rendimiento del caballo.
¿Cómo hacerlo? Cuando nuestro caballo entiende bien los ejercicios como el girar y el cambio de dirección, los círculos y la incurvación, y se coloca adelante y abajo con un perfil en la vertical adecuado, podemos comenzar a flexionar el cuello del caballo a izquierda y derecha con el caballo parado.
Flexionaremos el cuello con la cabeza del caballo no muy baja, la nariz llegara a la altura en donde empieza el pecho y flexionaremos el cuello lateralmente con el perfil en la vertical hasta que veamos el ojo del caballo. Cuando lo consigamos hacer con facilidad cederemos a una postura más cómoda para el caballo, que es poner el cuello recto sin tensión en las riendas.
Haremos este ejercicio a una mano y después a la otra, buscando similitud en ambos lados del cuello.
Después esta secuencia: cuello recto en la vertical, cuello a la izquierda, cuello recto, cuello a la derecha, cuello recto y soltar rienda hasta que la nariz llegue cerca del suelo.
Después de práctica conseguiremos que el caballo entienda y haga de forma rápida sin resistencia, nunca nos excederemos al pedir la flexión lateral ni la vertical, nunca hay que encapotar al caballo ni hacer que mire a izquierda o derecha torciendo la cabeza, si ocurre esto, es recomendable no seguir con las flexiones.
Recuerden tomamos y cedemos con las riendas con suavidad, nunca por la fuerza, debemos conseguir con un suave contacto la respuesta del caballo, si no ocurre así, algo hemos hecho mal en el proceso o simplemente el caballo siente dolor.
Esto puede ocurrir si el caballo tiene la dentadura mal, o dolor en el cuello por haberse trabajado con un hierro inadecuado en la boca.
Cuando un caballo se resiste a hacer algo cotidiano en su trabajo, debemos consultar al fisioterapeuta equino o al veterinario, no culpemos al caballo,  pues si entienden lo que les pedimos siempre colaboran, recordemos que son animales nobles.
Después de enseñar parados las flexiones, las haremos al paso, más tarde al trote e incluso al galope, pero siempre flexionaremos lentamente unos trancos hacia un lado, luego al centro unos trancos también y luego hacia el lado contrario.
Nunca lo haremos rápido de atrás a delante, ni por la fuerza, ni girando la nariz o ladeando el hocico, prohibido hacer de izquierda a derecha como si el caballo diría que No. Es recomendable hacer siempre así: sobre la línea de cuartos lo ponemos recto, unos trancos flexión al exterior, despacio lo ponemos recto y suavemente al interior, otra vez recto y para terminar dejamos que alargue el cuello y la nariz.
Recordemos la colocación del cuello del caballo a lo largo de su entrenamiento.
Primeros meses de adiestramiento: cuello largo y un poco bajo.
Primer año de adiestramiento: equilibrio medio, el cuello esta largo pero la nariz del caballo llega al pecho.
A partir de los seis años el caballo si se adiestra correctamente elevará la cabeza y el cuello mantendrá el porte sin dificultades y trabajará ya en reunión .

lunes, 16 de abril de 2018

Como enseñar el galope reunido.

El galope reunido es cuesta arriba y elevado. 
Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy les quiero compartir mis tips para enseñar al caballo a galopar reunido.
Para comenzar, nuestro caballo tiene que tener un buen galope de trabajo, tiene que hacer sin tensión el contragolpe (galope en trocado), a ambas manos.
También debe ser capaz de alargar y acortar su galope sin dificultad.
Prepararemos poco a poco el galope reunido trabajando a intervalos breves en un perfil más corto al caballo, así los anteriores se elevarán y el caballo en vez de abanzar hacia delante, lo hará hacia arriba.
Necesitamos impulsión controlada y rectitud sin tensión, para ello necesitamos un caballo descontraido y atento a las ayudas.
Comenzaremos alargando y acortando el galope, seguiremos acortando hasta llegar al paso sin dificultades. Este ejercicio debe salir bien a ambas manos.
Después haremos la siguiente progresión, galope -parada- pasos atrás y de nuevo galope.
Cuando el caballo salga de nuevo al galope lo hará muy reunido, lo aguantaremos unos trancos así y lo pondremos al paso para premiarlo.
Después pediremos el galope reunido en círculos que irán disminuyendo y ampliando su tamaño.
También le reuniremos desde un apoyo al galope que puede terminar en una transición al paso o en un cambio de pié en el aire (volante).
Si notamos que el caballo pierde impulsión, tenemos que vigilar que no haga el galope en cuatro tiempos, si se da el caso debemos recuperar alargando el galope los tres tiempos,  nuestras ayudas tienen que ser más suaves.

viernes, 9 de marzo de 2018

Apoyos en zigzag.

Apoyo, poner recto y apoyo nuevo. 
Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy les quiero hablar del apoyo al galope en zigzag, es un ejercicio que se comienza a ver en las pruebas de nivel San Jorge.
Es un ejercicio dificil de ejecutar y exigente con el caballo, también exige al jinete mucha coordinación.
Requisitos para comenzar a enseñar :
El caballo debe poder incurvarse con facilidad a ambas manos tanto al trote cómo al galope.
El caballo debe cambiar de dirección con facilidad sin cambiar el ritmo o alterarse.
El caballo debe cambiar de pié al galope y conocer el apoyo al galope.
Las ayudas para el cambio de dirección son las del cambio de pié que se considera el primer tranco de la diagonal a este cambio le sigue el apoyo y con el nuevo cambio de dirección viene otro cambio de pié y así sucesivamente tantos apoyos y cambios de pié como sea de largo el zigzag.
Se puede introducir el ejercicio desde la línea media hasta el muro con poca incurvación, poner recto, cambiar de pie y apoyar hasta la línea media otra vez.
Si el caballo se tensa o corre, no pedir el apoyo,  corregir y calmar al caballo es más importante.
Debemos conformarnos con pequeños progresos, la calma y el control es lo más importante.
Podemos convinar estos ejercicios para mejorar el apoyo al galope :
Espalda adelante - apoyo - espalda adelante.
Apoyo - enderezar y alargar- apoyo.
Apoyo - círculo - apoyo.
Apoyo - cara al muro (travers).
Cuidado con que el caballo no adelante los posteriores a los anteriores.
Vigilar que no se acorte el cuello ni tuerza la cabeza.
Cuando dominamos éstos ejercicios y el caballo hace su primer zigzag bien, podemos hacer el zigzag a cambios contados de galope.
Ejemplo: cinco trancos a la derecha,  cambio de pie y ocho a la izquierda.
Luego podemos añadir otro cambio de pié más, junto a otro apoyo.
Entre apoyo a la izquierda y apoyo a la derecha, podemos dar un tranco al nuevo galope en recto y después pediremos el nuevo apoyo, con la práctica el cambio en recto de dirección desaparecerá y se podrá pasar de apoyo a apoyo en la nueva dirección sin enderezar apenas el caballo, en esta etapa es cuando podemos comenzar a hacer apoyos en zigzag con trancos más pequeños en cada nueva dirección, para así hacer una serie de tres trancos de galope a la izquierda, cambio de dirección y seis a la derecha, luego seis a la izquierda y tres últimos a la derecha.
En esta etapa el caballo no debe de comprimir su cuello, ni correr o disminuir la actividad del galope reunido.
Con calma y práctica mejorará y podrá hacer el zigzag con facilidad como se pide en los concursos.

lunes, 19 de febrero de 2018

La incurvación en los caballos.

 Figura: A incurvación a la izquierda, B sin incurvación, C a la derecha. 
Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy les quiero compartir todos mis conocimientos sobre la rectitud del caballo cuando hacemos adiestramiento, una colocación adecuada del caballo se consigue con la incurvación.
Cuando doy clases de equitación, pongo mucho interés en que mis alumnos se esfuercen al montar en conseguir rectitud y a veces rectitud e incurvación parecen conceptos diferentes pero uno no se consigue sin el otro.
La incurvación la aprende el caballo cuando le enseñamos a hacer un círculo, primero al paso, luego al trote, luego en transiciones paso, trote, paso y finalmente al galope.
El cuerpo del caballo se arquea ligeramente al rededor de la pierna interior del jinete, la grupa y el cuello del caballo se vienen al interior, pero las costillas del lado exterior se abren en esa dirección, si viéramos al caballo desde arriba, su cuerpo nos recordará la figura de la media luna y comprobaremos que su cuerpo se adapta a la trayectoria del círculo que estamos montando.
En un caballo correctamente incurvado, podemos ver que sus pies van en la línea de sus anteriores, entonces la distribución de sus fuerzas es pareja en ambos lados del caballo.
Cuando el caballo es colocado de esta forma, tiene mejor equilibrio por el motivo que les explique antes, decimos entonces que va recto.
Cuando montamos los ángulos de la pista, incurvamos al caballo al interior, tal y como lo hacemos en los círculos ( ayudas: pierna interior en la cincha, pierna exterior detrás pero pasiva y las riendas flexionan el cuello ligeramente al interior) pero cuando vamos por el lado largo de la pista y el corto, llevamos una incurvación muy sutil, debemos repartir el contacto y vigilar que la pierna exterior no meta en exceso la grupa.
Cuando paramos al caballo para el saludo, los pasos atrás o para comprobar su obediencia, llevaremos al caballo en una sola pista, es decir, sin incurvación.
De esta manera distribuiremos mejor la ayuda para la parada con ambas piernas y riendas del jinete.
En los círculos la incurvación será más notable, nuestro isquión interior irá un poco más adelante para soportar más peso del asiento. El caballo se incuvará sobre esa pierna que se convertirá en un eje impulsor.
Las ayudas serán momentáneas, cesarán cuando el caballo responda.
Si el caballo quiere cerrar el círculo para terminar antes, la pierna interior lo activará y abriremos el círculo pensando en las ayudas de la cesión a la pierna.
De esta forma el caballo no vaciará la rienda interior, busquemos un contacto uniforme en ambas riendas y el caballo no se escapará de las ayudas.
A la mano que el caballo se incurve con más facilidad, lo llevaremos más recto porque el objetivo es tener un contacto parecido en ambas riendas y a ambos lados del caballo.
Yo recomiendo evitar la incurvación en la parada, la media parada y los pasos atrás.
Podemos hacer figuras en contra incurvación: vamos incurvados al interior, pasamos a una pista y luego al exterior, pasamos a una pista y otra vez al interior. Este ejercicio mejora el empleo de los posteriores y enseña la rectitud.
Un caballo con dificultades para incurvarse no tiene equilibrio y marchará rígido, un caballo incurvado en exceso, pesará mucho sobre su tercio anterior y no se empleará adecuadamente.
Si tenemos dificultades para incurvar al caballo, pongamos atención en las riendas, quizás utilizamos mucho la rienda interior, o la rienda exterior tiene poco contacto.
Una rienda exterior con un contacto adecuado, activando con la pierna interior, despierta el posterior interior y libera la espalda del mismo lado, de esta forma el caballo activa sus posteriores y se vuelve a equilibrar.
Recordar, el caballo se debe llevar sólo, no nos debe pesar en la mano, ni debemos llevarlo por detrás de la vertical.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Entrenamiento aplicado a la morfología.

Potro PRE, con una línea de dorso grupa más cercana al patrón cuadrado.
Para que un entrenamiento sea efectivo, no es necesario seguir un método único.
Un buen entrenamiento es aquel que se adapta a la conformación particular de cada caballo y a sus características (caballos demasiado calientes, o fríos, muy sensibles, …etc.)
Para obtener resultados adecuados, debemos pensar en cada caballo como un atleta diferente, con sus puntos fuertes y sus puntos débiles, estos últimos son a los que debemos prestar más atención.
Los mejores caballos de doma que he conocido, por sus proporciones morfológicas podrían entrar dentro de la figura geométrica de un cuadrado, imagínense, tres lados iguales formados por dorso y extremidades delanteras y traseras, el cuarto lado sería la línea imaginaria formada por las distancia entre anteriores y posteriores sobre el suelo.
En este cuadrado imaginario no entraría la mayoría del cuello ni la cabeza, pues esta saldría del cuadrado imaginario que forma solo el cuerpo y las extremidades.
Actualmente es más fácil encontrar caballos que entrarían dentro de un rectángulo, más largos de dorso y cortos de extremidades.
En los caballos PRE también se da esta característica, he conocido caballos PRE cercanos morfológicamente hablando al patrón cuadrado, que demostraron su talento en la competición, actualmente la mayoría de caballos PRE que encontramos son más cercanos al suelo, pues tienen extremidades cortas porque también son más largos de dorso.
Esta característica empezó a darse a principios de los años 20 por recomendación de los veterinarios de la yeguada militar en los centros de reproducción del estado español.
Los veterinarios pensaban en aquella época que las yeguas largas de dorso y anchas de caja torácica tenían ventaja a la hora de gestar los potros en su vientre, ya que estos al tener un buen espacio, se desarrollarían con la ventaja de nacer más grandes y sin dificultades en el parto.
Entonces seleccionaron muchas yeguas destinadas a la cría con éstas características, entre otras.
Unos años después cambiaron ése criterio, pues el dorso largo es un defecto funcional y morfológico que se estaba haciendo muy común.
Esta decisión transformó el patrón racial de la raza que tenía en su comienzo el dorso menos largo y las extremidades más largas, actualmente en razas descendientes del caballo español como lo son el caballo lipizzano, o el lusitano podemos ver que esa característica se conserva aún en su morfología.
Morfológicamente un caballo es más eficaz en sus movimientos si no es tan largo como un rectángulo, ni tan corto como el patrón cuadrado.


Ventajas del patrón cercano al cuadrado:
• Facilidad para la reunión y elevación de sus anteriores, por lo tanto el trote es más cuesta arriba (los posteriores se meten más y desciende la grupa, elevando el tercio anterior) y extendido al alargarlo.
• El galope será más cuesta arriba y la sobre huella al paso será más fácil de conseguir.


Ventajas del patrón rectangular:
• Facilidad para andar de costado y para la incurvación.


Inconvenientes del patrón rectangular:
• Dorsos débiles
• Dificultad para la reunión
• En general trotes menos elevados
• Dificultad para alcanzar la sobre huella al paso


Inconvenientes del patrón cuadrado:
Aquí haré una apreciación más personal, pues la forma en la que se practica hoy la doma clásica, está pensada en el sistema de entrenamiento eficaz en los caballos de deporte modernos. A estos caballos en España les denominamos Centro Europeos y se caracterizan por un patrón más cercano al rectangular. Tienen la ventaja de poseer una musculatura fácil de desarrollar y su estructura esquelética suele ser fuerte, lo cual le facilita la extensión y la sobre huella en sus aires. Para la reunión no tienen tanta facilidad, por eso ahora es más común ver caballos de deporte más cercanos al patrón cuadrado.
El caballo PRE por naturaleza desarrolla con más lentitud su musculatura y su esqueleto, comparado con otras razas, a esto se le denomina desarrollo tardío, esta característica es natural en él por ser una raza pura, ya que no tiene en su genética la influencia de otras sangres que se distingan por un crecimiento más notable.
El caballo de deporte moderno si tiene esa influencia, pues es criado con el único objetivo de practicar deporte.


Para entender un poco mejor el origen del patrón cuadrado en la morfología del PRE, debemos estudiar un poco de la historia del caballo ibérico:


Este caballo fue el más popular para la guerra y la alta escuela desde el siglo XVI hasta el XIX. Resumiendo, en los tratados de equitación desde Pluviniel (siglo XVI), hasta Baucher (siglo XIX), podemos encontrar referencias que confirman la predilección que se tenía por el PRE para los usos antes citados.
La guerra a caballo hacía necesario disponer de monturas ágiles con facilidad para la reunión y un buen carácter para dejarse llevar por el jinete al enfrentamiento con otros soldados; en esos tiempos, la guerra permitía el cara a cara, jinete contra jinete.


Más adelante, con el perfeccionamiento de las armas de fuego, esta forma de combatir era imposible, pero aún así se conserva al caballo ibérico para la tauromaquia y la exhibición.


Volviendo a la morfología, los caballos de patrón cuadrado tienen las espaldas un poco cortas con una grupa ancha y cuadrada; los de patrón rectangular en general tienen espaldas largas y grupas planas. Los caballos de patrón cuadrado, al tener estas características, les es más fácil de elevar y recoger, pero como decía antes, necesitan más tiempo y desarrollo para activar más sus espaldas y conseguir una mayor extensión de sus extremidades anteriores. Pueden tener mucha fuerza en sus posteriores pero tienen dificultades para alcanzar una mayor flexibilidad, estos caballos suelen tener facilidad para la reunión y esto a veces es un problema porque he visto frecuentemente a entrenadores descuidar la flexibilidad por aprovechar la facilidad de sus ejemplares para la reunión.
Trabajar de forma prematura la reunión y olvidar la flexibilidad cuando un caballo no tiene la madurez física y mental adecuada crea caballos rígidos con dorsos que terminan debilitándose.


Supongo que a veces la falta de experiencia de jinetes y propietarios, no les deja apreciar el insuficiente desarrollo de sus espaldas. Cuando un caballo aún no está listo para trabajar en reunión, lo manifiesta con un mal contacto con la mano del jinete, este nota que el caballo toma con fuerza las riendas y no descontrae la mandíbula, lo que llamamos un contacto duro; por desgracia ante un contacto duro, hay personas que en vez de analizar su falta de experiencia, castigan al caballo con embocaduras más severas, pensando que el problema viene de la boca. El caballo no acepta la mano cuando no es capaz de sostenerse, entonces deja de utilizar el dorso y el problema del contacto fuerte deja paso al del contacto inexistente, es decir, el detrás de la mano o encapotamiento del cuello.


Un caballo montado en estas condiciones, en meses pierde toda gracia en sus movimientos y suelen manifestar estrés al pedirles un poco de esfuerzo.
Debemos erradicar este grave error en la formación de un caballo, porque toda monta forzada puede ser considerada como maltrato animal, lo cual está penado por la Federación Ecuestre Internacional.
Un jinete con la suficiente experiencia es consciente de la importancia de la morfología a la hora de formar un caballo. Puede parecer a veces muy difícil desarrollar la flexibilidad y la suspensión de un caballo PRE, especialmente en los potros. Se necesita mucha paciencia y técnica para impulsar al caballo sin que pierda la suspensión y precipite sus movimientos; si el caballo corre, perderá amplitud y sufrirá lesiones.
Muchas veces vemos caballos ganar las pruebas de funcionalidad con problemas de contacto, detrás de la mano, con trotes malos que recuerdan el movimiento de una máquina de coser.
Nadie quiere admitir que la mala ejecución del movimiento del caballo es producida por la tensión y un adiestramiento insuficiente.
En los concursos de doma clásica se penalizan estos problemas de adiestramiento con notas muy bajas.


Deberíamos ser más agradecidos con los caballos PRE que concursan en funcionalidad y proteger su bienestar, anotando en las hojas de calificación defectos en la biomecánica para motivar un cambio en su adiestramiento y alargar así su vida deportiva.


Cuando un caballo utiliza bien su dorso y la fuerza del movimiento viene desde los posteriores hacia delante sin encontrar en ello resistencia, las espaldas comienzan a soltarse y la cruz se puede elevar, el caballo trabajará en equilibrio, cuesta arriba y desarrollará el autosostenimiento, que dará ligereza a la mano del jinete y unos aires más elevados.


Soluciones:
• Debemos trabajar primero la flexibilidad -que es el camino para el autosostenimiento-, la incurvación y los ejercicios laterales, antes que la reunión y la extensión.
• El contacto adecuado permite trabajar de forma correcta el cuello del caballo, ese es el primer camino para desarrollar la flexibilidad y evitar que el caballo pese en las riendas y no se ponga sobre sus espaldas.
• El encapotamiento y la excesiva incurvación, perjudican la ligereza del tercio anterior.
• El entrenamiento debe ser variado, incluir paseos por la montaña, galope al aire libre, trabajo pie a tierra... debemos de proteger la mente del caballo para que colabore con nosotros, la coacción no es el camino.