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martes, 2 de junio de 2026

EL MITO DEL CABALLO “FRÍO” Y “CALIENTE”

Amig@s del caballo! En el mundo ecuestre se repiten dos palabras como si fueran diagnósticos: “frío” y “caliente”.

Se usan para justificar comportamientos, para elegir jinetes, para diseñar entrenamientos… y, sin embargo, no describen nada científico.

Un caballo no es “frío” ni “caliente”.
Un caballo está regulado o desregulado, conectado o desconectado, sobrecargado o apagado.

Estas etiquetas simplifican tanto la realidad que terminan ocultando lo más importante:

El temperamento que vemos es la consecuencia del sistema nervioso, del manejo y del entrenamiento que recibe, es cierto que también se puede ver influido por la genética y la raza, pero son factores controlables.

1) Neurofisiología del temperamento: lo que realmente está pasando dentro del caballo

El comportamiento que muchos llaman “temperamento” es, en realidad, la expresión del sistema nervioso autónomo.

Sistema simpático (activación)

  • Aumenta la alerta.
  • Prepara para reaccionar.
  • Eleva el tono muscular.
  • Reduce la capacidad de aprendizaje fino.

Un caballo en simpático se etiqueta como “caliente”, pero en realidad está hiperactivado.

Sistema parasimpático (calma)

  • Reduce la tensión.
  • Favorece la conexión.
  • Permite el aprendizaje.
  • Mejora la coordinación.

Cuando el parasimpático está demasiado alto, el caballo parece “frío”, pero en realidad puede estar desconectado, incluso disociado.

Conclusión neurofisiológica

No son “temperamentos”.
Son estados.

Y los estados cambian según:

  • el entorno,
  • la claridad del jinete,
  • la carga emocional,
  • el historial de entrenamiento,
  • la salud física.

2) Cómo el entrenamiento crea caballos “fríos” o “calientes” sin que el jinete lo note

Aquí es donde tu experiencia como profesor brilla:
La mayoría de los “temperamentos” son fabricados por el entrenamiento.

Cómo se crea un caballo “caliente”

  • Ayudas contradictorias.
  • Mano dura o constante.
  • Falta de pausas.
  • Exceso de correcciones.
  • Entrenamientos sin estructura.
  • Jinetes que montan “rápido” mentalmente.

Resultado:
Un caballo que vive en simpático, siempre listo para reaccionar.

Cómo se crea un caballo “frío”

  • Pierna constante que desensibiliza.
  • Repetición mecánica sin propósito.
  • Falta de recompensas claras.
  • Entrenamientos monótonos.
  • Jinetes que “apagan” al caballo sin querer.

Resultado:
Un caballo que se desconecta para protegerse.

3) Biomecánica: el cuerpo revela el estado mental

El cuerpo del caballo es un mapa emocional.

Caballo etiquetado como “caliente”

  • Cuello alto.
  • Dorso hundido.
  • Tranco corto.
  • Mirada dispersa.
  • Tensión en mandíbula y labios.

Caballo etiquetado como “frío”

  • Cuello bajo sin bascular.
  • Dorso rígido.
  • Falta de impulsión real.
  • Respuesta lenta a las ayudas.
  • Mirada apagada o “vacía”.

La biomecánica no miente:
La tensión y la desconexión tienen formas distintas, pero ambas son disfuncionales.

4) Cómo entrenar cada perfil sin caer en tópicos

🟥 Si el caballo parece “caliente”

Objetivo: regular, no “bajar energía”.

  • Revisar la alimentación, igual necesita menos energía.
  • Transiciones respiradas.
  • Ejercicios de foco (círculos, serpentinas, cambios de dirección suaves).
  • Pausas frecuentes.
  • Contacto elástico, no rígido.
  • Evitar correcciones bruscas.
  • Recompensas inmediatas cuando baja el tono.

🟦 Si el caballo parece “frío”

Objetivo: activar la conexión, no “meter más pierna”.

  • Cambios de ejercicio frecuentes.
  • Tareas que despierten curiosidad.
  • Recompensas claras y rápidas.
  • Activación progresiva, no explosiva.
  • Evitar la pierna constante (mata la sensibilidad).
  • Trabajos cortos pero variados.
  • Revisar la alimentación, igual necesita más energía.

5) Conclusión: el caballo no es frío ni caliente, es un espejo

El caballo refleja:

  • la claridad del jinete,
  • la coherencia del entrenamiento,
  • la calidad del manejo,
  • y el estado emocional del entorno.

El temperamento que vemos es el resultado del sistema que creamos.
Cambia el sistema, y el caballo cambia.

martes, 12 de mayo de 2026

El caballo que aprende sin moverse: la importancia del aprendizaje latente en la doma.

Amig@s del caballo! En la equitación se habla mucho de ejercicios, transiciones, impulsión, contacto, flexibilidad… pero casi nunca se habla de lo que ocurre cuando el caballo NO está trabajando. Y, sin embargo, ahí es donde sucede una parte esencial del aprendizaje.

La ciencia del comportamiento lo llama aprendizaje latente:

El caballo aprende más en los silencios que en los ejercicios.

Es decir, el caballo no asimila la información mientras está bajo presión, sino cuando la presión desaparece. Aprende en la pausa, en el descanso, en el paseo de vuelta, en el box, incluso al día siguiente.

Este concepto cambia por completo la forma de entrenar.

Qué es el aprendizaje latente

El aprendizaje latente es la capacidad del caballo de procesar y comprender lo que ha vivido sin necesidad de repetirlo.
No requiere movimiento, ni esfuerzo, ni práctica constante.

Ocurre cuando:

  • el caballo descansa después de un ejercicio,
  • se le da una pausa larga,
  • termina la sesión,
  • o incluso cuando pasa un día sin montar.

Durante esos momentos, el caballo ordena la información, reduce la tensión y transforma la experiencia en conocimiento útil.

Por qué el caballo no aprende durante la presión

Cuando el caballo está ejecutando un ejercicio:

  • está concentrado en mantener el equilibrio,
  • en responder a las ayudas,
  • en gestionar su cuerpo,
  • y en evitar errores.

Su cerebro está en modo acción, no en modo comprensión.

La comprensión llega cuando la presión desaparece.
Ahí es cuando el caballo “encaja” lo que ha pasado.

Por eso ocurre algo que todos los jinetes han visto:

Un caballo puede luchar con un ejercicio un día…
y al día siguiente hacerlo perfecto sin haberlo practicado.

Eso es aprendizaje latente.

Ejemplos claros en la doma

1. El potro que mejora sin repetir

Un potro puede aprender más en 10 minutos con pausas que en 40 minutos sin ellas.
Su cerebro necesita tiempo para procesar cada experiencia.

2. El caballo nervioso que se calma con pausas

No se calma por cansancio, sino porque entiende lo que está pasando.

3. El ejercicio que sale mejor al día siguiente

No es magia.
Es que el caballo ha tenido horas para “ordenar” la información.

Cómo usar el aprendizaje latente en tus sesiones

1. Introduce pausas reales

No de 5 segundos.
Pausas de verdad: 30–60 segundos de quietud o paso largo.

2. No repitas un ejercicio hasta el agotamiento

Si el caballo lo hizo bien una vez, para.
Déjale procesarlo.

3. Termina la sesión en un punto alto

El caballo recordará la sensación final, no la primera.

4. Usa el día siguiente como parte del entrenamiento

No esperes que repita exactamente lo de ayer.
Es normal que vuelva mejor.

5. No confundas actividad con aprendizaje

Un caballo que se mueve mucho no aprende más.
Un caballo que piensa sí.

Errores comunes del jinete

  • Entrenar sin pausas
    Saturación = cero aprendizaje.

  • Repetir un ejercicio hasta que sale “perfecto”
    El caballo deja de aprender y empieza a defenderse.

  • Confundir cansancio con obediencia
    Un caballo cansado no está educado. Está rendido.

  • No valorar el día siguiente
    El progreso real se ve después, no durante.

Conclusión

El caballo no es una máquina que aprende por repetición.
Es un ser cognitivo que necesita tiempo, silencio y espacio para comprender.

La doma no se construye en los ejercicios, sino en las pausas entre ellos.

Si el jinete aprende a usar el aprendizaje latente, la doma se vuelve más rápida, más suave y más inteligente.

martes, 18 de enero de 2022

Consejos para las piruetas al galope.

 


Amig@s del caballo! Gracias por visitarnos un mes más, comenzamos el año 2022 como muy dedicados al adiestramiento del caballo, por este motivo el post de hoy va de uno de los ejercicios más bellos de la equitación, la pirueta al galope.

La definición FEI de una pirueta al galope es: "un giro de 360 grados ejecutado en dos pistas, con un radio igual a la longitud del caballo y la derecha moviéndose alrededor de los posteriores. El antepié y el pie trasero exterior se mueven alrededor del pie trasero interior. El pie interior describe un círculo lo más pequeño posible. El caballo, ligeramente doblado en la dirección en la que está girando, permanece con un contacto ligero, girando suavemente, manteniendo la secuencia y el tiempo de las pisadas de ese ritmo. La nuca sigue siendo el punto más alto durante todo el movimiento".

Errores comunes

ENTONCES, ¿Qué puede salir mal?: pérdida de ritmo, pies traseros saltando juntos – "saltos" – los posteriores haciendo un círculo más grande que un metro, la cabeza del caballo inclinándose, el caballo cayendo detrás de la mano, o poniendo demasiado alto el cuello "trepando", el caballo "girando" y por lo tanto completando el giro en menos de seis a ocho batidas, cambiar de galope o tener una tendencia hacia atrás.

La importancia de la reunión:

En mi experiencia, hay una razón principal para una pirueta "mala": Falta de reunión y, por lo tanto, el caballo no se sostiene en equilibrio sobre sí mismo.

Cuanto más recogido sea el galope, más fácil será montar una pequeña pirueta.

Debemos entrenar al caballo para que tenga la capacidad de reunión, pero cada caballo tiene un límite en cuanto a la cantidad de peso que puede llevar en sus posteriores y, por lo tanto, cuánto puede llegar a soportar, dependiendo de su conformación. No todos los caballos podrán realizar una buena pirueta de la misma manera que no todos los caballos pueden hacer un buen trote extendido o medio.

Lo más importante es no abrumar al caballo. Si su galope no se recoge lo suficiente, la pirueta será un trabajo duro para él. Entonces él resistirá, tus ayudas tendrán que ser demasiado fuertes y él se apagará.

Si una pirueta pequeña es algo que un caballo no puede hacer físicamente, es mejor montar una pirueta más grande, en lugar de tratar de obligarlo a hacerla cada vez más pequeña. Si lo obligamos, podemos terminar arruinando el ejercicio.

¿Cuándo sabemos que el caballo esta preparado para el ejercicio?

El caballo puede galopar manteniendo el mismo ritmo. Él tiene que ir recto en ese galope, y tenemos que ser capaces de colocar su cabeza y cuello donde deben ir; Alargar el cuello y bajar la cabeza cuando se lo pidamos.

Antes de que el caballo pueda hacer una buena pirueta, debería poder galopar en línea recta con una longitud de tranco de no más de medio metro. Para una pirueta completa, la longitud del tranco al galope debe ser de unos 20 cm.

Como la pirueta es la culminación de muchos años de entrenamiento correcto, no hace falta decir que el caballo debe responder a la más ligera de las ayudas.

El movimiento más importante a dominar es la media pirueta: Es como la preparación para la pirueta al galope, por eso en pruebas de niveles más bajos encontramos ese ejercicio, así es como le enseñas al caballo. Haz que la media pirueta sea buena, y la pirueta será fácil.

Al igual que con la pirueta, si no tienes el caballo lo suficientemente reunido, será difícil para el caballo y terminarás 'empujándolo'. A menudo hay una falta de dirección desde el interior de la rienda. Imagina que estás conduciendo el caballo. Si quieres girar a la derecha, tienes que usar la rienda derecha. 

No tiene sentido montar repetidamente una mala pirueta. Hay que analizar cuál es el problema y luego trabajar en ese problema. Incluso si el caballo la ha aprendido mal, con un entrenamiento metódico puedes "reprogramarlo".

Ejercicios para ayudarte a dominar la pirueta.

Domina la media pirueta hasta el punto de que puedes girar dos pasos y luego caminar recto, girar dos pasos y caminar recto de nuevo.

Practique las transiciones paso-galope-paso-galope-paso con el caballo respondiendo inmediatamente a las ayudas más ligeras.

Partiendo de un galope reunido, girar para galopar en trocado muy reunido:

1. Haga esto a lo largo de una pared para empezar. El objetivo inicial es obtener una buena respuesta a las ayudas ligeras.
2. Luego trabaje en la rectitud, usando la pared o la cerca para ayudarlo.
3. El siguiente paso es utilizar el ejercicio para trabajar en la reunión del galope.
4. Luego trate de dejar que el caballo ponga hacia abajo su cuello. Mantenga el contacto en la rienda interior mientras se detiene a medias con la rienda exterior, luego deje que el cuello se estire. No podrá alargar el cuello del caballo mientras mantiene el contacto recogido si su ayuda de las piernas es demasiado fuerte. Este ejercicio asegura que el caballo no solo responda a las ayudas con ligereza, sino que también aprenda a llevarse.
5. Repita para lograr trancos de galope aún más cortos.
6. Una vez que pueda realizar este ejercicio por la línea central mientras mantiene el caballo recto, estará listo para hacer una pirueta.

Los mejores consejos para montar una pirueta:

Podemos ver videos de jinetes expertos realizando piruetas. Luego hay que comparar que el galope de nuestro caballo sea reunido recordando las imágenes del video. El mejor maestro es un buen caballo. Si puedes experimentar cómo debería sentirse, entonces sabes bien lo que estas enseñando al caballo.

lunes, 3 de febrero de 2020

Por qué subimos por el lado izquierdo?


En todos los países se sube por la izquierda.
Amig@s del caballo! hoy quiero contarles porque subimos a caballo por su lado izquierdo; Esta es una pregunta que me hacen todas las personas a las que doy clases cuando se suben por primera vez a caballo.
En todos los países del mundo lo usual es montar por el lado izquierdo del caballo. Esto explica que todas las piezas de los arreos del caballo hayan sido concebidas para ajustarse por ese lado. La razón de esta costumbre parece ser que en la antigüedad los guerreros, los que más montaban a caballo, solo podían montar y descender del caballo por este lado porque llevaban la espada en el lado izquierdo. No obstante, es probable que incluso sin espada los jinetes siempre pusieran primero el pie en el estribo izquierdo sencillamente porque la mayoría de los hombres son diestros y utilizan mejor la mano derecha para manejar el caballo. Otra teoría es que la pierna izquierda es la más fuerte, es en la que se apoya uno para levantarse (ejemplo: en la escalada). La costumbre de ser montados por la izquierda, hace que muchos caballos rechacen dejarse montar por la derecha, sin embargo, es fácil enseñar al caballo a dejarse montar por un lado y por el otro. Es algo que puede ser útil en el exterior por ejemplo, pues es posible que sólo se pueda acceder a la montura por el lado derecho a causa de un obstáculo cualquiera como una pendiente, ramas etc.

lunes, 13 de enero de 2020

La Flexibilidad.

En esta pirueta, la flexibilidad del caballo es evidente.
Amig@s del caballo! en este post les quiero compartir la teoría que según la federación ecuestre internacional deberíamos los jinetes conocer para entrenar a nuestros caballos.
Vamos a definir qué es la flexibilidad en la ejecución de los ejercicios de adiestramiento del caballo deportivo:
 La flexibilidad, junto con el ritmo, es un objetivo esencial de la fase preliminar de entrenamiento. Incluso manteniendo el ritmo, el movimiento no puede considerarse correcto a no ser que el caballo esté trabajando a través del dorso y sus músculos estén libres de toda tensión.

La flexibilidad es el tema recurrente a lo largo de todo el entrenamiento. No debe dejarse nunca de lado sino más bien al contrario, debe ser comprobada y reforzada regularmente.

Únicamente si el caballo se encuentra libre, física y mentalmente, de toda tensión o contracción, podrá trabajar con flexibilidad y sacar el máximo rendimiento de si mismo.

Las articulaciones del caballo deben flexionarse y extenderse de forma uniforme en ambos lados del cuerpo y con cada tranco o zancada. El caballo debe dar la impresión de estar totalmente entregado, en cuerpo y mente, al trabajo.

La falta de flexibilidad puede manifestarse de muchas maneras, Ej.: rigidez del dorso, cola severamente agitada, fallos de ritmo, falta de actividad de los posteriores, falta de rectitud, una boca tensa y seca.

Indicadores de flexibilidad son:

 Una expresión alegre y vivaz – ausencia de ansiedad  La elasticidad de los trancos – la habilidad de estirar y contraer la musculatura suave y fluidamente.  Una boca tranquila que tasca la embocadura suavemente y un contacto elástico.  Un dorso móvil; con la cola relajada.  Respiración suave y rítmica, que demuestra que el caballo está relajado, física y mentalmente.

La mejor confirmación y prueba de flexibilidad es visible en el momento en que se le dan las riendas: el caballo alarga la línea superior, estirando el cuello hacia abajo y hacia la embocadura sin perder nunca ni el ritmo ni el equilibrio. 


Consejo: 
El primer requisito para tener un caballo flexible es tener un buen contacto con la boca del caballo, sin tensión, suave, constante, ligero.
El segundo requisito es que al montarlo no notemos la diferencia entre montarlo a la izquierda y la derecha, el caballo debe de estar flexible y simétrico a ambas manos. 
Trabajando al caballo en serpentinas, loops, y toda clase de circulos de diversos tamaños a ambas manos, trabajamos la flexibilidad de todo el cuerpo del caballo.


lunes, 9 de enero de 2017

Alargar las batidas y el trote medio

Trote medio, el cuello va en posición media
Amigos y seguidores de este nuestro blog, por petición de los lectores de este blog, en esta entrada les voy a hablar de lo que es alargar las batidas al trote y de lo que es el trote medio.
Si tenemos en cuenta las directrices y recomendaciones de la FEI para entrenamiento y competición de caballos de adiestramiento, el primer año de adiestramiento de un caballo joven, no es recomendable enseñarle el trote medio, lo que le enseñaremos es a alargar las batidas en el trote de trabajo, esto es la introducción del trote medio que con el tiempo, al llegar al nivel dos, lo tenemos que tener ya confirmado.
En el nivel 1 de adiestramiento que corresponde al tiempo aproximado de un año de adiestramiento de un caballo joven, comenzaremos desde un trote de trabajo a pedir más impulsión buscando más amplitud en el tamaño de sus batidas, recuerden más amplitud, no más velocidad.
Este ejercicio se puede pedir después de un circulo, en el lado largo del rectángulo o en la diagonal, siempre pediremos unas pocas batidas, cuando el caballo entienda las ayudas impulsoras y empiece a ampliar la batida iremos pidiéndole espacios de más distancia alargando la batida del trote.
Haciendo bien este ejercicio en meses comprobaremos que el caballo comienza a hacer solo el trote medio.
En el trote medio, el caballo alarga su perfil, coloca su cuello en una posición media y extiende sus manos y pies hacia delante con un momento claro de suspensión en los dos tiempos que hay entre los bípedos diagonales que avanzan.
¿Cómo enseñar? primero aumentaremos la impulsión antes de pedir el trote medio, esta impulsión la contenemos un poco cerrando al caballo para colocarlo más equilibrado, luego con una ayuda más clara de piernas pediremos que avance más y nuestras manos cederán rienda dejando que el cuello se alargue pero sin precipitar ni caer sobre las espaldas. Esto lo enseñaremos en periodos cortos, tres o seis batidas y volver al trote de trabajo con medias paradas, cuando consigamos el efecto deseado ya lo haremos a lo largo del lado largo, o en la diagonal después de un circulo.
Un buen trote medio mostrara similitud y paralelismo en su extensión, la cabeza del caballo ira delante de la vertical y el cuello en posición media, ni alto, ni comprimido, ni tan bajo que no de libertad a sus espaldas. Importante mantener un contacto constante en ambas riendas pero ligero, no puede pesar.
El trote medio se perfecciona a lo largo del segundo año de doma y se llega a su máxima ejecución a lo largo del tercer año, el trote medio es la preparación para el trote largo que se exige en niveles superiores y que llega a su máxima expresión cuando el caballo domina la reunión.

domingo, 30 de octubre de 2016

Soluciones a problemas comunes

Una buena relación nace del respeto y afecto.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes les voy a dar unos consejos muy útiles para mejorar su relación con sus caballos Ibéricos durante su adiestramiento.

Todas las personas que trabajamos con caballos tenemos la obligación de tener unos conocimientos mínimos sobre la naturaleza del caballo.
Tenemos que recordar que aunque sea un animal doméstico, no deja de ser eso, un animal instintivo que piensa y siente de manera similar a otros herbívoros.
Hay personas que tienden a otorgar comportamientos humanos a los caballos, es decir a humanizar al animal, otras al contrario, someten por la fuerza al caballo.
Los dos comportamientos me parecen excesivos, conociendo la psicología animal he aprendido que el caballo no quiere ser humano ni tampoco un objeto al que quitarle toda su libertad al someterlo.
El caballo quiere encontrar su sitio en su manada y colaborar con el hombre si este lo respeta y atiende sus necesidades naturales.
Si un jinete entiende la naturaleza del caballo podrá llegar a un buen entendimiento en su manejo.
El caballo es un animal de manada, en ella se siente protegido, a ningún animal le gusta estar solo. Las luchas por el liderazgo que observamos en los potros son inducidas por el instinto, son luchas feroces, recordemos la fuerza del animal, pero por otro lado los caballos también se relacionan con sensibilidad y afecto. Cuando un potro deja de pelear es porque acepta su sitio en la jerarquía de la manada, a veces se ven obligados a buscar un nuevo grupo o crear el suyo propio obligando a otras yeguas a seguirle.
Lo curioso es que la experiencia y las decisiones vitales en las manadas la suelen tomar yeguas veteranas, los machos tienen más el papel de proteger y reproducirse con su grupo.
Todo jinete debe de saber que el caballo en su relación con el hombre acepta esa jerarquía.
Un jinete tranquilo con la suficiente experiencia que actúe de forma coherente, será aceptado como su líder por el caballo.
El caballo no es un animal que ataque por propia iniciativa, más bien es un animal de huida, peleara si no le queda otra opción. Para los herbívoros la huida inmediata es la mejor protección por ese motivo la inseguridad puede llevarle al comportamiento de huida, un caballo que entra en pánico puede ser peligroso.
El caballo no puede evitar tener ese carácter esquivo y huidizo, está en su instinto, nunca debemos castigarlo por ese comportamiento.
Nuestro deber es ganarnos su confianza con paciencia y afecto, mostrarle situaciones nuevas sin crearle estrés, acostumbrarlo a colaborar con el hombre de forma que sea positiva para ambos.

El caballo necesita hacer ejercicio, en su estado natural camina todo el día para buscar comida, necesita sentir el aire, la luz y relacionarse con sus congéneres. Hay que tener en cuenta todo esto cuando lo tenemos estabulado y en su manejo diario.
Por este motivo cada vez hay más personas que dejan sus caballos la mitad del día sueltos en potreros, así son felices en un entorno más natural para ellos.
En este siglo XXI estoy viendo crecer entre los jinetes una nueva corriente de pensamiento, ahora se busca la colaboración con el caballo, ya no es el sometimiento la base del adiestramiento, las personas ven al caballo como un compañero, no como una herramienta o alguien al que anular sus voluntades. El adiestramiento sabio acostumbra al caballo a colaborar con el hombre a cambio de un estímulo que le parezca atractivo (ejemplo: un azucarillo cuando entiende lo que se le pide), este estimulo será menos decisivo en el futuro cuando el caballo tome por habito el trabajar con el hombre.
Todos los caballos tienen caracteres y características que les diferencian entre sí.
Por este motivo no todos reaccionan igual durante su adiestramiento, en este artículo les voy a mostrar algunos problemas y soluciones que nos pueden suceder al adiestrar un caballo pura raza español.

Caballos asustadizos:
Una de las virtudes del caballo PRE es su valor y calma ante lo que le rodea, pero también hay caballos que sienten miedo con facilidad al ver cosas nuevas o colores llamativos.
Contra este miedo la solución es acostumbrar al caballo a nuevos estímulos sin dar importancia a sus reacciones, es decir, si el caballo sale al galope al ver un perro, no lo frenen, aprovechen y trabajen el galope en círculos hasta que el caballo se calme y se acostumbre a el.

A veces el miedo lo tienen a las personas, pues acostumbremos al caballo a que el trato con el ser humano es bueno, que quiero decir, pues cada vez que estemos frente al caballo acariciémoslo, darle golosinas es también muy efectivo.
Existen dos razones para que los caballos se asusten:
Las actitudes o reacciones del jinete y los ruidos, objetos llamativos o incidentes externos.
Ante estos problemas, ofrezco estas soluciones: Primero no criticar ni maltratar por la actitud del caballo, segundo no dejar que la ira o el temor nos hagan ser bruscos con el animal. No es necesario averiguar por qué el caballo se asusta,  si lo hacemos le damos la razón al caballo, es mejor simplemente continuar trabajando sin prestar atención.
Muchas tensiones las produce en el caballo el propio jinete, si el caballo se asusta por culpa del jinete, el caballo puede perder la confianza en nuestro liderazgo.
Muchas veces el caballo es el espejo en el que se ven reflejados los defectos del jinete.
Un jinete con miedo o ansiedad, es propenso a causar tensiones en su monta que se reflejan en el comportamiento del caballo, pasa lo mismo con jinetes que utilizan ayudas muy toscas, piernas y manos demasiado duras, en resumen cualquier exigencia excesiva.

¿Cómo darnos cuenta de que algo no va bien?
Cuando un caballo se siente estresado, empieza a asustarse.
La sensación en las riendas se vuelve pesada, inestable o se pierde el contacto.
Los aires pierden su gracia, se vuelven planos, irregulares.
El dorso del caballo se hunde porque el cuello del caballo se tensiona.
Su cola se mueve incesante, latiguea.
Ojos tristes, sin expresión.
¿Cómo terminar con la tensión?

El mejor remedio es no prestar atención directa al estado de excitación del caballo y relajarnos, tenemos que transmitirle confianza y demostrarle que somos el líder utilizando nuestra inteligencia.
También suavizar nuestras ayudas y hacer trabajos sencillos premiando los momentos de calma y concentración del caballo son de gran ayuda para acostumbrar al caballo a trabajar sin tensión.
Debemos de ser agradecidos con el caballo, que quiero decir con esto, pues premiar los avances con una caricia, una palmadita, darle un azucarillo. Es recomendable que el jinete construya un vínculo afectivo y de confianza con el caballo, esto mejorara su relación y ayudara a que su adiestramiento sea más sencillo.

Otros problemas en el adiestramiento:
Caballo rígido, difícil de incurvar. Este problema es debido a tensiones en el cuello y dorso. El problema viene de un jinete con manos duras y dominantes.
Trote y galope incomodos para sentarse. Este problema es debido a que los músculos del dorso no se usan bien, falta equilibrio y actividad. El problema es causado por rigidez del jinete o una monta muy forzada.
Caballo que corre, precipita los aires. Este problema viene del desequilibrio, dolor, nerviosismo, dorso no relajado. A veces la causa es un jinete duro con sus ayudas.
Rechinar de dientes, boca abierta, saca la lengua. Este es el claro reflejo de un caballo que no se siente bien al ser montado, tal vez siente dolor o angustia emocional o su jinete es muy dominante y abusa de sus manos.
Caballo pesado en las riendas. Este problema se debe a la falta de actividad y equilibrio, el caballo se carga en las espaldas. Este problema es debido a que el jinete es rígido no da bien sus ayudas, usa las manos para bajar la cabeza.
Caballo que se tuerce. Puede ocurrir que el caballo tenga dolor en algún miembro o que el jinete lo comenzó a reunir muy pronto.
Caballo que cabecea. Puede ser que el caballo sienta dolor en el dorso, debido a una montura mal ajustada o tenga problemas dentales.
Caballo que se alcanza la mano con el pie. Este problema es debido a que el caballo usa de forma activa los posteriores pero su dorso no trabaja adecuadamente, también un mal herraje puede ser la causa.

Soluciones:

La fórmula más recomendable para manejar bien a los caballos es seguir la escala de formación de la FEI.
Debemos de montar desde atrás hacia delante, dar prioridad a nuestras piernas y asiento antes que las manos.
No sobre esforzar al caballo y ponerle una silla adecuada que no lo lastime, también utilizaremos una embocadura suave y adecuada a la longitud y ancho de su boca.
Herrar al caballo periódicamente por un buen herrador que lo aplome de forma correcta.
La opinión de un experto es muy valiosa, yo recomiendo tomar clases de equitación con alguien con la experiencia suficiente.

lunes, 9 de mayo de 2016

Consejos para la competición.


Amigos y seguidores de este nuestro blog, por petición de nuestros lectores, este mes le voy a dar unos consejos para preparar las competiciones de adiestramiento.
Para aquellos lectores que me conocen en persona ya saben la dedicación y los años que llevo compitiendo en esta disciplina sobre todo aquí en América del Sur, durante todo este tiempo pues me ha pasado de todo, he tenido buenos concursos, he disfrutado de los exitos de mis alumnos, pero también hemos tenido dias malos, por este motivo quiero compartir mis experiencias con todos ustedes para darles ideas para su preparación.
El primer paso es preparar el traslado de los caballos, las inscripciones, licencias... todo debe de estar al dia.
La planificación con mucha anticipación es muy importante, debemos de conocer y ejecutar bien todos los ejercicios que nos van a pedir en concurso. Debemos de estar seguros de que el caballo va a responder, no podemos ir sin haber confirmado todas las lecciones en nuestra casa.
Partiendo de este punto los resultados en competición nos darán indicaciones para como continuar el entrenamiento diario.
Cuando tenemos ya inscrito el caballo para el concurso y vamos a embarcarlo en el camión para acudir a el, debemos de asegurarnos de que no olvidamos ninguna documentación necesaria, tanto del jinete como del caballo.
Después el caballo debe de embarcar al camión con sus protectores de viaje bien ajustados, necesitaremos protectores de pies, manos, cola... Si hace frío le añadiremos una manta ligera y con caballos nerviosos existe la posibilidad de ponerle un protector para golpes en la nuca.
El caballo viajara a gusto si le atamos una red con heno, así pastara hasta la llegada y se mantendrá entretenido.
Llevaremos un cajón con la montura, cincha, cabezadas, vendas, sudaderos, el equipo de limpieza y aseo del caballo, grasa de cascos, gomas para trenzar, esponja, paños para limpiar botas y cueros con jaboncillo, un par de mantas una para el sudor otra para el frío si es invierno y muy importante el botiquín de primeros auxilios.
Debemos de llevar también calderos para el agua, un comedero portatil, heno y sobrealimento suficiente, nunca se sabe si se demorara mucho el caballo en regresar a su establo.
Cuando lleguemos al lugar del concurso debemos de hacerlo con suficiente antelación, hay que dar tiempo al caballo a beber agua y a aclimatarse un poco. Es bueno darle un paseo pie a tierra para que se relaje y se estire un poco.
Si tenemos la suerte de contar con un buen palafrenero o "mozo" ,como decimos en mi tierra, le encargaremos la tarea de asear al caballo una vez más y de trenzarlo, si no lo tendremos que hacer nosotros con suficiente tiempo.
Ya tenemos el caballo ensillado y listo para el calentamiento, hemos mirado el orden de salida y hemos comprobado que va todo a su hora y no hay novedades, entonces comenzaremos el trabajo de calentamiento del caballo, en este momento si tenemos entrenador le pediremos consejo, si no tenemos entrenador pues haremos un repaso de los ejercicios desde los fáciles a los más complicados.
Es recomendable participar en un nivel inferior al que le corresponde al caballo, así los ejercicios saldrán más fácil y no habrá tanta presión.
Al adquirir experiencia aumentará el rendimiento correcto.
Después de realizar la prueba, tenemos que conseguir las notas de los jueces y las copias de las lecciones calificadas para leer con calma las anotaciones y consejos, esto es muy importante pues nos ayudara a mejorar.
Terminado el concurso daremos tiempo al caballo a secarse y relajarse, le podemos dar un poco de heno y agua cuando el caballo este seco y en calma, esto puede ser pasada una hora de su prueba.
Al prepararnos para embarcar debemos de asegurarnos de que el caballo no sube al camión ni sudado ni recien comido, también de que no nos olvidamos nada y menos la documentación del caballo.
Consejos para el entrenador:
El objetivo del entrenador es mejorar las habilidades fisicas y mentales del jinete para conseguir un desempeño efectivo.
Poco a poco debemos de conseguir que nuestro alumno se vaya valiendo por si mismo y así lo dirigiremos menos y llegaremos antes al objetivo.
Un buen entrenador necesita una buena técnica, una formación adecuada y debe de conocer bien los reglamentos.
El entrenador debe de tener una táctica, un plan para llegar a cumplir los objetivos. Debe de conocer bien al caballo, sus capacidades y nivel. Con la credibilidad conseguiremos que el alumno no nos culpe de sus fracasos. Hay que trabajar pensando en mejorar el rendimiento de jinete y caballo.
Para esto nos serviremos de un plan de trabajo, un buen herrador y veterinario.
El entrenador poco a poco debe de preparar al jinete para alcanzar metas más altas, debe de facilitarle las herramientas necesarias para seguir subiendo, a veces toca cambiar de caballo, son decisiones con las que debemos de contar junto al jinete y su familia, siempre debemos ser sinceros y explicar bien paso a paso todo lo que se debe de tener a mano para abanzar, los costos y capacidades de jinete y caballo, ser realistas desde el principio, no soñar con alcanzar éxitos con caballos inadecuados, se necesita también disciplina y continuidad en el entrenamiento.
Debemos de creer en lo que hacemos, el alumno es más importante que un concurso, los contratiempos no nos deben desanimar, debemos de estar preparados para lo bueno y lo malo, aunque los resultados son el reflejo del entrenamiento en casa y del entrenamiento antes de la prueba.


jueves, 18 de septiembre de 2014

El trabajo entre pilares.

La escuela de Viena y un caballo entre pilares.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, por petición de un seguidor de este nuestro espacio dedicado a la doma clásica, hoy voy a hablarles del trabajo entre pilares, conocido en América latina como el arco del adiestramiento.
Se lleva trabajando con pilares a los caballos desde tiempos inmemoriales, hay algún dibujo de la antigua Roma en la que se ve un caballo sujeto a un pilar por una larga cuerda trotando a su alrededor, aquí podemos ver el inicio de lo que mas adelante en el siglo XVI Pluviniel desarrollaría, pues los únicos escritos sobre el trabajo con uno y dos pilares nos llegan de su mano, pero estoy seguro que en la Edad Media también utilizaban un pilar fijo en el suelo.
Hasta la época de Laguerniere y en pleno siglo XVIII se populariza el uso de los dos pilares para adiestrar caballos en Alta Escuela.
En el siglo XIX ya hay documentos que atestiguan, que en la escuela Española de Viena se usaban desde hace tiempo los dos pilares, se usan también en esa época en la escuela francesa de Saumur.
En el siglo XX se utilizan en España, en la escuela del arte ecuestre de Jerez, antes se utilizaron en la escuela Portuguesa y en casa del maestro Oliveira.
Ahora en el siglo XXI su uso es popular en todos los aficionados a la Alta Escuela y se usan en picaderos privados de criadores de caballos PRE y PSL, yo personalmente les he visto en México, Chile, España, Brasil, Portugal, Estados Unidos y Europa.
Se utilizan para perfeccionar algunos ejercicios como el Piaffe, la elevada, la cabriola...
Yo les utilizo solo para mejorar el piaffe como aprendí de la escuela portuguesa.
Los pilares deben estar separados a una distancia de dos metros, deben de tener unas anillas que queden a diferentes alturas para poder utilizarlas con caballos de diferentes alzadas, lo normal es que quede una anilla a 1.30 de altura y otra mas arriba a 1.50 m. en cada pilar.
Para trabajar entre pilares también debemos tener una cabezada especial para poner encima de la cabezada con su freno. Esta cabezada tendrá tres anillas, dos a cada lado y una en el centro, las anillas de los lados sirven para atarlas a cada pilar y la anilla del centro para guiar al caballo como cuando damos cuerda.
Para trabajar al caballo entre pilares, si ya tenemos el equipo adecuado y el caballo no conoce el trabajo que le vamos a pedir, hay que acostumbrarlo primero.
Así que las primeras veces pasaremos al caballo entre los pilares para que los conozca, haremos esto al paso. La siguiente fase es colocarle la cuerda en la anilla del centro y pasar entre los pilares delante del caballo y pararlo entre los pilares poniéndonos delante de el, cada pilar debe quedarle a la altura de las espaldas.
Cuando ya sepa estar parado entre los pilares en la posición descrita antes, podemos atarlo a dos vientos sujetandolo por las anillas laterales, en este caso un ayudante quedara detrás de el caballo por si este se quisiera acularse que no tirara hacia atrás, esto puede ser peligroso para el caballo.
Cuando el caballo sepa estar tranquilo entre los pilares y no haya riesgo de que se acule, podemos comenzar a perfeccionar algún ejercicio que ya conozca.
Por ejemplo el Piaffe, el caballo debe de conocer este ejercicio ya pie a tierra con el domador delante de el caballo.
Colocaremos entonces al caballo entre los pilares, un ayudante se quedara por delante de el caballo por si acaso hubiera que soltar al caballo si este se pusiera nervioso y hubiera peligro de que este se lastimara y el domador se quedara detrás del caballo a un lado cerca de su grupa.
Podemos poner unas riendas fijas del filete a la cincha a una altura media, nunca las pondremos muy cortas, y por medio de la cabezada especial con anillas, el caballo estará sujeto a los pilares.
El domador con mucho cuidado tocara al caballo en los posteriores, este abanzara y al estar sujeto por los pilares comenzara a piaffar, recordemos que esto lo hará porque ya conoce el ejercicio.
Los pilares son buenos para perfeccionar no para ensenar al caballo, no abusemos del ejercicio, conformemonos con pocos trancos de piaffe y tranquilicemos al caballo después de cada ejercicio, premiemoslo mucho y hagamos que ame el trabajo no que lo tema.
Otros ejercicios que se pueden perfeccionar entre pilares son la elevada y la cabriola, pero eso es alta escuela y de ese tema ya hablaremos en otro articulo.

domingo, 6 de marzo de 2011

Figuras de adiestramiento.


Amigos y seguidores de este nuestro blog, en esta entrada os mostrare unos diagramas en los que podéis ver diferentes figuras de adiestramiento para practicar en la pista

Aunque las he puesto en orden ascendente según su dificultad en general, debéis de tener en cuenta que todos los caballos son diferentes y llevará  cantidades variables de tiempo para perfeccionar los movimientos.  Recordar también, que hay "grados" de dificultad a la hora de ejecutar las diferentes figuras.
Puede haber un número determinado de movimientos de escuela que se pueden hacer, pero la forma de combinarlos y los patrones montando al ejecutarlos son casi infinitos. Muchos jinetes parecen quedar atrapados en montar sus caballos en grandes círculos de 20 metros y en sesiones de rutina, no es de extrañar que piensen que la doma sea aburrida! La verdad es que la doma de un caballo empieza y termina con el círculo de 20m. Es la mayor y más fácil de las figuras aunque aveces parece difícil de montar correctamente!
Comencemos por mirar la forma más básica: Círculo grande de 20 m. (Fig. 1) Para los caballos, cada uno de los dos lados cortos de 20m x 40m x 20m y 60m consistirán en un círculo de 20 metros y medio. (Fig.2) Lamentablemente, muchos caballos pasan el resto de su carrera montando los lados cortos como la mitad de los círculos de 20 metros, en lugar de avanzar hacia las esquinas montado con tres pasos del pie trasero en el interior - que de hecho estos rincones son un cuarto de una vuelta de 6m.
La vuelta de 6m es el círculo más pequeño que un caballo puede describir sin desviarse de la línea con los hombros y caderas. 






Fig.1 Fig. 1




Fig.2 Fig. 2








Fig.3 Fig. 3

Fig.4 Fig.4



Como se puede ver en las ilustraciones anteriores, para montar un correcto  bucle de 5 m, (Fig. 3) el caballo tiene que ir un poco más incurvado que en la esquina de 20 metros para un medio circulo (Fig. 4.), De lo contrario, se deja la pista demasiado tarde y al encontrarse a sí mismo se le acaba el espacio para realizar los cambios de la curva suave y uniformemente.
El vértice de la curva es un punto a 5 m. de E (o B) en la línea del tercio de la pista. En la rienda derecha, como el caballo sale de la pista en K tiene que lenta y suavemente, cambiar la flexión y doblar a la izquierda, por lo que el caballo se dobla a la izquierda hacia E. Luego, a medida que la cabeza va de nuevo a la pista una vez más lenta y suavemente hay que volver a la flexión hacia la derecha y se dobla la esquina de forma correcta.
Aunque se trata de un simple ejercicio no hay que caer en la tentación de forzar la flexión con las manos. El asiento, junto con la posición de las piernas y los hombros de manera fluida a través del movimiento del caballo, permitirá mantener el contacto de las riendas y alentar al caballo a seguir buscando nuestra mano con un suave apoyo.
A medida que su caballo se convierte en experto en estos ejercicios se pueden pasar a bucles de 10m. y luego a las serpentinas.
La serpentina más básica se realiza a partir de A o C, es dos círculos de 20 metros (Fig. 5). Estos sólo requieren un cambio suave de la flexión, la incurvación y la diagonal sobre la línea central. Cuando montamos una serpentina de tres bucles hacemos tres medios círculos conectados por líneas rectas.







Fig.5 Fig. 5

Es posible hacer serpentinas mediante la inclusión de un círculo completo en cada vuelta o montar a caballo como una serie de 5 m. o 10 m de bucles de ambos lados de la línea central. En el entrenamiento podemos convertirlos en una serie de  bucles en forma de huevo, añadiendo más y más los lazos con el conjunto, pero hay que tener en cuenta que en competición las serpentinas hay que montarlas como medios círculos unidos por líneas rectas.





Si, cada vez que montamos, insistimos en que el caballo  haga las figuras con su trazado correcto, estaremos en el camino  adecuado para la formación de  nuestro caballo, porque para montar en línea recta, sobre un círculo redondo, o al pasar una esquina bien, nuestro caballo tiene que saber ir recto y en las ayudas. Con nuestra atención puesta en la precisión a la hora de ejecutar todas las figuras y movimientos de doma acostumbraremos a nuestro caballo a esforzarse y hacer de una forma más natural todos los ejercicios que le pidamos. 
Recordar siempre no caer en la rutina, variar los ejercicios y dar descansos a nuestros caballos después de cada ejercicio nuevo.