jueves, 5 de febrero de 2026

Sabes lo qué es el hormiguillo?

Amig@s del caballo! El hormiguillo es uno de los problemas en los cascos más frecuentes en caballos estabulados o que trabajan en ambientes húmedos. Aunque a menudo se subestima, puede comprometer seriamente la salud del casco, la comodidad del caballo y su rendimiento. Comprender qué es, cómo se desarrolla y cómo tratarlo es esencial para cualquier jinete, cuidador o profesional ecuestre.

Qué es exactamente el hormiguillo

El hormiguillo es una infección bacteriana y/o fúngica que afecta principalmente a la ranilla, aunque en casos avanzados puede extenderse a los surcos laterales, al surco central e incluso a la línea blanca.
Se caracteriza por la descomposición del tejido, mal olor y una textura blanda o ennegrecida.

Las bacterias anaerobias implicadas prosperan en ambientes húmedos, sucios y poco ventilados, lo que explica por qué aparece con tanta facilidad en épocas de lluvia o en cuadras mal gestionadas.

Síntomas más comunes

Los signos del hormiguillo son bastante reconocibles:

  • Olor fuerte y desagradable al limpiar el casco.
  • Ranilla blanda, negra o descompuesta.
  • Surco central profundo, a veces en forma de grieta.
  • Dolor a la presión en casos avanzados.
  • Cojera leve o intermitente cuando la infección progresa.
  • Humedad persistente en la zona afectada.

Detectarlo a tiempo es clave: cuanto antes se actúe, más rápido se recupera el casco.

Causas principales

El hormiguillo no aparece por azar. Suele deberse a una combinación de factores:

1. Humedad constante

Camas mojadas, paddocks embarrados o suelos que no drenan bien.

2. Falta de limpieza

Un casco que no se limpia a diario acumula materia orgánica que alimenta a las bacterias.

3. Herrado o recorte inadecuado

Una ranilla poco funcional, comprimida o con surcos profundos favorece la infección.

4. Mala ventilación en la cuadra

Ambientes cerrados y húmedos aceleran la proliferación bacteriana.

5. Sistema inmune debilitado

Caballos enfermos, estresados o con mala nutrición pueden ser más propensos.

Cómo tratar el hormiguillo paso a paso

El tratamiento es sencillo, pero requiere constancia y una buena técnica.

1. Limpieza profunda del casco

  • Retirar toda la suciedad con el limpiacascos.
  • Secar bien la ranilla con papel o algodón.
  • En casos severos, el herrador debe recortar tejido muerto para exponer la zona afectada.

2. Desinfección

Los productos más utilizados son:

  • Yodo povidona (clásico y eficaz).
  • Hipoclorito diluido (agua con lejía muy suave).
  • Sulfato de cobre (en polvo o en soluciones comerciales).
  • Productos específicos comerciales para ranilla.

Aplicar siempre con moderación y evitando irritar tejido sano.

3. Mantener el casco seco

Es el punto más importante del tratamiento.

  • Cambiar la cama con frecuencia.
  • Evitar zonas embarradas.
  • Usar serrín o viruta seca.
  • En casos graves, aplicar algodón seco en el surco central para mantenerlo abierto y ventilado.

4. Revisión del herrador

Un buen recorte puede:

  • Abrir surcos cerrados.
  • Eliminar tejido muerto.
  • Mejorar la funcionalidad de la ranilla.
  • Corregir aplomos que favorecen la humedad.

5. Constancia

El hormiguillo mejora en pocos días, pero la recuperación completa de la ranilla puede tardar 2 a 6 semanas, según la gravedad.

Cómo prevenir el hormiguillo

La prevención es mucho más sencilla que el tratamiento.

1. Limpieza diaria del casco

Un hábito básico que evita la acumulación de humedad y suciedad.

2. Camas secas y bien gestionadas

La cama debe absorber, ventilar y mantenerse limpia.

3. Suelos drenados en paddocks y prados

Evitar que el caballo pase horas en barro.

4. Recorte o herrado regular

Cada 5–7 semanas según el caballo.

5. Ventilación adecuada en la cuadra

Ambientes secos = menos bacterias.

6. Revisiones periódicas

Detectar pequeños signos antes de que se conviertan en un problema mayor.

¿Cuándo llamar al veterinario o al herrador?

Aunque la mayoría de los casos se pueden manejar en casa, es recomendable pedir ayuda profesional cuando:

  • Hay cojera evidente.
  • El surco central está tan profundo que parece una grieta.
  • La ranilla sangra o duele al tacto.
  • El caballo tiene infecciones recurrentes.
  • El hormiguillo se extiende hacia la línea blanca.

Un diagnóstico temprano evita complicaciones como abscesos o infecciones más profundas.

Conclusión

El hormiguillo es un problema común, pero totalmente controlable si se actúa con rapidez y se mantienen buenas prácticas de higiene y manejo. La clave está en mantener el casco limpio, seco y funcional, y en trabajar de la mano con el herrador y el veterinario cuando sea necesario.