domingo, 9 de marzo de 2014

El caballo en America.


Caballo criollo en Paraguay.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el espacio dedicado al mundo del caballo su historia y adiestramiento, esta semana me gustaría hablarles de un tema que me parece muy interesante, me refiero a la llegada del caballo al continente americano.
Si investigamos en los libros de hipología y leemos la teoría de la evolución desde que apareció  el primer caballo hasta que adquirió el aspecto que hoy conocemos,  llegamos al momento en el que el caballo se extiende por si solo a lo largo de todo el planeta,  este periodo es muy largo y en su fase intermedia hace millones de años, el hombre aún vivía en cavernas e incluso se alimentaba de él.
Misteriosamente el caballo se extinguió del continente Americano  y hasta pasados miles de años no regreso a sus tierras como lo conocemos hoy.
Si leemos los libros de los prestigiosos hipólogos Prado (1914) y Cabrera (1945) confirmamos lo que la historia de América  nos ha dejado escrito: el primer grupo de caballos llego al continente Americano en el año 1493 en el segundo viaje de Colón, llegando primero al territorio que hoy conocemos como las Antillas.
Allí se reprodujeron con éxito y fueron llevados a la actual Jamaica y México, lugares desde donde la corona española concedió los caballos suficientes a los conquistadores para llevar a cabo sus arriesgadas expediciones al interior del continente americano. 
Desde México el caballo llego al norte y un siglo más tarde los ingleses y franceses introdujeron más caballos en Norteamérica.
Por el rio de La Plata hacia Buenos Aires y por el río Paraguay hacia Asunción llegaron con las expediciones españolas los caballos al Sur del continente.
Desde Perú hacia Chile de manos de Pedro de Valdivia llegaron más caballos.
En apenas doscientos años el caballo se extendió por todo el continente de Norte a Sur, muchos de estos caballos introducidos por los españoles se perdieron durante las guerras de conquista, otros muchos escaparon de los ranchos y campamentos, también fueron muchos caballos capturados por los pueblos indígenas, todas estas situaciones dieron origen a la creación de un nuevo tipo de caballo, el caballo salvaje, que se crío en libertad y se adaptó al medio en diferentes zonas del continente.
Según la zona geográfica en donde se encontraban estas manadas de caballos salvajes  recibieron diferentes nombres, por ejemplo en la zona de la Pampa Argentina y el Cono Sur en general se les conocía como “baguales” en  otras zonas hacia el Norte  se los llamaba “mostrencos” en Santo Domingo “cimarrones”  y en Norteamérica se los llamo “Mustang”.
Mustang es la corrupción de la palabra castellana “mesteño” con la que se designaba a los caballos de “la Mesta” que fue una antigua institución medieval fundada en el siglo XIII por el rey Castellano Alfonso X, esta institución administraba los terrenos comunales en los que se apacentaba el ganado, este ganado estaba formado en su gran parte por rebaños de ovejas y en menor medida por vacas y caballos.
Popularmente en aquella época en Castilla a los animales que pastaban libres sin dueño se los denominaba como “mesteños” porque al no tener propietario conocido pertenecía al estado o a la comunidad ganadera (La Mesta). Este término  de “mesteño” se trasladó a América y se afinco en el México colonial.
Las tribus Norteamericanas se familiarizaron con estas manadas de caballos salvajes y pronto aprendieron a montar, cazar y guerrear a caballo.
Para los comanches, cherokees, sioux, apaches, cheyennes y otras tribus, el caballo fue la principal riqueza, medio de transporte y vehículo inmejorable para la caza del búfalo.
Lo mismo paso al Sur con los Pampas,  los Araucanos, Ranqueles… eran pueblos indígenas que al convivir con el caballo salvaje se convirtieron en tribus equitadoras, su subsistencia desde ese momento giro en torno al caballo.
Al principio fue el caballo la herramienta del  europeo para explorar y colonizar el nuevo continente y años más tarde se convirtió en el medio de subsistencia del indígena incluso su principal medio de defensa y ataque frente al hombre blanco.  
El caballo ayudo a la supervivencia de las tribus de las llanuras gracias a él prolongaron las guerras de resistencia en Norteamérica y en el Sur, los llamados “Malones” (guerrillas y pillaje de los nativos contra los estancieros criollos y blancos) hasta finales del siglo XIX.  
La abundante literatura sobre la conquista del Oeste en Norteamérica nos deja episodios en los que se narran las aventuras de los indios y sus caballos “Mustang”.
 Estos caballos eran de mediana alzada, con cascos muy duros que no necesitaban de herrajes  estaban acostumbrados a comer poco y a soportar condiciones extremas.  
Cuando el ejército de los Estados Unidos intentaba someter por la fuerza a los nativos utilizo como arma a la caballería, esta se enfrentó a los jinetes indios que demostraron su superioridad en combate a pesar de no tener apenas armas de fuego, los indios norteamericanos resistían los ataques y cuando podían respondían  hostigando al enemigo causándoles notables perdidas.
El guerrero indio atacaba velozmente, huía, conocía bien el terreno y se perdía en la llanura pasaba días escondido apenas sin agua y sus caballos resistían los rigores mejor que los delicados caballos de raza del ejército norteamericano que se tenían que retirar siempre por no poder alcanzar a su enemigo.
La victoria más conocida de los nativos norteamericanos en las llamadas “Guerras Indias” fue la del Little Big Horn en Montana, allí el jefe piel roja Caballo Loco derroto al séptimo de caballería y acabo con la vida del Coronel Custer.
Este hecho y otros similares hicieron que el gobierno Norteamericano decidiera exterminar a las manadas de caballos salvajes para así someter a los comanches y quitar a los indios su orgullo, riqueza y velocidad.
Este es un episodio trágico en la historia del continente, no solo el hombre blanco intento exterminar a los indios norteamericanos también extermino manadas de caballos en su afán de dominarlos.
Pero no todo fueron en la historia del caballo guerras y conquistas, debemos a los caballos buena parte del progreso que se consiguió en todo el continente, gracias al caballo se desarrolló la agricultura y se extendió el comercio y las comunicaciones de Norte a Sur.
Los caballos fueron los que transportaron los materiales y railes del ferrocarril  que cruzo Norteamérica  de Este a Oeste favoreciendo así su progreso.
En la actualidad en todo el continente Americano se crían caballos para el deporte (salto, adiestramiento, endurance, polo…) también para el trabajo en el campo y la monta tradicional como la monta criolla, el rodeo y la monta wéstern.  
Se importan cada año de Europa cientos de caballos para la cría y el deporte, también se fomentan las razas locales como la criolla y el paso fino.
El caballo sigue ofreciendo un modo de vida y sigue siendo muy importante en la cultura y el ocio de todos los pueblos americanos.

jueves, 20 de febrero de 2014

Recomiendo leer.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy quiero hablarles de un libro de auto-ayuda, gracias a la amabilidad de la editorial Kolima Books y la web Mundopalabras me hicieron llegar un ejemplar de este libro que tuve el placer de leer hace poco y hoy les quiero recomendar. Este libro puede ser de ayuda no solo a los aficionados al caballo también a cualquier persona interesada en leerlo, aquí pueden ver más información detallada acerca de esta obra y su autora:
Simple-Mente un caballo.
Existen extraordinarios paralelismos de comportamiento entre caballos y hombres, adquiridos después de tantos miles de años de convivencia. Al conocerlos, nos damos cuenta de que las personas no somos tan diferentes de estos animales. Ellos son sencillamente más simples, pero es en esa descomplicación donde radica su gran poder de enseñanza. Frente a la acuciante complejidad que nos rodea, gran parte de la cuestión (de la que trata este libro) se centra en la necesidad de volver a los esencial (un back to basics). Entender mejor a estos increíbles animales puede impulsar el trabajo creativo en nueve áreas de desarrollo personal y profesional que se explican en este libro.
Simple-Mente un caballo se asienta sobre dos pilares fundamentales. Uno es la experiencia de Prieto Asirón como consultora y formadora contratada por multitud de empresas que necesitan formar a sus equipos en las nuevas competencias que exige cada mercado. Dichas exigencias son amenudo percibidas con pesimismo y falta de ideas. Esta obra es un puntal desarrollado para reducir tan nefastas sensaciones. Y lo hace con una sencillez pocas veces vista en un libro de este tipo. Los mensajes son claros y definidos. No necesitan de una lectura farragosa y van directos a la mente del lector con la fuerza de una nueva vacuna. La obra fluye mediante la formulación de una serie de sencillas preguntas con sus consiguientes respuestas, tan diáfanas como aquellas, asociadas en cada caso a un concepto (independencia, equipo…).
El segundo pilar es la pasión de Prieto Asirón por los caballos. Estos magníficos animales son la herramienta de la que se ha servido para hacer comprender conceptos esenciales para el crecimiento de las personas y las organizaciones. Y esa experiencia quede patente en el libro mediante la inclusión de bellas imágenes de caballos que complementan visualmente cada idea.
Una frase define a la perfección el contenido de Simple-Mente un caballo: “Bajo nuestra apariencia puramente racional, las personas seguimos siendo animales guiados por el instinto de supervivencia y por la necesidad de pertenecer a un grupo”.
Además, la obra es capaz de trasponer la frontera de la empresa, siendo sus valores válidos para el conjunto de los individuos cualquiera que sea la idiosincrasia del grupo al que pertenece.
Pocas veces encontrará el lector interesado en el desarrollo personal y/o de colectivos un libro que se deje leer con tanta sencillez, que dé en el clavo sin la necesidad de enormes esfuerzos de concentración, sin halos de indescifrables misterios. Simple-Mente un caballo, una obra para todo aquel interesado en encontrar respuestas sin circunloquios.
Autora:
Marta Prieto Asirón (Madrid, 1966) es fundadora y dirige el Centro de Talento Creativo y la Editorial Kolima. Cuenta con una experiencia de más de veinte años como consultora y formadora a profesionales y directivos de empresa. Es experta en marketing y creatividad y ha trabajado para multitud de organizaciones y empresas como Repsol, Banco de Santander, Havas Media, el Ministerio de Defensa español o Johnson&Johnson entre otras.
Para conseguir un ejemplar visite la web: www.mundopalabras.es, para más información su mail: contacto@mundopalabras.es

sábado, 25 de enero de 2014

El caballo Frisón.


Yo con el Frisón Desseo, caballo campeón en adiestramiento.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes me gustaría hablarles de una de las razas “barrocas” más conocida y popular gracias a su aparición en películas de éxito como: “Alejandro Magno”, “Furia de Titanes”, “El Zorro”, “Lady Halcón” y largo etc…
Me refiero al caballo Frisón, un caballo inconfundible por sus características físicas y la antigüedad de su existencia.
Durante mi carrera profesional me ha tocado domar y entrenar a varios ejemplares de esta raza, por este motivo la conozco bien y hoy me atrevo a contarles lo que se personalmente de ella y lo que he ido averiguando de su historia investigando en internet.
Características:
Alzada: El frisón tiene una alzada que oscila entre 1.65 y 1.75cm. 
Su peso oscila entre los 600 y 800kg. 
Sus características y apariencia le incluyen entre los caballos de sangre fría.
Son siempre de capa negra,  aunque pueden existir ejemplares de color castaño oscuro casi negro, pero nunca tienen manchas solo se permite un lucerito blanco en la frente, cuanto más pequeño mejor.
Su cabeza es alargada y tiene un perfil ligeramente acarnerado, sus orejas son pequeñas en relación a su cuerpo, su cuello es ancho y fuerte con una inserción alta, su cuello está dotado también de una abundante crin negra.  
El dorso es fuerte y ancho, su grupa redonda y musculosa, un poco alta con la inserción de la cola un poco baja, su cola es larga y espesa de color negro.
Su pecho en relación al diámetro de su caja torácica es ancho, dando una sensación de tener un tercio anterior poderoso.
Sus extremidades están dotadas de un hueso fuerte pero en relación a sus cascos, menudillos y cuartillas, estas parecen delgadas.
Sus cascos son anchos, sus cuartillas fuertes y sus menudillos son muy anchos sobre todo en la parte que se unen con las cañas.
En esa zona les crece un abundante pelaje negro tan característico de su raza.
Son de carácter dócil, aprenden bien cuando están relajados y en general son muy trabajadores pero no tienen el fondo físico de otras razas de caballos de silla.
Su paso es bastante bueno, tienen en general un buen remetimiento de posteriores, el trote es muy característico con mucha acción de rodilla, su punto menos favorable es el galope pues al tener tanta acción de rodilla no es un galope cómodo hacia delante, su inserción de cuello tan alta favorece que este tipo de caballos no utilice correctamente el dorso sobre todo cuando galopan, el deber de un jinete que tenga que adiestrar un frisón es muscular y ejercitar correctamente esta parte, buscando un movimiento menos elevado y más hacia delante que permita al caballo utilizar mejor su dorso.
Hay dos líneas de frisones, una más pesada y tradicional, muy buena para enganche y otra más ligera pensada para caballo de silla.
Generalmente los frisones son famosos como caballos de enganche, la reina de Inglaterra tiene un buen número de ejemplares de esta raza a los que engancha en sus carruajes en los desfiles.  
En los orígenes de la raza frisona podemos encontrar sangre de caballos Andaluces (ahora llamados PRE).
Actualmente hay criadores que vuelven a mezclar sangre frisona con española o lusitana, el resultado de este cruce recibe el nombre de Warlander y tiene muchos seguidores en Estados Unidos donde es considerada una raza.
Historia y actualidad:
El Frisón es la única raza autóctona de origen Holandés, que aun sobrevive.
Se cree que hacia el año 150 después de Cristo, ya se conocía al caballo Frisón, siendo muy codiciado como caballo de guerra. Los historiadores Romanos mencionan la aparición de tropas Frisonas. Así mismo, en el Siglo IV después de Cristo, se citan las apariciones de legiones hombres y caballos Frisones. Guillermo “El Conquistador”, utilizó en la batalla de Hastings en 1066 caballos que se parecían enormemente a los sementales Frisones.
Probablemente, estos ejemplares y otras razas existentes en Europa, fueron cruzados con caballos Árabes y Españoles durante las Cruzadas, y posteriormente durante la guerra de los 80 años. La morfología actual de la raza que cuenta con una cabeza de cara convexa, un cuello erguido y una elevación distintiva en el trote, comprueban tal suposición.
La primera prueba escrita del nombre actual de esta raza data del Siglo XVI y se trata del tan conocido retrato de Don Juan de Austria, montado sobre su caballo Phryso en Nápoles (1568).
En el Siglo XVII, los caballos Frisones se utilizaron en las Escuelas de Equitación, conjuntamente con los ejemplares de Pura Raza Española. Fue desde entonces que el caballo Frisón ya era apreciado para la Alta Escuela, así como, “Caballo de Enganche”. Durante los Siglos XVIII y XIX, seguramente tras la desaparición de la nobleza a causa de la Revolución Francesa, el uso de esta raza de caballos se limitó progresivamente a la región de los Países Bajos, conocida hoy en día como la provincia de Friesland.
Al final del Siglo XIX, en la provincia de Friesland, este caballo fue símbolo de riqueza e importancia entre los granjeros, quienes lo utilizaban los domingos para ir a la iglesia en su "Sjees", un enganche típico de la región y que es tirado por dos caballos Frisones. Se disfrutaba también del montar a estos caballos a pelo, únicamente cubiertos con una pequeña manta de color naranja, en carreras de corta distancia para trotones. En esa época la Raza Frisona produjo algunos trotones famosos. Seguramente, fue en ese tiempo que se llegó a utilizar al caballo Frisón en las ganaderías Rusas de caballos trotones "Orlov"" y en las ganaderías de trotones Americanos que se encontraban en auge.
Al final del siglo anterior y al principio del presente Siglo, da inicio una etapa muy difícil para el caballo Frisón. En este tiempo, los Frisones tuvieron que competir con las razas pesadas del tipo del caballo autóctono de la Provincia de Groningen (Países Bajos) o de Oldenburg (Alemania). Esta competencia tuvo resultados casi fatales para la raza Frisona.
Además del paseo hacia la iglesia los domingos y de alguna diversión ocasional, estaba también el trabajo arduo que se realizaba en las granjas, donde este caballo con sangre noble, al que irónicamente se le llamaba “El señorito con talento para bailar", quedaba en desventaja, pues carecía de aptitudes para realizar tan difíciles tareas. Muchos de los granjeros optaron por los caballos de sangre fría de la llamada "Bovenlander", y que específicamente eran criados para este tipo de trabajo tan duro, o cruzaban sus caballos Frisones con razas más pesadas. Esta evolución casi causó la desaparición de la raza Frisona.
El día l de mayo de l879, personas preocupadas en el futuro de esta raza, fundaron el "Libro de la Raza Caballar Frisona"; dando origen al primer “Stamboek” (Libro de Ejemplares) que existe en los Países Bajos.
A pesar de la influencia positiva de aquel studbook, la popularidad del caballo pesado de sangre fría continuaba siendo una amenaza para la raza Frisona, que siguió descendiendo en número, en los principios del Siglo XX. En 1919, no existían más de 3 sementales inscritos para su uso en la ganadería, ni se contaba con sementales jóvenes para poder reemplazarlos. Parecía que se acercaba la extinción definitiva de la raza.
Sin embargo, un centenar de ciudadanos de Frieslandia se reunieron fundando a la par que el Libro de raza, una Asociación con el fin de proteger al caballo Frisón de su desaparición eminente.
Después de la situación crítica del año 1913, no quedaba otra opción: el caballo Frisón debía contar con las aptitudes necesarias para competir con el popular caballo de tiro de la raza "Bovenlander". Habría de hacer una concesión al lujo y producir un animal con más fuerza, llegando a la creación de un tipo de caballo Frisón con menor alzada y más masa corpulenta. Hoy día ya no se buscan estas características, sino un animal más fino, largo y lujoso.
En los años sesenta, siguió otra crisis para esta ganadería, la desaparición del caballo como fuente de fuerza en las empresas agrícolas.
A la mayoría de los granjeros les faltaba tiempo y dinero, como para mantener caballos exclusivamente para placer. No hace mucho, en 1965, las yeguas registradas en el Libro de raza frisona no pasaban de 500 ejemplares.
Por fortuna, se presentó un factor nuevo para salvar al caballo Frisón y que fue la influencia de una economía próspera. Con esto, se aumentaron las posibilidades de dedicar tiempo y dinero al ocio, y así se presentaban nuevas oportunidades para el caballo Frisón – ser utilizado para fines recreativos. Esta raza mostró ser idónea en todo tipo de enganches, y además comprobó su disposición favorable para la Doma Clásica. Especialmente, sobresalieron las aptitudes del caballo Frisón como caballo de espectáculo.
Sin embargo, la demanda repentina presentaba un peligro. ¿Cómo se podía mantener y proteger o incluso mejorar la calidad del caballo Frisón al aumentarse la producción tan drásticamente? El problema de consanguinidad por existir tan pocos ejemplares, se tenía que vencer. No fue un trabajo sencillo producir desde una reserva genética de 500 yeguas y 10 sementales una población mundial, conservando la fertilidad y las características de la raza.
Gracias a la política rigurosa de su studbook  y la colaboración de los ganaderos en cuanto a la elección de los sementales, se ha conseguido salvaguardar la calidad. Jamás se consideró utilizar sangre extraña para poder solucionar los problemas con rapidez.
Se trabajaba incansablemente para mejorar la raza, seleccionando los ejemplares destinados a la reproducción, con el fin de criar un caballo polifacético.
A pesar de que las exigencias con los años variaban, el caballo Frisón ha guardado la misma morfología. Existen ciertos aspectos que son difíciles de describir pero tienen que ver con la nobleza, el orgullo y la vitola o apariencia. Sus rasgos más importantes son los ojos oscuros de mirada entrañable, el cuello erguido, las crines negras espesas y largas, así como la cola ondulada y el abundante pelo en las cuartillas de sus patas. El color negro representa la característica más preponderante de la raza.
En los últimos años la ganadería del caballo Frisón ha enfocado gran atención en la calidad del movimiento o los aires. Es importante que el caballo Frisón disponga de un buen paso, amplio y elástico, así como, de un trote elevado que además cubra suficiente terreno.
La etapa más reciente en la historia del Frisón muestra lo que el hombre puede hacer, cuando se decide a actuar en beneficio de sí mismo. En la mayoría de los países del Oeste de Europa, como Alemania, Bélgica, España, Francia, Gran Bretaña e Irlanda, Dinamarca, Suecia, Suiza y Austria, y también en los Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Australia y Japón, se crían hoy día caballos Frisones.
La selección en los Países Bajos se realiza mediante un proceso muy estricto de valoración. Se eligen los mejores sementales que se someten a pruebas intensivas durante cincuenta días, en el Centro del Caballo Frisón en Drachten. Los pocos que entonces quedan, cumplen con las mayores exigencias y se inscriben como sementales aptos para la reproducción. Sin embargo, la inscripción definitiva no se hace antes de que pasen tres años, durante los cuales se comprueba que el semental pueda transmitir sus excelentes características a sus descendientes.
Por eso, los ejemplares más buscados, son aquellos que cuenten con su Certificado de Registro del Studbook o Asociación KFPS, en Drachten. (Documento de rayas transversales verdes y amarillas, con sello de la KFPS y firma autorizada.
En el mundo existen Asociaciones ligadas al KFPS, dichas asociaciones juegan un papel fundamental a la hora acercar esta raza a la gente que la desconoce, son los encargados de velar por la armonía de la raza además de hacer concursos como mínimo cada dos años. En España existe la Asociación Nacional del Caballo Frisón (ANPRF).

martes, 17 de diciembre de 2013

Conocer mejor al caballo ayuda en su doma.


Nuestros caballos de competición pasan parte del día al aire libre

Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes me gustaría hablarles de la importancia que tiene para el futuro manejo del potro y su adiestramiento, el entorno que lo rodea.
El caballo es un animal gregario que en su hábitat natural vive en manada y pasa la mayor parte del tiempo pastando y buscando ese pasto que lo alimenta.
Su relación con sus congéneres se basa en la ayuda que se prestan para sobrevivir como grupo, que quiere decir esto, pues el caballo adulto enseña al joven a vivir bajo una jerarquía en la que un semental y una yegua “alfa” enseñan al grupo de que forma deben de adaptarse al medio que los rodea y a defenderse de sus peligros, también en donde deben de comer, en donde deben de beber agua, en donde buscar abrigo del frio o del calor etc…  
El potro aprende de la madre y la madre sigue al grupo. El potro cuando se hace adulto ya conoce las reglas del grupo, si quiere las sigue y si no intenta formar su propia manada.
Esta sería la forma de vida del caballo lejos del hombre y para la cual ha nacido. 
Ahora en el momento que el hombre cría caballos en semilibertad el rol dominante lo tiene el ser humano, el potro aprenderá de su madre a estar tranquilo en presencia del hombre, por eso es importante que nuestras yeguas de cría tengan buen carácter y se dejen ramalear y dirigir a la mano para que el potro vaya aprendiendo por imitación de su madre a seguir al hombre.
En los años 70 y 80 se pensaba que el caballo actuaba según sus instintos y que no analizaba apenas el entorno que lo rodeaba, así justificaban la mala conducta de algunos caballos y su agresividad o miedo, que gran error, el caballo si actúa por instinto, pero su actitud la condiciona realmente todo lo que ha aprendido de su entorno a lo largo de su vida.
El caballo aprende solo algunas cosas y otras simplemente las imita de sus congéneres.
La prueba más grande que tenemos de que el caballo es capaz de aprender por observación o repetición es cuando lo adiestramos, muchas cosas que les enseñamos nunca las haría el caballo por sí mismo ni en su estado natural.
 Ejemplo: el caballo en libertad evita los obstáculos que se encuentra, no les salta si no le queda alternativa, sin embargo el hombre es capaz de hacerle saltar más de un metro y el caballo cuando lo aprende lo hace la mayoría de las veces sin dudar.
Por eso en este artículo quiero hacerles unas recomendaciones basadas en la conducta natural del caballo que les serán de ayuda para conseguir una colaboración más rápida con el hombre y en definitiva un adiestramiento más rápido y efectivo.  
La primera recomendación que quiero hacerles es la relacionada con el medio en el que va a vivir el caballo. Cuando construyan su cuadra, box o pesebrera háganlo pensando en que al caballo le agradaría más y le daría menos miedo estar encerrado en un sitio bien ventilado, limpio y con abundante luz, si es posible que tenga una ventana o una puerta abatible que le permita ver el paisaje y a otros caballos cerca.
La segunda recomendación muy importante, el caballo debería pasar mínimo ocho horas al aire libre en su padock o potrero en la época de buen tiempo y cuando sea invierno seis.
Los potreros deberían de tener agua a su disposición lo ideal sería que los pudieran compartir varios caballos juntos que se llevaran bien  para evitar accidentes.
Hay sementales que pueden ser agresivos con otros caballos a estos no se les deberían de aislar se les puede colocar en un cercado eléctrico desde donde puedan ver a otros caballos cerca para que se vayan acostumbrando a su presencia y así poco a poco dejaran de ser tan agresivos.
Si tenemos a nuestros caballos en semilibertad en potreros, mejorara su carácter, tendrán menos miedo, evitaremos vicios de cuadra o enfermedades y si el potrero tiene pasto ahorraremos dinero en su alimentación.
Es muy positivo que los caballos se relacionen entre ellos cuando están en semilibertad siempre aprenden a respetar al más fuerte esto nos ayudara a la hora de domarlos pues ya saben que siempre hay alguien al que deben de respetar y en nuestro caso obedecer . También los caballos en el potrero se ayudan entre ellos aseándose o espantándose las moscas.
Mi última recomendación esta relacionada con su adiestramiento, hay que intentar  trabajar poco a los caballos en lugares encerrados como los picaderos cubiertos y también debemos procurar que trabajen acompañados de otros caballos.
Un día o dos a la semana deberíamos pasear por el campo a nuestros caballos para evitar rutinas y distraerles en plena naturaleza.
El trato del hombre debe de ser siempre amable hacia el caballo, debe de transmitirle confianza y debe aprender a observarlo para poder conocer su estado de ánimo y de salud y así saber actuar en consecuencia.
No podemos olvidar las recompensas, golosinas y caricias cada vez que consigamos enseñar algo al caballo.
Al potro joven le viene bien trabajar detrás de otro caballo tranquilo y experto tanto en pista como en el campo. Aprenderá a estar tranquilo y a avanzar por imitación del veterano.
Estos métodos que respetan la naturaleza del caballo son los que empleamos en nuestro centro de adiestramiento, para más información contáctenos. 

jueves, 31 de octubre de 2013

Consejos para elegir un caballo.


Con esta potra gane varios premios en España, fué una decisión acertada.

Amigos y seguidores de este nuestro blog hoy en esta entrada les voy a dar unos consejos para ayudarles a elegir un caballo adecuado para la práctica de la doma clásica  (adiestramiento). 
Muchas veces me ha tocado la responsabilidad de elegir caballos y yeguas para mis clientes, por suerte siempre hemos acertado. Es la experiencia la que nos ayuda ha tener un buen criterio a la hora de elegir buenos caballos.
Es importante tocar este tema porque muchas veces me han preguntado mis alumnos que cualidades debe de tener un buen caballo de adiestramiento, yo siempre les respondo de la misma manera:
Un buen caballo debe de tener una morfología adecuada para el trabajo que va ha desempeñar, si este caballo además va ha ser destinado al adiestramiento es también importante que tenga un buen paso, un buen trote y un buen galope, en definitiva lo que llamamos buenos movimientos.
Cuando mis clientes me piden consejo a la hora de elegir un caballo para semental o para hacer adiestramiento, lo primero que hago es ver al caballo sin silla, quiero ver su conformación.
Yo me fijo siempre de delante atrás, primero miro su cabeza, no quiero que esta sea desproporcionada, cuando digo desproporcionada me refiero a que esta no sea en relación al cuerpo del caballo ni muy grande ni muy pequeña.
Las cabezas grandes suelen ser pesadas y poco estéticas y las cabezas pequeñas tienen el defecto de poseer bocas pequeñas, las bocas pequeñas no dejan que asienten bien las embocaduras y peor aún cuando queramos ponerle un filete y bocado seguro que tendremos problemas.
Después de ver su cabeza me fijo en su boca y le miro los dientes, unos dientes sanos evitaran problemas de nutrición y dolores a la hora de manejar las riendas. 
Si debajo de la lengua, en la parte de la boca que conocemos como barras veo alguna llaga, puedo deducir que el caballo tiene por jinete a una persona con la mano muy dura, de esta forma ya se que el caballo no será fácil de poner en las ayudas.
Los dientes también nos dicen la edad del caballo y si estos están muy desgastados nos avisan que el caballo traga aire o muerde la madera de su box. 
Después de mirar la boca del caballo me fijo en el tamaño y conformación de su cuello.
El cuello ideal no debe ser ni corto ni muy largo, ni muy ancho de arriba, ni muy grueso por abajo, el cuello corto y grueso en la garganta es un cuello difícil de manejar cuando vamos montados.
Los cuellos muy finos por arriba suelen pertenecer a caballos con la parte inferior del cuello muy musculosa, es un problema serio pues tienen la musculatura desarrollada al revés, cuando montemos estos caballos tendremos resistencias en su mandíbula para conseguir una buena puesta en mano y todo debido a este defecto.
Cuando termino de ver su cuello me fijo en la inserción de este en las espaldas, a mí no me gusta la inserción del cuello ni muy baja ni muy alta.
La baja cuando montas te da la sensación de que el caballo marcha cuesta abajo y aunque este su perfil en la vertical con una buena puesta en mano siempre una inserción baja carga las espaldas del caballo.
La inserción del cuello muy alta tiene la desventaja de que ejerce mucha presión sobre el dorso del caballo, estos caballos siempre dan la sensación de tener la cabeza muy elevada y cuando están tensos hunden el dorso porque la suben en exceso.
Los caballos con la inserción del cuello muy alta suelen tener movimientos más elevados con más acción de rodilla.
Un caballo con esta morfología necesita un trabajo específico que fortalezca su dorso para conseguir un movimiento más hacia adelante y no tan elevado, así sus posteriores transmitirán mejor la impulsión. 
Bajando del cuello y su inserción nos fijaremos en sus espaldas, unas espaldas rectas y verticales tendrán poca acción así que su trote no será muy expresivo y le costara hacer un trote medio de calidad.
Más abajo de las espaldas nos encontramos con las extremidades anteriores, siempre buscaremos rectitud en las extremidades tanto las anteriores como en las posteriores.
Los antebrazos no deben de ser muy largos y las cañas proporcionadas con "buen hueso" o sea que no sean de hueso fino.
Los tendones deberán de verse sanos sin cicatrices ni vejigas igual que las articulaciones de los menudillos que no deberán de tener tampoco vejigas ni otras retenciones de líquidos conocidas también como bursitis.
Los pies lo son todo para el caballo, así que evitaremos los caballos con cascos delicados y malos aplomos.
Después de mirar las extremidades anteriores llega el momento de mirar el dorso del caballo.
Siempre evitaremos los dorsos largos y los dorsos hundidos o ensillados, siempre es preferible un dorso tirando a corto y musculoso, también es preferible que este sea ancho.
Después de analizar el dorso del caballo, me gusta fijarme en la grupa, no me gustan las grupas demasiado altas, me gusta que sean musculosas y estén más bajas que la altura de la cruz.
Por ultimo estudiaremos la posición de los corvejones y las extremidades traseras.
Los corvejones no deben ser ni rectos ni demasiado altos, tampoco deben de estar ni muy juntos ni muy separados ambos defectos son malos, pero el peor defecto es que estén juntos. 
La rectitud de las extremidades será importante, esto garantizara la correcta transmisión de la fuerza de empuje. También nos fijaremos que las articulaciones estén limpias y libres de cicatrices e inflamaciones.
Cuando hemos examinado el físico del caballo, yo suelo pedir que lo muevan en libertad para ver sus movimientos al natural.
Viéndolo en libertad nos fijaremos si tiene un buen paso, un buen trote y buen galope, aquí podemos observar también si el caballo manifiesta alguna cojera.
Por ultimo lo veremos montado para comprobar su carácter y habilidades, aquí volveremos a poner atención en los movimientos si son correctos y si no manifiesta cojera alguna.
En esta fase yo suelo subirme y probar el caballo para asegurarme su grado de adiestramiento pasada esta prueba ya sé si el caballo le puede servir a mis alumnos.
Ahora este análisis no garantiza que el caballo este al 100% sano, para asegurarnos yo recomiendo un examen veterinario completo y si el veterinario nos da el visto bueno ya tenemos el caballo adecuado.