lunes, 21 de mayo de 2012

La psicología en el entrenamiento del caballo.

No olvidemos que el caballo necesita sentirse libre junto a sus congeneres.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana me gustaría hablarles un poco acerca de la psicología equina aplicada al deporte moderno de la equitación.
Me parece un tema interesante del que hablar porque muchas personas piensan que sus caballos son similares en la manera de sentir que sus perros y no tienen nada que ver unos animales de otros, también hay personas que piensan que los caballos son maquinas que cumpliran con la voluntad de sus dueños, otros creen que un caballo es feliz en su cuadra porque come tres veces al día, encerradito no pasa frío ni calor y trabaja solo una hora diaria.
Si nos pusiéramos un poco en la piel del animal entenderíamos lo lejos que estamos de sentir realmente lo que el caballo percibe del mundo al que lo obligamos a vivir, un mundo lejano a su naturaleza o para lo que fue realmente diseñado.
Desde hace unos años, debido a la presión de etólogos y amantes de la doma natural, los manuales hípicos han empezado a dedicar algunas páginas a los aspectos de la psicología equina relevantes en la colaboración entre jinete y caballo.
En el manual de la federación hipica alemana podemos leer este parrafo al respecto: "La buena doma se distingue porque el caballo no sólo se mueve correctamente bajo el peso del jinete, sino que además conserva su naturalidad e individualidad. El caballo se muestra contento y voluntarioso en el trabajo diario ofrece la mejor disposición para una relación estable entre hombre y caballo. Con paciencia, entendimiento de la naturaleza de cada caballo como individuo y abundantes recompensas en forma de caricias se crea y se fija esta base..." "El conocimiento de las caracteristicas y el comportamiento del caballo, del manejo y los cuidados, así como de los principios de la equitación y la doma son lógicos para el jinete responsable y con interés." (Manual de la FN).
Las necesidades propias del caballo y los principios básicos de su comportamiento tienen que difundirse y desembocar en reglas concretas que sirvan de guía al jinete en la formación de su caballo.
Un mínimo de conocimientos sobre la psicología del equino nos llevan a diferenciar tres grandes etapas en la relación del hombre y el caballo: la domesticación, el aprendizaje y el adiestramiento.
Aunque criado bajo la influencia del ser humano, el caballo sigue siendo un animal que teme a los depredadores, un animal de huida dotado de sentidos muy agudos.
Tiene un instinto gregario y necesita una clara jerarquía para encontrar su lugar. El hombre, para hacer uso del caballo, le impone una forma de vivir contraria a su naturaleza separandole de sus congéneres y le expone a situaciones angustiosas, empezando por la embocadura y la silla.
El hombre convence al caballo de que es un ser superior y dominante que debe de ser benevolente con él si no, no será posible que surja entre ambos nada bueno.
En resumen, pienso que el hombre debe ganarse la confianza del caballo, debe evitar el uso de la fuerza y la coacción; cualquier medida que sirva para ejercer presión tiene que estar prohibida.
Un caballo no es simplemente una masa de músculos a la que podemos dar forma según convenga para satisfacer a nuestra imaginación o para obtener resultados deportivos.
Es un ser con sentimientos que no nos debe nada, nosotros somos quienes debemos hacernos comprender por él.
Baucher dijo una vez: "El caballo dispone de percepción y de sentimiento, de la facultad de comparar y de recordar; es decir, posee capacidad de juicio y memoria, o sea, inteligencia."
Baucher en su época fue considerado un genio de la equitación y basó sus metodos en la observación y conocimiento del caballo como animal.
Cuando un jinete obtiene avances significativos y rápidos con el caballo es porque se basa en una estrategia de formación perspicaz que incluye la psicología del caballo, su anatomía, las leyes de la mecánica del movimiento y del equilibrio.
Un buen jinete planteará un programa en que las unidades de aprendizaje se sucedan unas de otras de forma lógica. Cuánto más sentido éstas tengan para el caballo, tanto más despertarán su curiosidad y contribuirán al carácter lúdico del trabajo, en el que el caballo se sentirá a gusto.
A menudo se destaca la importancia de la paciencia. Pero la paciencia sola no hace milagros. Si bien es cierto que en equitación, la paciencia no equivale a sabiduría, sí se necesita mucha sabiduría y no se debe ser impaciente.
Mi método personal de adiestramiento se basa en estas ideas:
Primero busco que el caballo pase el maximo tiempo posible en libertad y en compañia de otros caballos para eso utilizamos los padocks.
Segundo evitaremos la rutina en los ejercicios y no alargaremos las repeticiones, variaremos el lugar en donde montamos un día en una pista otro en el campo etc...
Tercero intentaremos pasar un tiempo a la semana con el caballo pie a tierra para pasearlo, darle un masaje, cepillarlo... en fin mejorar nuestra relación personal y conocernos mejor pie a tierra, eso le dara mucha confianza sobre todo si lo paseamos por el campo en lugares por donde pueda asustarse y el caballo comprueba que a nuestro lado no ocurre nada malo.

sábado, 28 de abril de 2012

El adiestramiento y la técnica del salto.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el blog de los amigos del caballo y su buen manejo, esta semana me gustaría hablarles un poco de los conocimientos técnicos que deberíamos saber todos los jinetes completos que nos dedicamos a los deportes modernos a caballo ( salto y dressage) un buen caballo de deporte que se precie debería ser capaz de saltar un recorrido de 10 obstáculos a 1 metro de longitud como mínimo y ejecutar satisfactoriamente una repris de doma nivel 4.
Yo personalmente admiro a los competidores de la prueba de concurso completo también llamada en ingles eventing, yo he tenido el placer de montar un caballo de completo en pruebas parecidas y disfrute mucho con los retos que se deben afrontar a caballo.
Hoy me centrare en la técnica que considero correcta para saltar con éxito nuestro caballo de deporte:
Un buen caballo debe tener una buena impulsión, un buen ritmo, equilibrio, rectitud y debe de tener un buen carácter para afrontar con calma las pruebas.
Los trabajos básicos de doma que deberemos exigirle serán: el buen uso de las ayudas para dirigirlo a los lados y las que nos permitan hacer bien los giros, vueltas y círculos, deberá respetar las medias paradas y al trote y galope lo acostumbraremos a alargar y acortar los aires.
En el trabajo saltando debemos de transmitir al caballo confianza y debemos recordar estos consejos:
En la fase de aproximación al obstáculo si este viene antes de una vuelta, haremos el trazado lo mejor que podamos, buscaremos un buen equilibrio, rectitud y ritmo, debemos de transmitir al caballo tranquilidad.
En la batida, llevaremos un contacto suave, adelantaremos los hombros y esperaremos que el caballo salte sin adelantarnos nosotros.
Durante el salto acompañaremos al caballo cediendo la rienda justa que recuperaremos en la recepción, primero colocaremos el cuerpo bien y lo último la mano hay que intentar moverse lo justo para no desequilibrar al caballo con nuestro peso.
Por ultimo en la salida miraremos hacia donde vamos, recuperaremos el asiento y continuaremos con ritmo y cadencia, lo último sera tomar más contacto así no frenaremos al caballo que necesita abanzar y encontrar su equilibrio.
Cuando enseñamos a un caballo a saltar comenzaremos pasando barras de tranqueo, luego pasaremos a saltos simples, luego laboratorios y poco a poco dando tiempo a la asimilación del trabajo por parte del caballo pasaremos a pequeños recorridos.
Los caballos de doma clásica deberían de saltar varios obstáculos y saber pasar barras de tranqueo, este entrenamiento no se basara en  la altura de los saltos sino en la técnica y en la búsqueda de la calma, mejorar la confianza como ejercicio de sumisión y para el fortalecimiento de los posteriores.
Las barras de tranqueo mejoran el trote medio de los caballos que tienen que mostrar un trote amplio en competición.

domingo, 1 de abril de 2012

Las reglas para un trabajo correcto.


Amig@s del caballo! y seguidores de este nuestro blog, hoy quería agradecerles su fidelidad, me alegra mucho saber que este espacio despierta tanto interés en vosotros y me encanta contestar sus mails, resolver sus dudas y visitar sus ganaderías, hace unos días nuestro blog alcanzo más de 100.000 visitas, por este motivo me siento más motivado para escribirles un tema nuevo siempre que tengo tiempo.
Hoy me gustaría compartir con todos ustedes las reglas que todo buen jinete debería tener en cuenta cuando comience el entrenamiento de un caballo.
La primera regla del buen jinete es mantener siempre la calma, sin ella el caballo no será capaz de entender nuestras ayudas y nosotros no seremos capaces de transmitirlas.
Un caballo no esta tranquilo cuando estímulos externos lo pueden alterar, un trabajo insuficiente unido a la falta de actividad y la sobre alimentación producen un caballo nervioso.
La segunda regla es la impulsión, la tendencia hacia delante es el alma de la equitación. Cuando esta presente, el caballo bien guiado por su jinete convierte la impulsión en un movimiento lleno de energía, soltura y fluidez sin precipitación, esta es la base sobre la cual se construye un trabajo bien hecho. Cuando hablo de precipitación quiero decir que el caballo lleva un ritmo demasiado rápido, desequilibrado sobre el tercio anterior corriendo por tensión o miedo.
La tercera regla es la rectitud, cuando un caballo va derecho cada pie sigue el mismo camino de la mano correspondiente, la columna vertebral y el cuello del caballo deben incurvarse con exactitud a la trayectoria curva de la figura ejecutada. La rectitud se consigue con ayudas correctas que el caballo aceptara con igual contacto a ambos lados, en estado de sostenimiento y en equilibrio dinamico en el que tanto los pares de piernas laterales como las diagonales soporten identica carga en todos los ejercicios, en una o en dos pistas.
Si seguimos estas reglas de la correcta equitación conseguiremos cumplir con los objetivos del caballo de doma, estos son: Ritmo, Relajación, Contacto, Rectitud, Impulsión, Reunión.
Recordar mis consejos: la transmisión desde los cuartos traseros viene desde atrás a través del dorso del caballo, trabajar bien el dorso del caballo, muscularlo bien antes de enseñarle trabajos más abanzados y cuidar bien el contacto con la boca, este debe ser siempre ligero y constante, de estos temas ya hablé en este blog y explique los ejercicios más acertados para cumplir con estos objetivos indispensables.

sábado, 3 de marzo de 2012

El "cuarto"

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy me gustaría hacerles una recomendación, soliciten siempre para sus caballos los servicios de un buen herrador, les puede ser de gran ayuda sobre todo si tienen un problema de aplomos, yo recomiendo recortar y aplomar bien los cascos a los caballos desde que son potrillos, así evitaremos problemas más adelante.
Hoy les voy a hablar de uno de los peores problemas que podemos encontrarnos relacionado con la salud del casco del caballo, me refiero al llamado "cuarto" o fisura de casco.
El casco epidérmico (insensible) es una estructura córnea con una gran cantidad de túbulos donde encajan las papilas de la corona, que unidas forman la zona de crecimiento del casco; los túbulos se mantienen unidos entre sí por una capa de queratina. El casco necesita que su capa córnea sea lo suficientemente dura para que proteja las estructuras internas de la contusión continua al apoyarse en la superficie, pero debe ser lo suficientemente flexible para que absorba dichos
impactos, haga su función de amortiguación e impida que las estructuras internas se lesionen.

La integridad de esta capa depende de la unión de la queratina, si esta falla, los túbulos corneales se separan y no se unen nuevamente, pues esta sustancia no tiene la capacidad de cicatrizar; la única forma en que la integridad de dicha estructura se recupera es creciendo nuevamente en una sola unidad y sin solución de continuidad. A la separación de los túbulos corneales, es decir, la solución de continuidad de la sustancia córnea del casco se le denomina “cuartos”o “fisuras del casco” y es un problema frecuente en los equinos, pero su manejo es negligente y se pierden muchos animales por esta patología. Cuando esta solución de continuidad penetra profundamente en la epidermis, puede traspasarla completamente y llegar hasta la dermis (zona sensible del casco) produciendo un pellizco de dicha zona con las partes que se separan al momento del apoyo y luego se aproximan en la elevación del
miembro; este pellizco produce un trauma constante originando dolor y la consiguiente claudicación y defensa del caballo; en casi todas las ocasiones donde se compromete la zona sensible hay un sangrado posterior al trabajo o ejercicio del equino.

Las fisuras en el casco se presentan de dos formas: longitudinales, en la misma dirección de los túbulos corneales, con o sin compromiso de la zona sensible; y transversales, que invariablemente se presentan con separación de la dermis de la epidermis.
Siempre que se encuentren con un problema así llamen primero al veterinarío y que este les recomiende un herrador experto en ortopedia equina, hay muchos casos que se han solucionado gracias a buenos profesionales.

viernes, 24 de febrero de 2012

Vicios de cuadra.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el espacio de los amantes del caballo y su adiestramiento, esta semana me gustaría recordarles que los caballos son animales con necesidades, una de ellas es tan simple como intentar dejarlo pasar el máximo de tiempo fuera de la cuadra, los caballos encerrados en las cuadras sufren y cuando comen bien almacenan demasiada energía que no pueden gastar, es en ese momento cuando empiezan los llamados vicios de cuadra o problemas de comportamiento, aquí pueden leer un poco más de este tema, reflexionen amigos y busquen una cuadra para sus caballos donde tengan la opción de sacarlos al padock a diario, otra opción es el caminador automático.
En la tradición hípica se les llaman “vicios” como si hubiera falta moral del caballo. De hecho, comportamientos como el tic aerofágico, balancearse, pasear dando vueltas, rascar el suelo con un anterior, sacar la lengua, etc. pueden ser reacciones a un estrés crónico inducido por una frustración larga que se llaman estereotipias (ES).
Hay que recordar también que en muchos libros sobre el caballo se hace una mezcla entre los comportamientos que molestan al hombre y las psicopatologías verdaderas.
Primeramente hay que decir algo sobre estas patologías en general. ¿Qué sabemos por la investigación fundamental? Dividir las ciencias fundamentales y aplicadas es un reduccionismo absurdo. La clínica se queda en el empirismo y la pseudo-ciencia sin el conocimiento fundamental de los mecanismos causales. La ciencia fundamental necesita la clínica para escoger las direcciones de investigación más urgentes o las relaciones, a veces escondidas, más importantes (epidemiología).
Cuando una motivación para efectuar un comportamiento particular es muy fuerte, y que un factor interno (conflicto entre 2 motivaciones) o externo (“thwarting”; p.ej. ausencia del substrato adecuado, barrera) lo impide, el comportamiento se repite. Normalmente según las leyes del aprendizaje, el comportamiento particular debería parar si no hay recompensa.
Lo curioso es que a veces un esquema motor aumenta, se repite, se vuelve más sencillo en su forma, se ejecuta según un ritmo fijo, aunque -aparentemente- no sirve para nada. Las ES encuentran su origen en las actividades de desplazamiento y en los movimientos de intención. Si las ES no están producidas por un traumatismo, un tumor, o psicofarmacología, las ES son un buen índice de que el organismo está pasando, o ha pasado, por una frustración crónica.
Tradicionalmente las ES han sido “tratadas” de manera sintomática, es decir, sin buscar su causa, impidiendo de manera mecánica que el caballo las ejecute (hilos eléctricos, collares que impiden el movimiento, verjas especiales encima de la puerta, cortar quirúrgicamente nervios o músculos, collares eléctricos, etc.). Ahora, veterinarios empiezan a usar más la psicofarmacología.
El conocimiento es todavía empírico. Diferentes drogas bajan el nivel o paran las ES, pero no de manera permanente. Como en la psiquiatría humana, algo tiene también que cambiar en la vida del paciente, o por lo menos, la percepción del ambiente por el paciente.
Encontrar la razón precisa causal de una ES en un individuo particular puede ser muy difícil. Hay que descubrir qué motivación se frustra. Esto es más fácil con animales cuyo comportamiento se conoce bien.
La epidemiología puede ser muy útil. Entre 5 y 15% de las populaciones estudiadas mostraban ES. Diferentes estudios han encontrado correlaciones significativas positivas con los factores siguientes: ausencia de paja, poco o ningún contacto social, poca comida fibrosa, mucha comida concentrada, número de caballos por entrenador. Una correlación no es sinónimo de causalidad.
En una segunda fase, hay que descubrir el mecanismo causal. A veces, se encuentran correlaciones curiosas: en Inglaterra se encontraban más ES en empresas con menos de 75 purasangres. Quizás pequeñas empresas tienen menos empleados y los caballos reciben menos entrenamiento.
Comer madera merece un comentario particular. Puede ser una ES, pero puede ser también un comportamiento de ingerir normal que molesta. En un estudio en Suecia, no hemos encontrado las mismas correlaciones con comer madera y con aerofagia o balancearse.
El temperamento juega un papel importante: las ES son más frecuentes en purosangres que en trotones. También en sementales, pero éstos son más aisladas. Un número de caballos menores de 2 años muestran ES, y muchas veces muy deprisa después del destete. No sabemos si es el estrés del destete mismo o las condiciones de vida posteriores del potro (aislado o jugando con otros).
Algunos autores piensan que existen predisposiciones genéticas en caballos. Hay pocos estudios buenos y debemos recordar la diferencia entre un efecto genético y un efecto maternal o del ambiente pre- o postnatal. Hay más posibilidades que un efecto genético pase por el temperamento y no por un efecto directo.
No tenemos pruebas de que el factor imitación pueda ser importante. De todas maneras, es difícil imaginarse que un individuo va a imitar a otro si no está él mismo en condición de frustración.
El acondicionamiento es posible. Por ejemplo cuando un caballo patea la pared o su puerta oyendo las señales de la distribución de comida, el hecho de dar de comer recompensa este comportamiento. En este caso hay que esperar y dar de comer cuando el animal ha parado.
Es importante recordar que una ES puede emanciparse de la situación causal. Es decir que los factores causales han desparecido pero que el comportamiento permanece. Cuando un animal empieza una ES, hay que cambiar lo más rápidamente posible su ambiente (alojamiento o relaciones con el hombre). Hay personas que pretenden que el alojamiento tradicional del caballo no es responsable de las ES, porque se ven caballos con aerofagia pasando todo su tiempo en el prado. Una anamnesis muestra normalmente que la ES ha empezado antes en el establo.
El caballo pasa la mayor parte de su tiempo pastando. (Las vacas tienen la ventaja de la rumia.) Lo que falta a la mayoría de animales cautivos es la parte “apetitiva” en la secuencia comportamental. Reciben su comida (fase de “consumo”) sin buscarla y comen muy deprisa. La conclusión principal es que el mejor tratamiento contra las ES es que el caballo tiene que ocuparse: pastar o trabajar. No necesita cambio, pero ocupación. Al lado de la doma incompetente, pienso que todo lo descrito es el mayor problema de bienestar del caballo moderno. Muchos caballos de silla pasan su tiempo toda la semana encerrados y los propietarios los montan una o dos horas el fin de semana y exigen que se quede tranquilo.
Cuando el prado o el trabajo no son posibles, hay que intentar cualquier cosa para que tengan más tiempo para comer. Por ejemplo dar heno en redes con pequeños agujeros. Las ramas ocupan caballos durante horas. El “Equiball” baja mucho la frecuencia de ES, pero a veces hay caballos que se vuelven más agresivos cuando quieren proteger esta fuente de comida.
Al principio, hemos dicho que las ES “aparentemente” no sirven para nada. No tenemos pruebas, pero diferentes estudios indican que algunas ES, en algunas especies, quizás tengan una función homeostática de adaptación al estrés.
McGreevy et al. han demostrado que caballos con aerofagia no ingieren aire de verdad. El bolus de aire baja en el esófago y vuelve. No llega al estómago. La dilatación del esófago esta conocida por inducir una estimulación parasimpática. Por otra parte, hemos observado que el ritmo cardíaco baja al momento que un caballo empieza la aerofagia.
Se ve una contracción del diafragma. Quizás otro mecanismo sea que el caballo ejecute una maniobra de Valsalva. Es una técnica de respiración usada por personas con taquicardia. No es parasimpática, pero funciona por un cambio de presión sobre el corazón.
Si es verdad que las ES son mecanismos de adaptación, puede ser peor tratar de manera sintomática.
En resumen, es complicado quitar estos problemas, yo he probado soltar a los caballos con vicios al aire libre con otro caballo de confianza que les mantengan entretenidos, la verdad que mejoraron mucho pero al regresar al box siempre tienden a repetir sus manias, es mejor prevenir así que antes de tener un caballo aburrido tomen medidas.

viernes, 10 de febrero de 2012

La columna vertebral del caballo.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hace poco en Madrid se celebro unas jornadas en las que varios veterinarios espusieron varios temas relacionados con la salud del caballo, a mi personalmente me intereso mucho el tema relacionado con los musculos del dorso y la columna vertebral del caballo sobre la que los jinetes ponemos la silla y luego nuestro peso.
Por este motivo esta semana hablaremos de la columna vertebral del caballo para familiarizarnos más con sus huesos y su forma y así entender mejor su funcionamiento.
La columna vertebral del caballo es de suma importancia, no sólo por la importancia lógica que tiene en la configuración propia del esqueleto sino porque además las vértebras en su disposición dejan un canal donde está situada la médula espinal, conexión del cerebro con los distintos órganos y estructuras.

En el caballo, como en el hombre se distinguen cuatro regiones en la columna vertebral:
Columna cervical (cuello), compuesta por 7 vértebras.

Columna dorsal (torácica), compuesta por 18 vértebras, aunque en esta región es normal la variante de número por exceso o por defecto y es fácil que existan 17 ó 19 vértebras.

Columna lumbar (lomo), compuesta por 6 vértebras, aunque también es frecuente el que existan 5.

Columna sacra (grupa) , formado por la fusión de 7 vértebras.

Columna coxígea o coccígea (cola), que sufre gran variación en cuanto al número, lo más habitual es que esté formada por 18.

La región cervical que es la estructura ósea del cuello es muy importante pues el caballo utiliza el cuello según la actitud o los movimientos que realice.

La 1ª vértebra cervical se llama atlas y es la vértebra que se une al cráneo. En esta articulación está la flexión de la nuca del caballo, que el jinete debe dirigir y que es fundamental para cualquier tipo de trabajo.

La 2ª vértebra, llamada axis se articula con el atlas y es esta articulación la que permite los movimientos laterales..

En su conjunto , la movilidad de las articulaciones cervicales son las que permiten las distintas disposiciones del cuello, que deben ser tan diferentes dependiendo de la edad, de los movimientos y del trabajo.

La articulación entre el atlas y el cráneo muy frecuentemente se sub-luxa, por movimientos indeseados, por viajes o , la mayor parte de las veces, por trabajos incorrectos. Un buen fisioterapeuta puede descubrir esta alteración y corregirla manualmente de forma muy sencilla, solucionando un problema grande pues esta sub-luxación le produce al caballo dolor e impotencia funcional relativa, que se suele reflejar por rigidez de nuca y tratar de corregirlo montado es imposible y empeora el cuadro.

Las vértebras torácicas o dorsales, tienen menos movilidad y forman parte del armazón del tórax (columna, costillas y esternón). Esta región es importante pues está muy a flor de piel y es donde se asienta la montura. Es muy frecuente, mucho más de lo que se piensa, una mala colocación de la montura , que implica dolor al caballo que se refleja en un comportamiento anómalo que muchas veces ni se sospecha.

La región lumbar, es la que está entre la montura y la grupa, es frecuentemente mal llamada dorso y es de mucha mayor movilidad que la columna torácica o sacra. Guarda gran relación con la región cervical y de hecho un caballo con una mala disposición de cuello no trabaja bien la musculatura lumbar pues la columna lumbar adquiere una posición invertida (debe de tener forma convexa hacia abajo). El trabajo de los caballos jóvenes con los cuellos largos y descendidos favorece esta convexidad lumbar e implicará una buena musculación que es absolutamente fundamental para que el caballo trabaje correctamente.

Es frecuente que los caballos árabes tengan sólo 5 vértebras lumbares.

La región sacra , que es de escasa movilidad, consta de 5 vértebras que están soldadas y constituyen la grupa.

La región coccígea que es la que forma la cola es de gran movilidad. Las variaciones en número de vértebras en esta región son muy grandes. El canal medular en esta región va disminuyendo de calibre distal mente.

El movimiento de la cola del caballo, representa fundamentalmente su actitud. Cuando está enfadado, el celo, el miedo ... De todas formas también guarda relación con la región lumbar y un caballo que está reunido trabajando correctamente con los músculos lumbares, tiende a arquear y subir la cola.

Si bien es el veterinario el que debe de valorar las posibles patologías del raquis, el jinete debe palpar con la mano frecuentemente la región espinal y para-espinal pues es una zona muy sensible y en seguida se detecta el dolor.

El montarse en los caballos directamente, según salen de la cuadra y ponerles de golpe el peso encima, algo muy frecuente, sin haber dado tiempo a un calentamiento de la zona es altamente perjudicial y se debe evitar. Una vez que uno se ha subido debe procurar cargar lo menos posible el peso del asiento sobre el caballo.

jueves, 2 de febrero de 2012

El caballo criollo.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el blog de los amantes del caballo y su buen manejo, esta semana voy a hablarles del caballo criollo, como ustedes sabrán si leyeron mi blog desde su inicio, yo trabaje en América del Sur una temporada y allí tuve contacto con este tipo de caballos del que tengo un buen recuerdo, uno si viaja allí, se puede encontrar caballos criollos en Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay trabajando con las vacas o pastando en cualquier pradera bajo el radiante Sol.
En homenaje a mi alumna y querida amiga Lilian Fariña Arza criadora de caballo criollo en Paraguay voy a hablarles de la historia del caballo criollo argentino, caballo muy ligado a Paraguay.

Este noble animal , fruto de la mestización de razas equinas traídas por los españoles durante la conquista , se fue conformando a lo largo de varios siglos hasta llegar a ser el fiel compañero del hombre de campo.
Es una realidad hoy no discutida que cuando Cristóbal Colón desembarcó en la isla de Guanahani, el 12 de octubre de 1492, ya no había caballos en el Nuevo Continente. Esa gran masa continental desconocida para el Viejo Mundo, bautizada luego con el nombre de América y que España siguió llamando ”lndias Occidentales", había sido en pretéritas eras geológicas la cuna del género equus, de donde evolucionó el equus caballos, especie que en épocas históricas los pueblos asiáticos, africanos y europeos domesticaron, salvándolo de su extinción definitiva.

Las razones de la desaparición total del caballo en América son aún desconocidas; no obstante, ciertas especies de equus fósiles fueron halladas en estratos geológicos americanos de fines de la era cuaternaria, por lo cual algunos naturalistas pensaron que en ciertas regiones de Sudamérica ese caballo habría sobrevivido y evolucionado, constituyendo una nueva especie que luego recibirla la denominación actual de “caballo criollo", al cruzarse con los caballos españoles importados

Los naturalistas argentinos Florentino Ameghino y Germán Burmeister trataron de autoconvencerse, y de convencer al ámbito científico de principios de este siglo, de que una especie de équido cuyos restos hallaron en estratos bastante recientes, y que bautizaron como equus rectidens era un verdadero caballo que había convivido con las poblaciones indígenas de la Pampa y la Patagonia argentinas, constituyendo la base de las numerosas manadas de caballos salvajes que a mediados del siglo XVII, fueron avistadas por los primeros pobladores hispánicos de esas regiones, vagando por la llanuras, caballadas que fueron bautizadas posteriormente con el nombre de “baguales”

Las investigaciones científicas posteriores y los análisis comparativos de los esqueletos hallados, confirmaron que ese équido primitivo tenía una conformación más parecida a la cebra o al hemión (imagen) que al caballo, y que en sólo tres siglos de evolución, no habría podido transformar sus particulares características morfológicas en las que presentaba el caballo alzado y no salvaje de las pampas en el siglo XIX.

Si no había sido la evolución de un animal autóctono, ¿cuál era entonces el origen, morfología y aptitudes de esa variedad de équidos sudamericanos que en tan poco tiempo había poblado las llanuras pampeanas y patagónicas?

EL CABALLO ESPAÑOL EN AMÉRICA:

Descartada la hipótesis del caballo autóctono, resumamos las vías de entrada de caballos embarcados en España con destino a América. En 1493, Colón en su segundo viaje lleva caballos a Santo Domingo que luego pasan a Jamaica. En 1511 Diego de Velázquez los introduce en Cuba, los que luego pasarán a México y serán la base de los utilizados por Hernán Cortés en la conquista del Imperio de Moctezuma. En 1520 Gonzalo de Ocampo los lleva a Venezuela en la búsqueda infructuosa del imperio de El Dorado, estos caballos serán la base del pequeño, ágil y duro caballo "llanero".

Francisco Pizarro conquista en 1531 el Imperio de los Incas o Tiahuantisuyo, llevando caballos al Perú y Ecuador, Diego de Almagro los incorpora a Chile en 1535; una de las últimas introducciones fue la de Juan de Oñate en 1597 en California (que en ese momento formaba parte del Virreinato de Nueva España).

EL INGRESO AL RÍO DE LA PLATA

La génesis del caballo criollo de las llanuras del Plata se atribuye generalmente a la introducción que realizó don Pedro de Mendoza, en la primera fundación de Buenos Aires en 1535, mencionándose en sus capitulaciones de 1534 con el rey Carlos V la obligación de traer 100 yeguas y caballos, registrándose su partida con solo 72 según Ulrico Schmidl y existiendo la mención del padre Rivadanevra, que fueron sólo 42 las aportadas en ese viaje.

Casi contemporáneamente, en 1541, Alvar Núñez Cabeza de Vaca había llevado caballos a Asunción del Paraguay y Diego de Rojas y Nuñez de Prado trasladó caballos desde el Perú hasta el territorio de la actual provincia de Tucumán, en el Noroeste argentino. Producida la despoblación de la primera fundación de Buenos Aires, transcurrieron casi cuarenta años hasta que en 1580 don Juan de Garay intenta con éxito la segunda y definitiva repoblación de la ciudad desde Asunción del Paraguay.

Garay había recibido informes para esa época que existían numerosas caballadas vagando en libertad en las cercanías de Buenos Aires. Como no podía ofrecer a los nuevos pobladores ni oro ni plata ni encomiendas de indios en una tierra casi desértica, cubierta solo de pastos y sin ningún bosque, pidió a su superior, el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, “hacer merced a los nuevos pobladores, del ganado caballuno abandonado por Don Pedro”.

Torres de Vera y Aragón debía muchos favores a Garay, para discutirle unos pocos caballos, por lo que accedió al pedido. Luego, los pobladores encontraron más caballos que los pensados y obtuvieron del Consejo de lndias (1591)quese los eximiera del diezmo real que hubiera correspondido si hubieran sido salvajes, es decir, autóctonos, lo que obtuvieron iniciándose así la captura de los que cayeron bajo sus lazos y corrales, los demás se dispersaron. Muerto Garay, Torres de Vera y Aragón reclamó las caballadas para sí, al conocer su número, por ser producto de la tierra”.

A él le convenía que se revisara la teoría que los consideraba caballos abandonados, abogando por su carácter natural, extremo que nunca pudo ser probado. Los caballos de Mendoza, más los que luego se dispersaron desde el Paraguay y Tucumán, son el origen de las grandes manadas de caballos salvajes que a fines del siglo XVIII asombraban a los viajeros, y que los pobladores locales denominaban genéricamente como "baguales".

Fuentes: Todo es Historia Nro. 396 Nota de Fernando Romero Carranza