sábado, 3 de marzo de 2012

El "cuarto"

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy me gustaría hacerles una recomendación, soliciten siempre para sus caballos los servicios de un buen herrador, les puede ser de gran ayuda sobre todo si tienen un problema de aplomos, yo recomiendo recortar y aplomar bien los cascos a los caballos desde que son potrillos, así evitaremos problemas más adelante.
Hoy les voy a hablar de uno de los peores problemas que podemos encontrarnos relacionado con la salud del casco del caballo, me refiero al llamado "cuarto" o fisura de casco.
El casco epidérmico (insensible) es una estructura córnea con una gran cantidad de túbulos donde encajan las papilas de la corona, que unidas forman la zona de crecimiento del casco; los túbulos se mantienen unidos entre sí por una capa de queratina. El casco necesita que su capa córnea sea lo suficientemente dura para que proteja las estructuras internas de la contusión continua al apoyarse en la superficie, pero debe ser lo suficientemente flexible para que absorba dichos
impactos, haga su función de amortiguación e impida que las estructuras internas se lesionen.

La integridad de esta capa depende de la unión de la queratina, si esta falla, los túbulos corneales se separan y no se unen nuevamente, pues esta sustancia no tiene la capacidad de cicatrizar; la única forma en que la integridad de dicha estructura se recupera es creciendo nuevamente en una sola unidad y sin solución de continuidad. A la separación de los túbulos corneales, es decir, la solución de continuidad de la sustancia córnea del casco se le denomina “cuartos”o “fisuras del casco” y es un problema frecuente en los equinos, pero su manejo es negligente y se pierden muchos animales por esta patología. Cuando esta solución de continuidad penetra profundamente en la epidermis, puede traspasarla completamente y llegar hasta la dermis (zona sensible del casco) produciendo un pellizco de dicha zona con las partes que se separan al momento del apoyo y luego se aproximan en la elevación del
miembro; este pellizco produce un trauma constante originando dolor y la consiguiente claudicación y defensa del caballo; en casi todas las ocasiones donde se compromete la zona sensible hay un sangrado posterior al trabajo o ejercicio del equino.

Las fisuras en el casco se presentan de dos formas: longitudinales, en la misma dirección de los túbulos corneales, con o sin compromiso de la zona sensible; y transversales, que invariablemente se presentan con separación de la dermis de la epidermis.
Siempre que se encuentren con un problema así llamen primero al veterinarío y que este les recomiende un herrador experto en ortopedia equina, hay muchos casos que se han solucionado gracias a buenos profesionales.

viernes, 24 de febrero de 2012

Vicios de cuadra.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el espacio de los amantes del caballo y su adiestramiento, esta semana me gustaría recordarles que los caballos son animales con necesidades, una de ellas es tan simple como intentar dejarlo pasar el máximo de tiempo fuera de la cuadra, los caballos encerrados en las cuadras sufren y cuando comen bien almacenan demasiada energía que no pueden gastar, es en ese momento cuando empiezan los llamados vicios de cuadra o problemas de comportamiento, aquí pueden leer un poco más de este tema, reflexionen amigos y busquen una cuadra para sus caballos donde tengan la opción de sacarlos al padock a diario, otra opción es el caminador automático.
En la tradición hípica se les llaman “vicios” como si hubiera falta moral del caballo. De hecho, comportamientos como el tic aerofágico, balancearse, pasear dando vueltas, rascar el suelo con un anterior, sacar la lengua, etc. pueden ser reacciones a un estrés crónico inducido por una frustración larga que se llaman estereotipias (ES).
Hay que recordar también que en muchos libros sobre el caballo se hace una mezcla entre los comportamientos que molestan al hombre y las psicopatologías verdaderas.
Primeramente hay que decir algo sobre estas patologías en general. ¿Qué sabemos por la investigación fundamental? Dividir las ciencias fundamentales y aplicadas es un reduccionismo absurdo. La clínica se queda en el empirismo y la pseudo-ciencia sin el conocimiento fundamental de los mecanismos causales. La ciencia fundamental necesita la clínica para escoger las direcciones de investigación más urgentes o las relaciones, a veces escondidas, más importantes (epidemiología).
Cuando una motivación para efectuar un comportamiento particular es muy fuerte, y que un factor interno (conflicto entre 2 motivaciones) o externo (“thwarting”; p.ej. ausencia del substrato adecuado, barrera) lo impide, el comportamiento se repite. Normalmente según las leyes del aprendizaje, el comportamiento particular debería parar si no hay recompensa.
Lo curioso es que a veces un esquema motor aumenta, se repite, se vuelve más sencillo en su forma, se ejecuta según un ritmo fijo, aunque -aparentemente- no sirve para nada. Las ES encuentran su origen en las actividades de desplazamiento y en los movimientos de intención. Si las ES no están producidas por un traumatismo, un tumor, o psicofarmacología, las ES son un buen índice de que el organismo está pasando, o ha pasado, por una frustración crónica.
Tradicionalmente las ES han sido “tratadas” de manera sintomática, es decir, sin buscar su causa, impidiendo de manera mecánica que el caballo las ejecute (hilos eléctricos, collares que impiden el movimiento, verjas especiales encima de la puerta, cortar quirúrgicamente nervios o músculos, collares eléctricos, etc.). Ahora, veterinarios empiezan a usar más la psicofarmacología.
El conocimiento es todavía empírico. Diferentes drogas bajan el nivel o paran las ES, pero no de manera permanente. Como en la psiquiatría humana, algo tiene también que cambiar en la vida del paciente, o por lo menos, la percepción del ambiente por el paciente.
Encontrar la razón precisa causal de una ES en un individuo particular puede ser muy difícil. Hay que descubrir qué motivación se frustra. Esto es más fácil con animales cuyo comportamiento se conoce bien.
La epidemiología puede ser muy útil. Entre 5 y 15% de las populaciones estudiadas mostraban ES. Diferentes estudios han encontrado correlaciones significativas positivas con los factores siguientes: ausencia de paja, poco o ningún contacto social, poca comida fibrosa, mucha comida concentrada, número de caballos por entrenador. Una correlación no es sinónimo de causalidad.
En una segunda fase, hay que descubrir el mecanismo causal. A veces, se encuentran correlaciones curiosas: en Inglaterra se encontraban más ES en empresas con menos de 75 purasangres. Quizás pequeñas empresas tienen menos empleados y los caballos reciben menos entrenamiento.
Comer madera merece un comentario particular. Puede ser una ES, pero puede ser también un comportamiento de ingerir normal que molesta. En un estudio en Suecia, no hemos encontrado las mismas correlaciones con comer madera y con aerofagia o balancearse.
El temperamento juega un papel importante: las ES son más frecuentes en purosangres que en trotones. También en sementales, pero éstos son más aisladas. Un número de caballos menores de 2 años muestran ES, y muchas veces muy deprisa después del destete. No sabemos si es el estrés del destete mismo o las condiciones de vida posteriores del potro (aislado o jugando con otros).
Algunos autores piensan que existen predisposiciones genéticas en caballos. Hay pocos estudios buenos y debemos recordar la diferencia entre un efecto genético y un efecto maternal o del ambiente pre- o postnatal. Hay más posibilidades que un efecto genético pase por el temperamento y no por un efecto directo.
No tenemos pruebas de que el factor imitación pueda ser importante. De todas maneras, es difícil imaginarse que un individuo va a imitar a otro si no está él mismo en condición de frustración.
El acondicionamiento es posible. Por ejemplo cuando un caballo patea la pared o su puerta oyendo las señales de la distribución de comida, el hecho de dar de comer recompensa este comportamiento. En este caso hay que esperar y dar de comer cuando el animal ha parado.
Es importante recordar que una ES puede emanciparse de la situación causal. Es decir que los factores causales han desparecido pero que el comportamiento permanece. Cuando un animal empieza una ES, hay que cambiar lo más rápidamente posible su ambiente (alojamiento o relaciones con el hombre). Hay personas que pretenden que el alojamiento tradicional del caballo no es responsable de las ES, porque se ven caballos con aerofagia pasando todo su tiempo en el prado. Una anamnesis muestra normalmente que la ES ha empezado antes en el establo.
El caballo pasa la mayor parte de su tiempo pastando. (Las vacas tienen la ventaja de la rumia.) Lo que falta a la mayoría de animales cautivos es la parte “apetitiva” en la secuencia comportamental. Reciben su comida (fase de “consumo”) sin buscarla y comen muy deprisa. La conclusión principal es que el mejor tratamiento contra las ES es que el caballo tiene que ocuparse: pastar o trabajar. No necesita cambio, pero ocupación. Al lado de la doma incompetente, pienso que todo lo descrito es el mayor problema de bienestar del caballo moderno. Muchos caballos de silla pasan su tiempo toda la semana encerrados y los propietarios los montan una o dos horas el fin de semana y exigen que se quede tranquilo.
Cuando el prado o el trabajo no son posibles, hay que intentar cualquier cosa para que tengan más tiempo para comer. Por ejemplo dar heno en redes con pequeños agujeros. Las ramas ocupan caballos durante horas. El “Equiball” baja mucho la frecuencia de ES, pero a veces hay caballos que se vuelven más agresivos cuando quieren proteger esta fuente de comida.
Al principio, hemos dicho que las ES “aparentemente” no sirven para nada. No tenemos pruebas, pero diferentes estudios indican que algunas ES, en algunas especies, quizás tengan una función homeostática de adaptación al estrés.
McGreevy et al. han demostrado que caballos con aerofagia no ingieren aire de verdad. El bolus de aire baja en el esófago y vuelve. No llega al estómago. La dilatación del esófago esta conocida por inducir una estimulación parasimpática. Por otra parte, hemos observado que el ritmo cardíaco baja al momento que un caballo empieza la aerofagia.
Se ve una contracción del diafragma. Quizás otro mecanismo sea que el caballo ejecute una maniobra de Valsalva. Es una técnica de respiración usada por personas con taquicardia. No es parasimpática, pero funciona por un cambio de presión sobre el corazón.
Si es verdad que las ES son mecanismos de adaptación, puede ser peor tratar de manera sintomática.
En resumen, es complicado quitar estos problemas, yo he probado soltar a los caballos con vicios al aire libre con otro caballo de confianza que les mantengan entretenidos, la verdad que mejoraron mucho pero al regresar al box siempre tienden a repetir sus manias, es mejor prevenir así que antes de tener un caballo aburrido tomen medidas.

viernes, 10 de febrero de 2012

La columna vertebral del caballo.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hace poco en Madrid se celebro unas jornadas en las que varios veterinarios espusieron varios temas relacionados con la salud del caballo, a mi personalmente me intereso mucho el tema relacionado con los musculos del dorso y la columna vertebral del caballo sobre la que los jinetes ponemos la silla y luego nuestro peso.
Por este motivo esta semana hablaremos de la columna vertebral del caballo para familiarizarnos más con sus huesos y su forma y así entender mejor su funcionamiento.
La columna vertebral del caballo es de suma importancia, no sólo por la importancia lógica que tiene en la configuración propia del esqueleto sino porque además las vértebras en su disposición dejan un canal donde está situada la médula espinal, conexión del cerebro con los distintos órganos y estructuras.

En el caballo, como en el hombre se distinguen cuatro regiones en la columna vertebral:
Columna cervical (cuello), compuesta por 7 vértebras.

Columna dorsal (torácica), compuesta por 18 vértebras, aunque en esta región es normal la variante de número por exceso o por defecto y es fácil que existan 17 ó 19 vértebras.

Columna lumbar (lomo), compuesta por 6 vértebras, aunque también es frecuente el que existan 5.

Columna sacra (grupa) , formado por la fusión de 7 vértebras.

Columna coxígea o coccígea (cola), que sufre gran variación en cuanto al número, lo más habitual es que esté formada por 18.

La región cervical que es la estructura ósea del cuello es muy importante pues el caballo utiliza el cuello según la actitud o los movimientos que realice.

La 1ª vértebra cervical se llama atlas y es la vértebra que se une al cráneo. En esta articulación está la flexión de la nuca del caballo, que el jinete debe dirigir y que es fundamental para cualquier tipo de trabajo.

La 2ª vértebra, llamada axis se articula con el atlas y es esta articulación la que permite los movimientos laterales..

En su conjunto , la movilidad de las articulaciones cervicales son las que permiten las distintas disposiciones del cuello, que deben ser tan diferentes dependiendo de la edad, de los movimientos y del trabajo.

La articulación entre el atlas y el cráneo muy frecuentemente se sub-luxa, por movimientos indeseados, por viajes o , la mayor parte de las veces, por trabajos incorrectos. Un buen fisioterapeuta puede descubrir esta alteración y corregirla manualmente de forma muy sencilla, solucionando un problema grande pues esta sub-luxación le produce al caballo dolor e impotencia funcional relativa, que se suele reflejar por rigidez de nuca y tratar de corregirlo montado es imposible y empeora el cuadro.

Las vértebras torácicas o dorsales, tienen menos movilidad y forman parte del armazón del tórax (columna, costillas y esternón). Esta región es importante pues está muy a flor de piel y es donde se asienta la montura. Es muy frecuente, mucho más de lo que se piensa, una mala colocación de la montura , que implica dolor al caballo que se refleja en un comportamiento anómalo que muchas veces ni se sospecha.

La región lumbar, es la que está entre la montura y la grupa, es frecuentemente mal llamada dorso y es de mucha mayor movilidad que la columna torácica o sacra. Guarda gran relación con la región cervical y de hecho un caballo con una mala disposición de cuello no trabaja bien la musculatura lumbar pues la columna lumbar adquiere una posición invertida (debe de tener forma convexa hacia abajo). El trabajo de los caballos jóvenes con los cuellos largos y descendidos favorece esta convexidad lumbar e implicará una buena musculación que es absolutamente fundamental para que el caballo trabaje correctamente.

Es frecuente que los caballos árabes tengan sólo 5 vértebras lumbares.

La región sacra , que es de escasa movilidad, consta de 5 vértebras que están soldadas y constituyen la grupa.

La región coccígea que es la que forma la cola es de gran movilidad. Las variaciones en número de vértebras en esta región son muy grandes. El canal medular en esta región va disminuyendo de calibre distal mente.

El movimiento de la cola del caballo, representa fundamentalmente su actitud. Cuando está enfadado, el celo, el miedo ... De todas formas también guarda relación con la región lumbar y un caballo que está reunido trabajando correctamente con los músculos lumbares, tiende a arquear y subir la cola.

Si bien es el veterinario el que debe de valorar las posibles patologías del raquis, el jinete debe palpar con la mano frecuentemente la región espinal y para-espinal pues es una zona muy sensible y en seguida se detecta el dolor.

El montarse en los caballos directamente, según salen de la cuadra y ponerles de golpe el peso encima, algo muy frecuente, sin haber dado tiempo a un calentamiento de la zona es altamente perjudicial y se debe evitar. Una vez que uno se ha subido debe procurar cargar lo menos posible el peso del asiento sobre el caballo.

jueves, 2 de febrero de 2012

El caballo criollo.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el blog de los amantes del caballo y su buen manejo, esta semana voy a hablarles del caballo criollo, como ustedes sabrán si leyeron mi blog desde su inicio, yo trabaje en América del Sur una temporada y allí tuve contacto con este tipo de caballos del que tengo un buen recuerdo, uno si viaja allí, se puede encontrar caballos criollos en Brasil, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay trabajando con las vacas o pastando en cualquier pradera bajo el radiante Sol.
En homenaje a mi alumna y querida amiga Lilian Fariña Arza criadora de caballo criollo en Paraguay voy a hablarles de la historia del caballo criollo argentino, caballo muy ligado a Paraguay.

Este noble animal , fruto de la mestización de razas equinas traídas por los españoles durante la conquista , se fue conformando a lo largo de varios siglos hasta llegar a ser el fiel compañero del hombre de campo.
Es una realidad hoy no discutida que cuando Cristóbal Colón desembarcó en la isla de Guanahani, el 12 de octubre de 1492, ya no había caballos en el Nuevo Continente. Esa gran masa continental desconocida para el Viejo Mundo, bautizada luego con el nombre de América y que España siguió llamando ”lndias Occidentales", había sido en pretéritas eras geológicas la cuna del género equus, de donde evolucionó el equus caballos, especie que en épocas históricas los pueblos asiáticos, africanos y europeos domesticaron, salvándolo de su extinción definitiva.

Las razones de la desaparición total del caballo en América son aún desconocidas; no obstante, ciertas especies de equus fósiles fueron halladas en estratos geológicos americanos de fines de la era cuaternaria, por lo cual algunos naturalistas pensaron que en ciertas regiones de Sudamérica ese caballo habría sobrevivido y evolucionado, constituyendo una nueva especie que luego recibirla la denominación actual de “caballo criollo", al cruzarse con los caballos españoles importados

Los naturalistas argentinos Florentino Ameghino y Germán Burmeister trataron de autoconvencerse, y de convencer al ámbito científico de principios de este siglo, de que una especie de équido cuyos restos hallaron en estratos bastante recientes, y que bautizaron como equus rectidens era un verdadero caballo que había convivido con las poblaciones indígenas de la Pampa y la Patagonia argentinas, constituyendo la base de las numerosas manadas de caballos salvajes que a mediados del siglo XVII, fueron avistadas por los primeros pobladores hispánicos de esas regiones, vagando por la llanuras, caballadas que fueron bautizadas posteriormente con el nombre de “baguales”

Las investigaciones científicas posteriores y los análisis comparativos de los esqueletos hallados, confirmaron que ese équido primitivo tenía una conformación más parecida a la cebra o al hemión (imagen) que al caballo, y que en sólo tres siglos de evolución, no habría podido transformar sus particulares características morfológicas en las que presentaba el caballo alzado y no salvaje de las pampas en el siglo XIX.

Si no había sido la evolución de un animal autóctono, ¿cuál era entonces el origen, morfología y aptitudes de esa variedad de équidos sudamericanos que en tan poco tiempo había poblado las llanuras pampeanas y patagónicas?

EL CABALLO ESPAÑOL EN AMÉRICA:

Descartada la hipótesis del caballo autóctono, resumamos las vías de entrada de caballos embarcados en España con destino a América. En 1493, Colón en su segundo viaje lleva caballos a Santo Domingo que luego pasan a Jamaica. En 1511 Diego de Velázquez los introduce en Cuba, los que luego pasarán a México y serán la base de los utilizados por Hernán Cortés en la conquista del Imperio de Moctezuma. En 1520 Gonzalo de Ocampo los lleva a Venezuela en la búsqueda infructuosa del imperio de El Dorado, estos caballos serán la base del pequeño, ágil y duro caballo "llanero".

Francisco Pizarro conquista en 1531 el Imperio de los Incas o Tiahuantisuyo, llevando caballos al Perú y Ecuador, Diego de Almagro los incorpora a Chile en 1535; una de las últimas introducciones fue la de Juan de Oñate en 1597 en California (que en ese momento formaba parte del Virreinato de Nueva España).

EL INGRESO AL RÍO DE LA PLATA

La génesis del caballo criollo de las llanuras del Plata se atribuye generalmente a la introducción que realizó don Pedro de Mendoza, en la primera fundación de Buenos Aires en 1535, mencionándose en sus capitulaciones de 1534 con el rey Carlos V la obligación de traer 100 yeguas y caballos, registrándose su partida con solo 72 según Ulrico Schmidl y existiendo la mención del padre Rivadanevra, que fueron sólo 42 las aportadas en ese viaje.

Casi contemporáneamente, en 1541, Alvar Núñez Cabeza de Vaca había llevado caballos a Asunción del Paraguay y Diego de Rojas y Nuñez de Prado trasladó caballos desde el Perú hasta el territorio de la actual provincia de Tucumán, en el Noroeste argentino. Producida la despoblación de la primera fundación de Buenos Aires, transcurrieron casi cuarenta años hasta que en 1580 don Juan de Garay intenta con éxito la segunda y definitiva repoblación de la ciudad desde Asunción del Paraguay.

Garay había recibido informes para esa época que existían numerosas caballadas vagando en libertad en las cercanías de Buenos Aires. Como no podía ofrecer a los nuevos pobladores ni oro ni plata ni encomiendas de indios en una tierra casi desértica, cubierta solo de pastos y sin ningún bosque, pidió a su superior, el adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, “hacer merced a los nuevos pobladores, del ganado caballuno abandonado por Don Pedro”.

Torres de Vera y Aragón debía muchos favores a Garay, para discutirle unos pocos caballos, por lo que accedió al pedido. Luego, los pobladores encontraron más caballos que los pensados y obtuvieron del Consejo de lndias (1591)quese los eximiera del diezmo real que hubiera correspondido si hubieran sido salvajes, es decir, autóctonos, lo que obtuvieron iniciándose así la captura de los que cayeron bajo sus lazos y corrales, los demás se dispersaron. Muerto Garay, Torres de Vera y Aragón reclamó las caballadas para sí, al conocer su número, por ser producto de la tierra”.

A él le convenía que se revisara la teoría que los consideraba caballos abandonados, abogando por su carácter natural, extremo que nunca pudo ser probado. Los caballos de Mendoza, más los que luego se dispersaron desde el Paraguay y Tucumán, son el origen de las grandes manadas de caballos salvajes que a fines del siglo XVIII asombraban a los viajeros, y que los pobladores locales denominaban genéricamente como "baguales".

Fuentes: Todo es Historia Nro. 396 Nota de Fernando Romero Carranza

viernes, 27 de enero de 2012

El segundo año de doma, Nivel II.

Reunión no es lo mismo que "poner en la mano" pero una acción necesita de la otra.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, esta semana continuaremos con el plan de trabajo para nuestro caballo, la semana pasada hablamos de la doma del potro, a continuación describiré el plan adecuado para el segundo año de doma.
El primer año de doma se ha basado en el entrenamiento gimnástico del caballo, se han desarrollado sus músculos, tendones, corazón y pulmones para que el caballo gane fuerza y resistencia y también mayor desarrollo del equilibrio, idéntica habilidad en ambos lados y capacidad gimnástica bajo la montura.
Estos objetivos los lograremos superar si hemos sido coherentes a la hora de exigir el esfuerzo necesario a nuestro caballo, el jinete debe respetar las capacidades físicas del caballo y nunca debe agotarlas, en mi camino me he encontrado a muchos jinetes que destrozaban sus caballos poco a poco sin darse cuenta haciendo cosas para mi impensables como por ejemplo dar más de media hora de cuerda a un potro y luego darle otra media hora de trabajo montado obligandoles a caminar a fustazos cuando estos ya no podían con la fatiga, estas malas practicas las hacen personas que temen a los caballos, estas personas no tienen ningún afecto a sus caballos y los van desgastando hasta que a una edad prematura quedan inútiles para la doma.
Mi maestro, era un hombre muy respetuoso con los caballos, el los amaba y tenía sus propios metodos, cuando tenía que domar a sus potros los montaba solo cuatro veces a la semana media hora cada sesión y el resto de la semana los juntaba en un prado para que jugaran y estuvieran sueltos en libertad, nunca un caballo le intento tirar o le hizo un mal gesto, con el tiempo aquellos potros se convirtieron en caballos de gran premio, era digno de admiración su trabajo.
Volviendo al tema que estamos hoy tratando, con el trabajo del primer año de doma superado, gradualmente introduciremos ejercicios más avanzados y aires reunidos, cuando hemos trabajado con respeto a nuestro caballo este adquirirá madurez mental y relajación, se convertirá en un generoso trabajador con confianza en el liderazgo humano.
Para ganar un control preciso, el jinete debe aprender a contener y alinear al caballo utilizando el asiento, las piernas y las manos. Ambas piernas y ambas riendas, junto al asiento, deben estar en contacto constante con el caballo.
Si falta el contacto en algunas de estas partes, el caballo ya no irá colocado, creando huecos por los que se fugará la energía del caballo. El resultado será un caballo torcido, con un ritmo pobre y una actividad y equilibrio escasos.
Nos podemos encontrar en este camino con estas díficultades:
El caballo abre o fuerza la mandíbula.
Tragarse o sacar la lengua.
La base del cuello se incurva más de lo necesario.
El cuello del caballo se rompe o se tuerce en la tercera vértebra, por detrás de la nuca.
El caballo bascula la nuca, torciendo el cuello.
Estos problemas surgen de la mala utilización de las ayudas impulsoras y ayudas excesivas por parte de las manos y riendas.
Las ayudas correctas generan impusión, crean un ritmo adecuado y dirigen el movimiento con facilidad, también son discretas.
Las ayudas incorrectas obligan al caballo por la fuerza, generan más impulsión de la que el jinete puede dirigir o no crean la impulsión suficiente para que el caballo acepte el contacto con la embocadura.
Las ayudas incorrectas no permiten al jinete tener un buen asiento, ni tener un contacto suave y estable.
Las ayudas incorrectas también sorprenden y asustan al caballo y son aquellas que castigan y obligan al caballo a hacer cosas que no puede hacer.
Para conseguir poder dar unas ayudas correctas primero debemos conseguir un buen asiento, y así colocaremos gracias a la impulsión bien dosificada una posición correcta de la cabeza del caballo:
La nuca sera el punto más alto de todo el cuerpo del caballo.
La nariz debe ir ligeramente por delante, o en la vertical, nunca por detrás.
Orejas niveladas.
El jinete, siendo el causante de la acción, hace que el caballo marche activamente hacia delante a través de su dorso. La impulsión pasa a través del dorso del caballo, su cuello, nuca y mandíbula hacia la embocadura y vuelve a las manos del jinete por las riendas, a los codos, hombros, baja por la columna vertebral y ejerce una influencia directa en el dorso a través de los isquiones del jinete bajo su asiento que genera junto con la pierna la energía hacia delante con trancos amplios y un contacto suave en las manos que son la base del trabajo correcto. Este trabajo también es conocido como "poner en la mano al caballo."
Este acepta nuestras ayudas, y toma un contacto suave y estable; Desde la puesta en mano llega la reunión que es el objetivo final del adiestramiento.
Durante el primer año de doma, el paso será siempre con riendas largas, a partir del segundo año ya podemos acortar un poco más las riendas y practicar círculos más pequeños, el trabajo al paso no debe deteriorar la calidad del aire ni basarse en la tracción de las manos del jinete, siempre los momentos de trabajo al paso reunido serán breves y estarán precedidos de otros momentos de paso largo o trote activo, así evitaremos problemas como la ambladura.
Los trabajos al trote en el nivel II incluirán todas las figuras de escuela como círculos, serpentinas, diagonales, medias vueltas y todos los giros a lo largo y ancho de la pista.
Cuidaremos en cambiar mucho de mano, no os dediqueís a dar vueltas a la pista a la misma mano y en línea recta, así se aburren los caballos.
En esta etapa introduciremos la cesión a la pierna, el giro sobre los anteriores y empezaremos a enseñar la espalda adentro, primero hacia el muro y luego adentro.
Los trabajos al galope, serán los círculos, las transiciones trote-galope, galope-trote, paso-galope, galope-paso e introduciremos los primeros trabajos en trocado a lo largo de las paredes de la pista.
Recordar en el calentamiento y durante el final de la sesión trotar "hacia delante y abajo" dejar que se estiren los caballos y darles pausas entre ejercicicio y ejercicio de unos minutos al paso con las riendas largas, cuando terminemos el trabajo, más paso con riendas largas y guardar al caballo fresco y mentalmente sano.
En nuestra rutina diaría incluir un día de paseo por el campo y otro que dedicaremos al trabajo pie a tierra y a la cuerda, otro día explicare más detalles sobre estos trabajos píe a tierra en un apartado dedicado exclusivamente a este tema, aquí pueden ver este video de un caballo PRE en nivel II, en este video analizo el trote, su nivel de reunión correcto para su edad y el paso, que no es malo pero preferiría que pasara más el pie la huella de la mano.

lunes, 16 de enero de 2012

Plan de trabajo para el caballo en su primer año de doma.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy  me gustaría mostrarles el plan de trabajo que utilizo con los caballos que entreno desde potros en adelante hasta el fin de su adiestramiento. Voy a ordenar el plan de trabajo desde el inicio y cada semana subiremos un nivel hasta que lleguemos al final del entrenamiento.
Hoy comenzaremos por el nivel I que sería el equivalente al nivel básico para un caballo joven.
El inicio con un potro: 
Imaginemos que tenemos en nuestra cuadra un hermoso caballo de tres años y medio, durante todo este tiempo lo hemos enseñado a dejarse ramalear, a estar atado, lo hemos cepillado a diario y hemos limpiado sus cascos sin ningún problema, partimos de que contamos con un caballo sano y tranquilo que no siente miedo cuando esta junto al hombre.
Este es el momento de enseñarlo el trabajo a la cuerda, pediremos ayuda a un amigo de confianza, pondremos al potro una cabezada de dar cuerda y nos colocaremos camino a la pista en este orden: primero ira el domador delante sujetando por la cuerda y guiando al potro hacia el picadero círcular y detrás del potro ira nuestro ayudante con la traya vijilando que el caballo no se pare o se intente girar.
Una vez en la pista el domador se alejara un metro a la izquierda del potro y el ayudante seguira detrás del caballo y avanzando los tres en círculo mostraremos el camino al inexperto caballo, poco a poco el domador se irá alejando del caballo hasta que se quede en el centro de la pista redonda y el ayudante se quedara cada vez más atras del potro hasta que pueda colocarse a la derecha del domador sin peligro de que el caballo se pare o gire, si esto ocurriera, el ayudante pasaría la traya al domador y tomaría la cuerda para volver a dirigir al potro hacia adelante, poco a poco se volvera ha alejar del caballo hasta que pueda quedarse al lado del domador y así pueda ayudarle con la traya.
Imaginemos que el caballo en un par de vueltas a mano izquierda ha aprendido a ir al paso sin necesidad de empujarlo nuestro ayudante desde atrás, ahora es el momento de pedirle trote, el domador tomará la cuerda con las dos manos, con una dirigirá al potro y con la otra tomará el sobrante de la cuerda para poder alargar o acortar según convenga, el ayudante a la derecha sujetará la traya y apuntará a la grupa del potro para evitar que el caballo se de la vuelta y apuntará a la espalda para que no haga el círculo demasiado pequeño.
El domador pedirá con voz alta pero sin gritar al caballo que trote y acto seguido el ayudante acercará la traya al caballo, este saldrá al trote o puede que galope si le ha pillado de sorpresa, si se diera este caso dejaremos al caballo que galope, no pasa nada malo por eso, igual le sobra fuerza y necesita hacerlo, lo importante ahora es que avance hacia delante y que no se de la vuelta ni se gire porque si no, nos quitará la cuerda y tropezará con ella, eso no sería nada positivo.
Imaginemos que el caballo dio una vuelta al galope y se puso solo al trote, le hablaremos de forma amable para evitar que vuelva a galopar y procuraremos que el caballo haga el círculo grande, de unos 20 m. sería ideal. Nuestro ayudante seguira pendiente de que el caballo no se pare o se venga al centro del círculo.
Con un par de vueltas al trote nos conformaremos acto seguido haremos el círculo más pequeño y con suaves tironcitos pondremos de nuevo al caballo al paso, después de que dé un par de vueltas al paso repetiremos la orden de trote, si el caballo lo ha entendido le dejaremos trotar al rededor nuestro un minuto y lo volveremos a poner al paso, le daremos al paso un par de vueltas y repetiremos la orden de trote.
Cuanto más veces hagamos transiciones trote-paso y paso-trote más tranquilo trabajará nuestro caballo y más pendiente de nosotros estará.
Cuando dominemos el trabajo antes citado a la izquierda haremos exactamente lo mismo a mano derecha pero en este caso el ayudante se colocará a nuestra izquierda.
Cuando el caballo empieze a ponerse al paso solo con nuestra voz con facilidad y tengamos seguro que el caballo no se gira ni intenta resistirse cuando lo ponemos al trote, empezaremos a enseñarle a galopar a la cuerda, primero desde el trote le acercaremos hacia nosotros en un círculo más pequeño de unos 12 m. le acercaremos la traya a la grupa y dando la orden de galope este deberá de partir con facilidad, en ese momento le dejaremos que haga el círculo más grande que vuelva a los 20 m. del principio, es probable que el caballo al alejarse de nosotros se ponga al trote otra vez, no pasa nada, le dejaremos que trote pero obligandolo a ir a un trote tranquilo que no sea precipitado y cuando este otra vez trotando en equilibrio haremos el circulo más pequeño otra vez y le pediremos que galope, haremos varias repeticiones trote-galope-trote, con ellas el caballo aprenderá a salir sin miedo ni precipitado, tenerlo al principio mucho tiempo al galope no será bueno para el caballo, el aprenderá a galopar mejor con repeticiones breves. Cuando el caballo domine este ejercicio a mano izquierda le enseñaremos de la misma forma a mano derecha.
Hay que tener en cuenta que el caballo al principio no esta en forma por eso no es bueno alargar las sesiones de trabajo a la cuerda, debemos comenzar al paso y terminar al paso también, hay que evitar que el caballo se descontrole y que se excite o tenga miedo, debe ser un trabajo fácil y comodo para el por eso no pediremos mucho galope y le trabajaremos el mismo tiempo a cada mano.
Yo recomiendo con un potro los tres primeros dias de cuerda no darle más de 15 minutos de trabajo, a partir del cuarto día subiremos unos minutos cada día hasta llegar un maximo de 25 minutos por sesión, cuando ya domine el trabajo a la cuerda, nunca den más de 30 minutos de cuerda a un caballo joven, pueden deteriorar sus articulaciones, el trabajo en círculo aunque no lo parezca, en esceso puede ser dañino.
Yo con mis caballos adultos cuando les doy cuerda nunca les tengo más de 30 minutos, suelo darles 5 minutos de paso a cada mano otros 10 de trote y otros diez de transiciones trote-galope-trote y termino con el paso para guardarlos secos y tranquilos.
Cuando nuestro caballo ya trabaje bien a la cuerda, que puede aprenderlo en unos dias, le pondremos el cinchuelo para acostumbrarlo a la montura poco a poco, cuando el caballo no extrañe el cinchuelo le pondremos un sudadero debajo de este y cuando este no le moleste ya le pondremos la montura, primero sin estribos y más adelante con ellos, asi estaremos trabajando a la cuerda a diario hasta que el caballo no extrañe su equipo completo (montura y cabezada con filete y riendas). Hay personas que en este momento le colocan riendas fijas al caballo para forzarlo a bajar el cuello, yo personalmente lo evito hacer, pero en algunos casos les he trabajado con la rienda triangular que les fuerza menos. En otro apartado les explicare más detalles sobre el uso de este y otras riendas auxiliares.
Cuando llegue el día en que nuestro caballo trabaje tranquilo con todo su equipo bien colocado, después de unos minutos de trabajo a la cuerda, nuestro ayudante sujetará al caballo por delante y el domador pondrá el pie en el estribo, si el caballo no se asusta haremos la intención de apollarnos en el como si nos fueramos a subir si no hay tensión en el caballo apollaremos la barriga en la montura y así nuestro ayudante dejará al caballo que de unos pasos hacia delante, si no pasa nada pararemos y recompensaremos al caballo, este ejercicio se puede hacer a las dos manos.
Si el potro no se ha asustado en ningún momento cuando hacemos esta rutina, pronto nos sentaremos herguidos sobre la montura siempre ayudados por nuestro ayudante que sujetará al caballo y lo tranquilizará para que no intente hacer algo que pudiera dañar al jinete. Superada esta etapa enseñaremos al caballo a andar al paso con el jinete erguido, guiado por nuestro ayudante, si el caballo con el jinete sentado no quisiera andar por temor, pediremos ayuda a una tercera persona para que desde detrás del caballo lo anime a andar.
Cuando el caballo camine en recto sin problemas, el ayudante se alejara del caballo y se podrá empezar a trabajar a la cuerda con el jinete para enseñarle primero a trotar con jinete y las ayudas básicas (riendas de abertura para girar a cada lado y transiciones trote-paso-parada).
Cuando el caballo supere esta etapa (que puede hacerse en una semana) le soltaremos de la cuerda y el jinete guiara solo al caballo por la pista, el ayudante nos acompañara para animar al caballo a avanzar si no obedeciera al jinete.
Esta es la etapa en la que cada día pogresaremos en el trabajo por la pista enseñando al caballo a girar, a hacer circulos, diagonales y serpentinas muy simples al paso y al trote siempre con impulsión pero sin precipitación ni tensión por parte del potro.
Cuando tengamos estos trabajos superados y los haga el caballo tranquilo con un contacto suave y el cuello largo, abajo y adelante, le enseñaremos a galopar, primero desde un círculo grande y luego antes de entrar en un angulo de la pista. Primero nos conformaremos con una vuelta al galope a cada mano y cada día iremos dando una vuelta más hasta que el caballo aprenda a galopar sin tensión y con más facilidad, recordar no agoteis a los caballos, trabajarles el tiempo justo para que no terminen cansados y empiecen a arrastrar los pies y dejar de obedecer a la pierna del jinete. (Para más detalles sobre el galope visiten este enlace en el que doy más detalles de como hacerlo http://domaclasicaycaballos.blogspot.com/2011/09/el-galope-ii.html ).
El primer año de doma lo emplearemos en mejorar los ejercicios al paso, trote y galope y cuidaremos mucho las transiciones evitando tirones de riendas y tensión en los caballos, estos ejercicios son: círculos de 20m. serpentinas grandes, diagonales, medias vueltas, doblar a lo largo de la pista y también a lo ancho.
Buscaremos siempre la impulsión, el deseo de avanzar del caballo, un contanto ligero y un cuello largo y hacia adelante para no deteriorar el dorso del caballo, trabajaremos al trote levantado y al galope con asiento ligero, al paso llevaremos las riendas largas para no perjudicar el paso natural del caballo que en esta etapa sera siempre amplio.

domingo, 1 de enero de 2012

El tratado de La Gueriniere.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, me gustaría felicitarles este año nuevo y recomendarles para estas fiestas que regalen o lean un buen libro.
Yo personalmente quiero recomendarles el "Tratado de La Gueriniere" también llamado Escuela de a caballo.
Su autor fué Francisco Robinchón de la Guériniére, jinete del siglo XVIII, su obra ha sido una de las más influyentes en la historía del adiestramiento de caballos, hasta hace poco fué también el manual de la Escuela Española de Equitación de Viena, es una obra de referencia para entender la doma clásica como la inventarón los primeros maestros.
Hoy aquí en nuestro blog, voy a hablarles un poco de su vida y su obra para intentar acercarles más al personaje y la importancia de conocer y leer su libro.
Nacido en 1688 en el Essay (Francia) (cerca de Alençon), La Guérinière pasó la mayor parte de sus primeros años en Normandía, su hermano Pierre-des-Brosses La Guérinière dirigió la escuela de equitación llamada: Académie d' Caen (originalmente establecida por otro maestro francés, Antoine de Pluvinel, en 1594).
En 1715, La Guérinière recibió su diploma como un "roi du Écuyer", y comenzó como director de una academia de equitación en París, cargo que ocupó durante 15 años y que le valió una excelente reputación como instructor y jinete. El Grand Ecuyer de Francia, el príncipe Carlos de Lorena, le nombró "Directeur du Manège des las Tullerías" en 1730 que era el picadero de los reyes de Francia. Ocupó este cargo de caballerizo de Luis XIV, hasta 1751.
A La Guérinière se le atribuye la invención de la espalda adentro, que él llamó el "alfa y omega de todos los ejercicios", después de haber sido el primero en describirlo. Su famoso libro L'École de Cavalerie, "La Escuela de a Caballo", que fue publicada en partes entre 1729 y 1731, y como una obra completa en 1733, es uno de los libros más importantes dedicados para el entrenamiento del caballo que se han escrito,  en el detalló la equitación, los tratamientos veterinarios, y habló de los cuidados y manejos de los caballos en general. Este libro se ha convertido en el texto más importante de la famosa Escuela Española de Equitación y gran parte de su entrenamiento diario se basa en ella.
La mayor parte de sus ejercicios eran para aumentar la flexibilidad de los caballos y su equilibrio, él tenía un sistema de enseñanza progresiva para llegar a un objetivo general: la ligereza, un caballo obediente, tranquilo que era un placer de montar. A La Guérinière También se le atribuye la invención del cambio de pie y el contra galope o galope en trocado.
En su libro, Ecole de Cavalerie (París, 1733), La Guérinière comenta los beneficios de la utilización de la espalda adentro en todos los aires, como en el galope. La Guérinière recomienda que el jinete también debe tener un buen asiento para tener una mano suave y ligera, en él hace varias referencias a William Cavendish, también conocido como el duque de Newcastle.
Murió en Versalles en 1751 despues de haberse convertido en una referencia como jinete a nivel europeo.
En su libro escribió citas como esta: " El conocimiento de la naturaleza del caballo es uno de los principales fundamentos en el arte de montar y todo jinete debe hacerlo su principal estudio" .
En su trabajo centra las bases de un sistema más simple y natural que sus predecesores y exigia a sus caballos solo lo que podían dar destacando que no todos los caballos están capaciatados para las mismas finalidades, era un gran amante del caballo Iberico destacando de él su porte y nobleza.
Nunca pedia nada a un caballo que no estuviera seguro de que éste podia dárselo y no agotaba inutilmente a los potros con excesivos trabajos a la cuerda antes de montarse.
Siempre recomendó a sus alumnos que profundizaran en el conocimiento de los caballos como animales, intentando conocer su anatomia, su funcionalidad y su psicología para encontrar así el entrenamiento adecuado para cada caballo.
Hoy en día nadie duda que él reinvento el arte de la doma clásica, en su tratado se describen todos los saltos de alta escuela desde la elevada, hasta la corveta y los aires reunidos como el piaffé.
Gracias a La Gueriniere la equitación se convirtió en un arte y la doma en uno de los deportes a caballo más antiguo practicado por el hombre.