miércoles, 2 de julio de 2014

Caballos celebres de la historia.

Alejandro Magno.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes quisiera compartir con todos vosotros esta pequeña lista de caballos famosos que he recopilado, como comprovaran siempre cerca de hombres famosos ha habido caballos que incluso en muchas ocasiones salvaron sus vidas.


Babieca, caballo del “Cid Campeador”.
Don Rodrigo Díaz de Vivar también conocido como el Cid campeador, fue un héroe de la España medieval, a veces el personaje histórico se mezcla con la leyenda ya que la mayor parte de su historia la conocemos gracias al cantar de gesta llamado el cantar del mío Cid, no se sabe quién lo escribió pero sobrevivió hasta nuestros días y gracias a el conocemos datos como cuál era el nombre de su caballo y que era de pelaje blanco y al parecer de raza Andaluza, aunque no está muy claro, hay quien dice que era de origen leonés (de la comarca de Babia). Era un caballo obediente, ágil y lleno de brío, ideal para la guerra. Según la leyenda, la última batalla que ganó el Cid, fue gracias en gran medida a su brioso caballo. El cuerpo sin vida del Cid, fue atado a la silla de su corcel que a todo galope marchó frente a sus tropas, levantando la moral de los soldados y amedrentando a los musulmanes, que al ver semejante escena, pensaron que el Cid se había levantado de entre los muertos para seguir luchando.
Bucéfalo, caballo de “Alejandro Magno”.
Alejandro Magno fue el general más grande de la Historia y el “hombre de Estado” más genial de su tiempo. Según la leyenda fue en sus tiempos de jefe de la caballería cuando pidió a su padre que le proporcionase “caballos de Tesalia” por ser los mejores del mundo para la guerra. Cuando tenía 12 años, encontró a Bucéfalo, mientras presentaba diversos caballos ante su padre para que los comprara. El caballo comenzó a mostrarse tosco y salvaje, relinchando y lanzando coces por doquier, sin que nadie lograra apaciguarlo, entonces el joven Alejandro logró montar al caballo, momento en que su padre pronuncio la célebre frase: “Hijo, búscate un reino que se iguale a tu grandeza, porque Macedonia es pequeña para ti”. Bucéfalo sí permitió ser cuidado por los sirvientes de Alejandro, pero sólo se dejaba montar por él. Era de color negro azabache y una estrella blanca en la frente con forma de “cabeza de buey” (de ahí Bucéfalo), poseía una cabeza de frente ancha y perfil ligeramente cóncavo (característico de la sangre oriental), era considerado de gran tamaño comparado con sus contemporáneos. Se dice que uno de sus ojos era de color azul y despertaba el asombro de todos por su belleza, su poderío y su rebeldía, tenía un temperamento arisco y difícil.
Palomo, caballo de Simón Bolívar.
Era el nombre del caballo de Simón Bolívar, emancipador de Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y fundador de Bolivia. Era un caballo blanco, que le fue obsequiado por el congreso de la gran Colombia, de gran estatura, con una cola que le caía casi hasta el suelo y lo acompaño en su gesta libertadora en Sudamérica. Murió en la hacienda Mulaló, dentro de lo que hoy es el municipio de Yumbo, en el Valle del Cauca. Fue enterrado al lado de la capilla, junto a una frondosa y antigua ceiba. Las herraduras del animal y diversos elementos que pertenecían a Simón Bolívar son exhibidos como testimonio en el Museo de Mulaló.
Siete Leguas, caballo de Pancho villa.
José Doroteo Arango Arámbula, mejor conocido por su seudónimo Francisco Villa o el hipocorístico del éste, Pancho Villa. De familia muy humilde, después de sufrir su familia la injusticia, se convirtió en forajido y llego a ser uno de los jefes de la revolución mexicana, cuya actuación militar fue decisiva para la derrota del régimen del entonces presidente Victoriano Huerta. Originario del estado de Durango (se desconoce si era de Río Grandeo de San Juan del Río), nació el 5 de junio de 1878 y murió asesinado en una emboscada en Hidalgo del Parral (Chihuahua) el 20 de julio de 1923. Durante la revolución fue conocido como “El Centauro del Norte”. Siempre acompañado por su fiel compañero, su caballo llamado Siete Leguas (O Granos de Oro) junto a su caballo lucho en varias batallas pero también le ayudo en su huida por el desierto cuando el entonces joven oficial de Estados Unidos George Patton salió en su búsqueda para atraparlo como castigo por haber penetrado Villa en territorio Norteamericano.
Patton después de meses, abandono la persecución cuando entendió que Villa era imposible de atrapar en un lugar que conocía como la palma de su mano.
As de Oros, caballo de Emiliano Zapata.
Emiliano Zapata Salazar (San Miguel Anenecuilco, Morelos, 8 de agosto de 1879 — Chinameca, Morelos, 10 de abril de 1919) fue uno de los líderes militares más importantes durante la Revolución mexicana, comandó un importante ejército durante la revolución, el Ejército Libertador del Sur. Conocido como el Caudillo del Sur, era hijo de Gabriel Zapata y Cleofás Salazar, y nació en una familia campesina.
La relación tan buena que tenía Zapata con su caballo inspiro muchas canciones y rancheras, según la leyenda el inteligente corcel le salvo la vida varias veces.
 Othar, caballo de Atila.
Fue el caballo de Atila el huno (“el azote de Dios”, Etzel para los alemanes y Ethele para los húngaros) del que se decía que por donde pisaba no volvía a crecer la hierba.
Atila nunca adornó su caballo porque para los hunos, el caballo era uno de sus tres animales sagrados, por tanto era una ofensa cargarlo con adornos y colgajos. Además, los hunos consideraban que su caballo era una prolongación de su ser, era como su otra mitad, de hecho, fue gracias a los caballos que los hunos lograron tener uno de los más grandes imperios de la historia durante casi ochenta años.
Genitor, caballo de Julio César.
Parece ser que “Génitor” -que significa creador, padre o reproductor- fue llamado así por César en recuerdo de su padre muerto, cuando tan sólo tenía catorce o quince años. Nació en sus establos y lo alimentó con gran cuidado, también fue el primero en montarlo. El caballo presentaba atavismo en las patas, por lo que tenía varios dedos largos rematados en pezuña además del casco central, algo causado por la desactivación del gen inhibidor que impide el crecimiento de más dedos en los caballos aparte del tercero durante el desarrollo embrionario. Los augures tomaron esta rareza como un designio de los dioses y profetizaron que quien lo montase dominaría el mundo. César lo adoptó como su caballo preferido y prohibió que nadie más lo usase como cabalgadura. Participó junto con su amo en la Guerra de las Galias y le acompañó en el paso del río Rubicón. Julio César mandó construir una estatua de su caballo frente al templo de la Venus Genetrix para que lo protegiera durante las batallas.
 Huaso.
Es el nombre del caballo de Alberto Larraguibel, con quien rompió el récord de salto alto de equitación el 5 de febrero de 1949 en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar, al batir los 2,47 metros de altura quebrando el récord anterior de 2,44 metros, en manos del jinete italiano Antonio Gutiérrez, en “Ossopo”. Nació en 1933 y medía 1,68 metros, antes de llamaba “Faithfu” pero luego fue rebautizado como “Huaso”. En 1949, al momento de la hazaña tenía 16 años. Después de batir el Récord Mundial de Salto Alto, Huaso pasó a un merecido descanso en la Escuela de Caballería, donde tenía el derecho de pasearse por los prados y jardines sin que nadie lo montara hasta el día de su muerte, el 24 de agosto de 1961, con 29 años. Actualmente sus restos descansan en la Escuela de Caballería Blindada de Quillota.
Los caballos de Aníbal.
Según las mejores fuentes históricas (Polibio el Griego y Tito Livio) y las leyendas surgidas en torno a los desaparecidos relatos de su cronista Sosylos, el famoso general cartaginés tuvo, entre otros, tres caballos con nombre propio: Ibero, Strategos e Iris. El primero fue "el caballo de Sagunto", o sea, aquél con el que sitió y venció a los saguntinos, entonces amigos de Roma, en la primera fase del camino hacia los Alpes, Ibero era el nombre del río Ebro, pero también la frontera que Roma había impuesto entre ella y Cartago. Por eso el cruzar el Ebro fue como la ruptura con Roma y el comienzo de la segunda guerra púnica. Ibero murió, según la leyenda, cerca del Ródano o durante la escaramuza con los celtas galos que se interponían en su marcha.
Strategos -en griego "general"- fue "el caballo de los Alpes", aquel con el que culminó la hazaña del gran ejército y los elefantes. Al parecer era un caballo impresionante, de gran alzada y color azabache, inquieto, agresivo en la carrera y fácilmente manejable en el combate (y no hay que olvidar que los cartagineses montaban sus caballos sin frenos, sin bocado y muchas veces sin bridas)... que se había hecho traer de la Tesalia griega en un afán de imitar a su gran ídolo juvenil: Alejandro Magno.
Más tarde, aunque no se sabe qué fue de Strategos, el cartaginés se prendó de una yegua que le regaló Filipo V de Macedonia, y a la que puso de nombre Iris, en honor de su "gran amor" italiano: la dama de ese nombre, señora de Salapia, que se suicidó al final arrojándose desde las murallas antes de ver vencido a "su" héroe.
Sin embargo, el corcel más famoso entre los cartagineses de Aníbal fue Ras, cuyo dueño era el jefe de la caballería, capitán Maharbal (Marr), que según los biógrafos era el que más sabía de caballos en "todo el mundo".
Los caballos de carreras de la Hispania romana.
Iscolasticus, Famosus, Eridannus, Ispumosis, Pelps, Lucxuriosus, Pyripinus, Arpostus, Eutrata, Eustolus, Eupbium, Paticium, Polystefanus, Pantacarus... son nombres de caballos que pasaron a la Historia con luz propia. Como los ganaderos Nicati y Concordi.
Pero el más famoso animal de la Hispania romana fue, sin duda, Regnator..., es decir, el "rey", el "dueño", el "soberano"..., el caballo más impresionante que conocieron los siglos, según las leyendas que han sobrevivido dentro o al margen de la Historia. Regnator era, al parecer, descendiente directo de aquellos caballos númidas que el cartaginés Asdrúbal trajo a España en el esplendor de Cartago... y nació y se crió en una yeguada de la campiña cordobesa llamada el Alcaide. Regnator era un alazán tostado, próximo al castaño, con crines y cola doradas, y tenía una altura en la cruz de 1,60 metros... y corría como el viento.
Regnator participó, dice la leyenda, en más de cuatro mil carreras sin conocer la derrota y llegó a ser el caballo-ídolo de las multitudes por algo muy curioso: su torpeza en las salidas. Regnator ganaba saliendo de atrás y ponía el circo de pie cuando comenzaba a adelantar a sus rivales. Como guía de cuadriga jamás tuvo ningún otro animal el renombre que él alcanzó.
De Regnator se cuenta también que en cierta ocasión ganó dos carreras en un mismo día: una por la mañana en Córdoba y otra por la tarde en Mérida.
Y, sin embargo, ni la Historia ni la leyenda han guardado los nombres de los hombres que fueron sus dueños o sus jinetes. Lo cual dice por sí mismo el valor que el caballo tuvo en determinados momentos de la Historia.
El caballo del emperador Calígula.
Se llamaba Incitatus, es decir, "Impetuoso", y al parecer era de origen hispano, lo cual no sorprende, pues Roma importaba cada año de Hispania alrededor de diez mil caballos. "Los caballos hispanos -escribiría años más tarde Simmaco a Salustio- son de gran alzada, buenas proporciones, posición erguida y cabeza hermosa. Como caballos de viaje son duros, no enflaquecidos. Son muy valientes y veloces, no haciendo falta que se les espolee... Tienen el pelo liso, corren mucho y son poco apropiados para ir al paso por su genio y coraje".
Calígula, por lo visto, llegó a adorar a la noble bestia hasta el punto de que -según Suetonio- mandó construir para él una caballeriza de mármol y un pesebre de marfil... y más tarde una casa-palacio con servidores y mobiliario de lujo, para que recibiese a las personas que le mandaba como "invitados".
"También se cuenta -termina diciendo Suetonio en su Vida de los doce Césares- que había decidido hacerle consúl."
Claro que en este caso la historia se queda corta, porque Calígula llegó más lejos en su pasión por Incitatus. La leyenda asegura que el joven emperador, inclinado por el bando verde, comía y dormía en los establos, junto al caballo, los días de carreras... y, para que nadie ni nada turbase al equino, ya desde la víspera decretaba el "silencio general" de toda la ciudad bajo pena de muerte a quien no lo respetase.
Se cuenta que en una de aquellas carreras, a pesar de todo, perdió Incitatus y que Calígula no pudo contenerse y mandó matar al osado auriga, pero diciéndole al verdugo aquello de "mátalo lentamente para que se sienta morir."
"Los hombres lloran porque las cosas no son lo que deberían ser... El mundo, tal como está, no es soportable -dijo en otra ocasión-, y eso lo sabe mejor que nadie Incitatus... ¿Por qué mi caballo, que es más inteligente y más noble que todos vosotros, no puede ser igual vosotros?"
El caballo de Carlos V.
Carlos V tuvo muchos caballos pero quizás el más famoso es el caballo en el que fue retratado por Tiziano después de haber ganado la batalla de Mühlberg. En aquella batalla se produjeron dos milagros: el descubrimiento del vado en el Elba que permitió el paso de las tropas imperiales sin que lo supieran los luteranos y, por tanto, la victoria... y el hecho mismo de que el emperador se sostuviese sobre Determinado en pleno ataque de gota. Afortunadamente, y para que quedase constancia de ello, "allí" estaban Tiziano y sus pinceles de oro y grana.
Los caballos de Hernán Cortes.
Arriero y Molinero quizás fueron los más famosos pero no los únicos..., pues cuando Cortés hace su segunda entrada en Tenochtitlán (agosto de 1521) lo hace a lomos de un caballo "muy bueno", castaño oscuro, que le llaman Romo. Y quizás más famoso aún fue el de la marcha a las Hibueras, aquel que ocasionó la curiosa historia con los indígenas. "Resulta que al transitar cerca del lago de Petén -escribe Morales Padrón- se le hirió en un remo y, como Cortés pensaba retornar por el mismo sitio, lo dejó al cuidado del cacique de Tayasal, pueblo situado en una isla del lago, donde hoy está la población guatemalteca de Flores. Sucedió que Cortés regresó a México por mar y su caballo quedó entre los indios hasta que murió. Pasados muchos años llegaron a Petén dos franciscanos, y cuál no sería su asombro al ver que los indios adoraban a un caballo de piedra bajo el nombre de Tziunchán o dios del trueno y el rayo. Puestos a indagar, supieron que al morírseles el caballo de Cortés hicieron una réplica de piedra para conjurar la cólera de los dioses. El fanatismo por la imagen era tal que los franciscanos tuvieron que huir después de destrozarla."
Los caballos de Napoleón.
Si bien sus cualidades militares lo convirtieron en el más grande comandante de la historia, Napoleón Bonaparte nunca destaco como un buen jinete, la mayoría de los historiadores están de acuerdo en que fue un jinete mediocre y lo comprueba el hecho de prefería los caballos tordos, que son los de temperamento más dócil, y que nunca montó un caballo mal domado. Su constitución física (escasa estatura, piernas cortas, torso prominente) no le favorecía demasiado para destacar en el arte de la equitación. Constant, su ayudante de cámara, cuenta en sus memorias que todos los ejemplares destinados para él  eran adiestrados para recibir toda clase de molestias sin moverse, para lo que se les daban latigazos en la cabeza, se tiraban cohetes y disparos junto a sus orejas, para que no se asustasen en la refriega dela de la batalla, y se hacían pasar por entre sus patas cerdos y ovejas. Las caídas del emperador fueron frecuentes y muchas de ellas están documentadas.

Por tanto se está lejos de la imagen idealizada como la que le muestra sobre una fogosa montura galopando por los hielos del San Bernardo. Sin embargo, Bonaparte compensaba sus carencias como jinete, con una energía y una resistencia que le hacían objeto de admiración incluso entre sus veteranos cazadores a caballo.

Sus Caballos…

Napoleón gustaba de dar a sus caballos nombres mágicos o mitológicos, -como Cyrus, Tauris, Nerón, Tamerlán, Epicurien y Cerbére- otros llevaron nombres de lugares geográficos o de batallas victoriosas. Así Cyrus fue rebautizado Austerlitz y también tuvo un Jaffa, un Friedland, un Wagram, un Montevideo y un Córdoba. Otros llevaron el nombre de su región de origen, como Cantal, Calvados, Girsors, Kurde, El Cir, Alí, Styne, Emir, Sheik y Gonzalve. En cambio, otras monturas recibieron nombres más imaginativos como Roitelet, Intendant, Ingenu, Coquet, Numide y Embelli. Sus caballos preferidos eran los árabes, que trajo de Egipto, los españoles (quince de ellos regalo de Carlos VI en agosto de 1800) los rusos (ofrecidos por Alejandro) los bávaros (bestias enormes que le hacían parecer demasiado pequeño), los sirios, los americanos de la Plata y los turcos.

Marengo… 

Era un caballo tordillo de raza árabe con 1.45 metros de alzada (que recibió su nombre después de la victoria monumental obtenida en la batalla de Marengo, Italia el 14 de julio de 1800),  fue importado de Egipto a Francia en el año 1799, a la edad de seis años.  

Marengo era descrito como un caballo fuerte, valiente y de gran resistencia física y mental (por eso fue que se convirtió en el preferido de Napoleón de entre los 120 de los que se componía su cuadra), pues como botón de muestra se tiene el siguiente suceso de su campaña en España: viéndose obligado a interrumpir la persecución de Moore para dirigirse a Francia, ante la creciente amenaza de Austria, Napoleón se lanzó a una épica cabalgada a lomos de marengo desde Valladolid hasta Burgos: 120 kilómetros en tres horas y media, por caminos infestados de guerrilleros. Llegó prácticamente solo, sin volver la cabeza, dejando atrás a sus cazadores de escolta, generales y mariscales.

Marengo acompaño al Comandante durante las batallas de Austerlitz (1805), Jena-Auerstedt (1806), Wagram (1809), y la célebre batalla de Waterloo (1815). Fue herido en ocho ocasiones y hasta sobrevivió la recordada retirada de Moscú en 1812, batalla en donde, como anécdota, se cuenta que el tordillo se asustó ante una liebre en aquel terrible invierno ruso, y terminó tirando de la montura al emperador francés. Aquello fue tomado como una premonición de la futura derrota.
Finalmente, sus días junto a Napoleón acabaron tras la batalla de Waterloo. Allí, el famoso tordillo fue capturado por el ejército inglés, y Lord Petre lo llevó a Inglaterra, donde el General Angerstein (de la Guardia de Granaderos) lo compró. Con 27 años, Marengo fue dispuesto como padrillo del Haras New Barnes en donde prestaría servicios sin destacar mucho.

A los 38 años, una edad realmente avanzada para un caballo, Marengo murió. Su esqueleto aún se exhibe en el Museo Nacional de la Armada de Sandhurst, aunque versiones modernas han puesto en discusión de que se trate del Marengo real.



miércoles, 25 de junio de 2014

El caballo PRE sigue cosechando exitos.

El PRE Grandioso III, campeón de España 2014.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, en este apartado hoy quiero compartir con ustedes la alegría que sentí cuando pude leer los resultados del campeonato de España de doma clásica.
En esta edición 2014 dos caballos PRE quedaron campeón y subcampeón en la categoría mas alta, en gran premio y un tercer puesto quedo para un caballo holandés de raza KWPN.
Una vez mas y gracias a unos buenos jinetes que entrenaron bien y con constancia a estos maravillosos caballos, vemos a en lo mas alto del adiestramiento a nuestros caballos Ibéricos.
En las noticias podiamos leer, El PRE  Grandioso III montado por José Daniel Martín Dockx resultó ganador del campeonato de España absoluto con una media acumulada de 74,287%. Ésta es su segunda medalla de oro tras la obtenida en la edición del 2011. Muy cerca de revalidar su título del 2013 quedo José Antonio García Mena con “Norte Lovera”. Finalmente ha ganado la medalla de plata con una media acumulada de 74,230%. ¡Dos PRE en el pódium! La medalla de bronce fue para la amazona olímpica Morgan Barbançon Mestres con una media 71,311%.
 Estos fueron los resultados que nos llenan de orgullo a todos los profesionales que defendemos al caballo ibérico como caballo de alta competición en doma clásica.
También me gustaría destacar otro éxito para el caballo Ibérico, en el Campeonato del Mundo de Caballos Jóvenes 2014, otros dos caballos PRE van a representar a España.
Estos caballos son, JAMAICANO DE YMAS III montado por Juan Matute Guimón y GENCIANO BCN montado por Emmilie Scholtens, en el equipo también hay un Lusitano, DRAGAO FIGUEIRAS montado por José Antonio García Mena.
Gracias a la buena selección y cría junto a un buen trabajo a cargo de jinetes y entrenadores cada vez es mas frecuente ver a caballos Ibéricos compitiendo con éxito a nivel mundial y con buenos resultados.
Hace poco pude leer en la web Topiberian que el el jinete internacional Remy Bastings, de Holanda, compro un caballo PRE en España, el potro de ahora tres años "Uno JV" le convenció y decidió no dejarlo escapar.
"Uno JV" es hijo de "Urano X" y nieto por parte d madre de "Veterano VI", hermano directo de "Vetusto JV" ganador de la Copa ANCCE de 6 años el año pasado en Sicab. 
Me llena de orgullo leer noticias como estas donde podemos comprobar que jinetes de nivel aprecian a nuestro caballo Ibérico aun viniendo de países en donde se supone que se crían los mejores caballos para adiestramiento del mundo.
Otra noticia interesante es que en Estados Unidos ya se ha creado una copa llamada USPRE para que compitan solo caballos PRE a nivel nacional en doma clásica y parece que va a tener mucha participación en este 2014.
Como podemos comprobar el caballo Ibérico cada día va ganando mas adeptos en todo el mundo.

viernes, 9 de mayo de 2014

Entrenamiento del caballo en Nivel IV

En esta fase la amplitud y la reunión seran más notables.
Amigos y seguidores de este nuestro blog, a petición de nuestros seguidores continuaremos con el plan de trabajo para caballos de doma clásica (adiestramiento) por niveles.
En este apartado hoy continuaremos con el nivel IV.
En este nivel el grado de reunión empieza a ser ya más notable y la calidad de los aires debe de seguir mejorando gracias a un buen trabajo de los posteriores, el caballo gana fuerza y con ello su capacidad de "llevarse" es mayor consiguiendo más libertad en sus espaldas y una colocación del cuello un poco más alta.
En esta fase perfeccionaremos los ejercicios en dos pistas, el travers y el renvers deben de salir con facilidad y los podemos combinar sin problema, ejemplo: vamos en travers por el lado largo, enderezamos y lo ponemos en renvers.
Los apoyos también deben de ser más fluidos y fáciles de conseguir ganado más impulsión tanto al trote como al galope, los podemos combinar desde el trote también con la espalda adentro, y empezaremos a enseñar también al trote el zig-zag apoyando.
Consolidaremos las partidas al galope desde el paso, de galope en firme a trocado.
Los cambios de pie en el aire deben de salir con facilidad desde cualquier punto de la pista desde firme a trocado y de trocado a firme también en serpentinas.
Las medias piruetas al paso nos ayudaran a introducir al caballo en las ayudas de la media pirueta al galope.
En esta fase apoyaremos al galope buscando primero impulsión y más tarde reunión gracias a la reunión más adelante vendrán las medias piruetas al galope de forma más fácil.
Cuando tengamos bien consolidados los apoyos al galope, los terminaremos con un cambio de pie.
Trabajaremos el galope reunido en círculos pequeños y haremos el ejercicio del cuadrado para mejorar las medias piruetas al galope.
En esta fase si el caballo cambia bien de pie al galope lo podemos iniciar ya en las series de cambios de pie comenzando cada cuatro trancos.
Superando estos ejercicios ya tenemos preparado el caballo para el siguiente nivel del que les hablaremos en la siguiente entrada, el nivel San Jorge.

domingo, 9 de marzo de 2014

El caballo en America.


Caballo criollo en Paraguay.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, el espacio dedicado al mundo del caballo su historia y adiestramiento, esta semana me gustaría hablarles de un tema que me parece muy interesante, me refiero a la llegada del caballo al continente americano.
Si investigamos en los libros de hipología y leemos la teoría de la evolución desde que apareció  el primer caballo hasta que adquirió el aspecto que hoy conocemos,  llegamos al momento en el que el caballo se extiende por si solo a lo largo de todo el planeta,  este periodo es muy largo y en su fase intermedia hace millones de años, el hombre aún vivía en cavernas e incluso se alimentaba de él.
Misteriosamente el caballo se extinguió del continente Americano  y hasta pasados miles de años no regreso a sus tierras como lo conocemos hoy.
Si leemos los libros de los prestigiosos hipólogos Prado (1914) y Cabrera (1945) confirmamos lo que la historia de América  nos ha dejado escrito: el primer grupo de caballos llego al continente Americano en el año 1493 en el segundo viaje de Colón, llegando primero al territorio que hoy conocemos como las Antillas.
Allí se reprodujeron con éxito y fueron llevados a la actual Jamaica y México, lugares desde donde la corona española concedió los caballos suficientes a los conquistadores para llevar a cabo sus arriesgadas expediciones al interior del continente americano. 
Desde México el caballo llego al norte y un siglo más tarde los ingleses y franceses introdujeron más caballos en Norteamérica.
Por el rio de La Plata hacia Buenos Aires y por el río Paraguay hacia Asunción llegaron con las expediciones españolas los caballos al Sur del continente.
Desde Perú hacia Chile de manos de Pedro de Valdivia llegaron más caballos.
En apenas doscientos años el caballo se extendió por todo el continente de Norte a Sur, muchos de estos caballos introducidos por los españoles se perdieron durante las guerras de conquista, otros muchos escaparon de los ranchos y campamentos, también fueron muchos caballos capturados por los pueblos indígenas, todas estas situaciones dieron origen a la creación de un nuevo tipo de caballo, el caballo salvaje, que se crío en libertad y se adaptó al medio en diferentes zonas del continente.
Según la zona geográfica en donde se encontraban estas manadas de caballos salvajes  recibieron diferentes nombres, por ejemplo en la zona de la Pampa Argentina y el Cono Sur en general se les conocía como “baguales” en  otras zonas hacia el Norte  se los llamaba “mostrencos” en Santo Domingo “cimarrones”  y en Norteamérica se los llamo “Mustang”.
Mustang es la corrupción de la palabra castellana “mesteño” con la que se designaba a los caballos de “la Mesta” que fue una antigua institución medieval fundada en el siglo XIII por el rey Castellano Alfonso X, esta institución administraba los terrenos comunales en los que se apacentaba el ganado, este ganado estaba formado en su gran parte por rebaños de ovejas y en menor medida por vacas y caballos.
Popularmente en aquella época en Castilla a los animales que pastaban libres sin dueño se los denominaba como “mesteños” porque al no tener propietario conocido pertenecía al estado o a la comunidad ganadera (La Mesta). Este término  de “mesteño” se trasladó a América y se afinco en el México colonial.
Las tribus Norteamericanas se familiarizaron con estas manadas de caballos salvajes y pronto aprendieron a montar, cazar y guerrear a caballo.
Para los comanches, cherokees, sioux, apaches, cheyennes y otras tribus, el caballo fue la principal riqueza, medio de transporte y vehículo inmejorable para la caza del búfalo.
Lo mismo paso al Sur con los Pampas,  los Araucanos, Ranqueles… eran pueblos indígenas que al convivir con el caballo salvaje se convirtieron en tribus equitadoras, su subsistencia desde ese momento giro en torno al caballo.
Al principio fue el caballo la herramienta del  europeo para explorar y colonizar el nuevo continente y años más tarde se convirtió en el medio de subsistencia del indígena incluso su principal medio de defensa y ataque frente al hombre blanco.  
El caballo ayudo a la supervivencia de las tribus de las llanuras gracias a él prolongaron las guerras de resistencia en Norteamérica y en el Sur, los llamados “Malones” (guerrillas y pillaje de los nativos contra los estancieros criollos y blancos) hasta finales del siglo XIX.  
La abundante literatura sobre la conquista del Oeste en Norteamérica nos deja episodios en los que se narran las aventuras de los indios y sus caballos “Mustang”.
 Estos caballos eran de mediana alzada, con cascos muy duros que no necesitaban de herrajes  estaban acostumbrados a comer poco y a soportar condiciones extremas.  
Cuando el ejército de los Estados Unidos intentaba someter por la fuerza a los nativos utilizo como arma a la caballería, esta se enfrentó a los jinetes indios que demostraron su superioridad en combate a pesar de no tener apenas armas de fuego, los indios norteamericanos resistían los ataques y cuando podían respondían  hostigando al enemigo causándoles notables perdidas.
El guerrero indio atacaba velozmente, huía, conocía bien el terreno y se perdía en la llanura pasaba días escondido apenas sin agua y sus caballos resistían los rigores mejor que los delicados caballos de raza del ejército norteamericano que se tenían que retirar siempre por no poder alcanzar a su enemigo.
La victoria más conocida de los nativos norteamericanos en las llamadas “Guerras Indias” fue la del Little Big Horn en Montana, allí el jefe piel roja Caballo Loco derroto al séptimo de caballería y acabo con la vida del Coronel Custer.
Este hecho y otros similares hicieron que el gobierno Norteamericano decidiera exterminar a las manadas de caballos salvajes para así someter a los comanches y quitar a los indios su orgullo, riqueza y velocidad.
Este es un episodio trágico en la historia del continente, no solo el hombre blanco intento exterminar a los indios norteamericanos también extermino manadas de caballos en su afán de dominarlos.
Pero no todo fueron en la historia del caballo guerras y conquistas, debemos a los caballos buena parte del progreso que se consiguió en todo el continente, gracias al caballo se desarrolló la agricultura y se extendió el comercio y las comunicaciones de Norte a Sur.
Los caballos fueron los que transportaron los materiales y railes del ferrocarril  que cruzo Norteamérica  de Este a Oeste favoreciendo así su progreso.
En la actualidad en todo el continente Americano se crían caballos para el deporte (salto, adiestramiento, endurance, polo…) también para el trabajo en el campo y la monta tradicional como la monta criolla, el rodeo y la monta wéstern.  
Se importan cada año de Europa cientos de caballos para la cría y el deporte, también se fomentan las razas locales como la criolla y el paso fino.
El caballo sigue ofreciendo un modo de vida y sigue siendo muy importante en la cultura y el ocio de todos los pueblos americanos.

jueves, 20 de febrero de 2014

Recomiendo leer.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, hoy quiero hablarles de un libro de auto-ayuda, gracias a la amabilidad de la editorial Kolima Books y la web Mundopalabras me hicieron llegar un ejemplar de este libro que tuve el placer de leer hace poco y hoy les quiero recomendar. Este libro puede ser de ayuda no solo a los aficionados al caballo también a cualquier persona interesada en leerlo, aquí pueden ver más información detallada acerca de esta obra y su autora:
Simple-Mente un caballo.
Existen extraordinarios paralelismos de comportamiento entre caballos y hombres, adquiridos después de tantos miles de años de convivencia. Al conocerlos, nos damos cuenta de que las personas no somos tan diferentes de estos animales. Ellos son sencillamente más simples, pero es en esa descomplicación donde radica su gran poder de enseñanza. Frente a la acuciante complejidad que nos rodea, gran parte de la cuestión (de la que trata este libro) se centra en la necesidad de volver a los esencial (un back to basics). Entender mejor a estos increíbles animales puede impulsar el trabajo creativo en nueve áreas de desarrollo personal y profesional que se explican en este libro.
Simple-Mente un caballo se asienta sobre dos pilares fundamentales. Uno es la experiencia de Prieto Asirón como consultora y formadora contratada por multitud de empresas que necesitan formar a sus equipos en las nuevas competencias que exige cada mercado. Dichas exigencias son amenudo percibidas con pesimismo y falta de ideas. Esta obra es un puntal desarrollado para reducir tan nefastas sensaciones. Y lo hace con una sencillez pocas veces vista en un libro de este tipo. Los mensajes son claros y definidos. No necesitan de una lectura farragosa y van directos a la mente del lector con la fuerza de una nueva vacuna. La obra fluye mediante la formulación de una serie de sencillas preguntas con sus consiguientes respuestas, tan diáfanas como aquellas, asociadas en cada caso a un concepto (independencia, equipo…).
El segundo pilar es la pasión de Prieto Asirón por los caballos. Estos magníficos animales son la herramienta de la que se ha servido para hacer comprender conceptos esenciales para el crecimiento de las personas y las organizaciones. Y esa experiencia quede patente en el libro mediante la inclusión de bellas imágenes de caballos que complementan visualmente cada idea.
Una frase define a la perfección el contenido de Simple-Mente un caballo: “Bajo nuestra apariencia puramente racional, las personas seguimos siendo animales guiados por el instinto de supervivencia y por la necesidad de pertenecer a un grupo”.
Además, la obra es capaz de trasponer la frontera de la empresa, siendo sus valores válidos para el conjunto de los individuos cualquiera que sea la idiosincrasia del grupo al que pertenece.
Pocas veces encontrará el lector interesado en el desarrollo personal y/o de colectivos un libro que se deje leer con tanta sencillez, que dé en el clavo sin la necesidad de enormes esfuerzos de concentración, sin halos de indescifrables misterios. Simple-Mente un caballo, una obra para todo aquel interesado en encontrar respuestas sin circunloquios.
Autora:
Marta Prieto Asirón (Madrid, 1966) es fundadora y dirige el Centro de Talento Creativo y la Editorial Kolima. Cuenta con una experiencia de más de veinte años como consultora y formadora a profesionales y directivos de empresa. Es experta en marketing y creatividad y ha trabajado para multitud de organizaciones y empresas como Repsol, Banco de Santander, Havas Media, el Ministerio de Defensa español o Johnson&Johnson entre otras.
Para conseguir un ejemplar visite la web: www.mundopalabras.es, para más información su mail: contacto@mundopalabras.es

sábado, 25 de enero de 2014

El caballo Frisón.


Yo con el Frisón Desseo, caballo campeón en adiestramiento.

Amigos y seguidores de este nuestro blog, este mes me gustaría hablarles de una de las razas “barrocas” más conocida y popular gracias a su aparición en películas de éxito como: “Alejandro Magno”, “Furia de Titanes”, “El Zorro”, “Lady Halcón” y largo etc…
Me refiero al caballo Frisón, un caballo inconfundible por sus características físicas y la antigüedad de su existencia.
Durante mi carrera profesional me ha tocado domar y entrenar a varios ejemplares de esta raza, por este motivo la conozco bien y hoy me atrevo a contarles lo que se personalmente de ella y lo que he ido averiguando de su historia investigando en internet.
Características:
Alzada: El frisón tiene una alzada que oscila entre 1.65 y 1.75cm. 
Su peso oscila entre los 600 y 800kg. 
Sus características y apariencia le incluyen entre los caballos de sangre fría.
Son siempre de capa negra,  aunque pueden existir ejemplares de color castaño oscuro casi negro, pero nunca tienen manchas solo se permite un lucerito blanco en la frente, cuanto más pequeño mejor.
Su cabeza es alargada y tiene un perfil ligeramente acarnerado, sus orejas son pequeñas en relación a su cuerpo, su cuello es ancho y fuerte con una inserción alta, su cuello está dotado también de una abundante crin negra.  
El dorso es fuerte y ancho, su grupa redonda y musculosa, un poco alta con la inserción de la cola un poco baja, su cola es larga y espesa de color negro.
Su pecho en relación al diámetro de su caja torácica es ancho, dando una sensación de tener un tercio anterior poderoso.
Sus extremidades están dotadas de un hueso fuerte pero en relación a sus cascos, menudillos y cuartillas, estas parecen delgadas.
Sus cascos son anchos, sus cuartillas fuertes y sus menudillos son muy anchos sobre todo en la parte que se unen con las cañas.
En esa zona les crece un abundante pelaje negro tan característico de su raza.
Son de carácter dócil, aprenden bien cuando están relajados y en general son muy trabajadores pero no tienen el fondo físico de otras razas de caballos de silla.
Su paso es bastante bueno, tienen en general un buen remetimiento de posteriores, el trote es muy característico con mucha acción de rodilla, su punto menos favorable es el galope pues al tener tanta acción de rodilla no es un galope cómodo hacia delante, su inserción de cuello tan alta favorece que este tipo de caballos no utilice correctamente el dorso sobre todo cuando galopan, el deber de un jinete que tenga que adiestrar un frisón es muscular y ejercitar correctamente esta parte, buscando un movimiento menos elevado y más hacia delante que permita al caballo utilizar mejor su dorso.
Hay dos líneas de frisones, una más pesada y tradicional, muy buena para enganche y otra más ligera pensada para caballo de silla.
Generalmente los frisones son famosos como caballos de enganche, la reina de Inglaterra tiene un buen número de ejemplares de esta raza a los que engancha en sus carruajes en los desfiles.  
En los orígenes de la raza frisona podemos encontrar sangre de caballos Andaluces (ahora llamados PRE).
Actualmente hay criadores que vuelven a mezclar sangre frisona con española o lusitana, el resultado de este cruce recibe el nombre de Warlander y tiene muchos seguidores en Estados Unidos donde es considerada una raza.
Historia y actualidad:
El Frisón es la única raza autóctona de origen Holandés, que aun sobrevive.
Se cree que hacia el año 150 después de Cristo, ya se conocía al caballo Frisón, siendo muy codiciado como caballo de guerra. Los historiadores Romanos mencionan la aparición de tropas Frisonas. Así mismo, en el Siglo IV después de Cristo, se citan las apariciones de legiones hombres y caballos Frisones. Guillermo “El Conquistador”, utilizó en la batalla de Hastings en 1066 caballos que se parecían enormemente a los sementales Frisones.
Probablemente, estos ejemplares y otras razas existentes en Europa, fueron cruzados con caballos Árabes y Españoles durante las Cruzadas, y posteriormente durante la guerra de los 80 años. La morfología actual de la raza que cuenta con una cabeza de cara convexa, un cuello erguido y una elevación distintiva en el trote, comprueban tal suposición.
La primera prueba escrita del nombre actual de esta raza data del Siglo XVI y se trata del tan conocido retrato de Don Juan de Austria, montado sobre su caballo Phryso en Nápoles (1568).
En el Siglo XVII, los caballos Frisones se utilizaron en las Escuelas de Equitación, conjuntamente con los ejemplares de Pura Raza Española. Fue desde entonces que el caballo Frisón ya era apreciado para la Alta Escuela, así como, “Caballo de Enganche”. Durante los Siglos XVIII y XIX, seguramente tras la desaparición de la nobleza a causa de la Revolución Francesa, el uso de esta raza de caballos se limitó progresivamente a la región de los Países Bajos, conocida hoy en día como la provincia de Friesland.
Al final del Siglo XIX, en la provincia de Friesland, este caballo fue símbolo de riqueza e importancia entre los granjeros, quienes lo utilizaban los domingos para ir a la iglesia en su "Sjees", un enganche típico de la región y que es tirado por dos caballos Frisones. Se disfrutaba también del montar a estos caballos a pelo, únicamente cubiertos con una pequeña manta de color naranja, en carreras de corta distancia para trotones. En esa época la Raza Frisona produjo algunos trotones famosos. Seguramente, fue en ese tiempo que se llegó a utilizar al caballo Frisón en las ganaderías Rusas de caballos trotones "Orlov"" y en las ganaderías de trotones Americanos que se encontraban en auge.
Al final del siglo anterior y al principio del presente Siglo, da inicio una etapa muy difícil para el caballo Frisón. En este tiempo, los Frisones tuvieron que competir con las razas pesadas del tipo del caballo autóctono de la Provincia de Groningen (Países Bajos) o de Oldenburg (Alemania). Esta competencia tuvo resultados casi fatales para la raza Frisona.
Además del paseo hacia la iglesia los domingos y de alguna diversión ocasional, estaba también el trabajo arduo que se realizaba en las granjas, donde este caballo con sangre noble, al que irónicamente se le llamaba “El señorito con talento para bailar", quedaba en desventaja, pues carecía de aptitudes para realizar tan difíciles tareas. Muchos de los granjeros optaron por los caballos de sangre fría de la llamada "Bovenlander", y que específicamente eran criados para este tipo de trabajo tan duro, o cruzaban sus caballos Frisones con razas más pesadas. Esta evolución casi causó la desaparición de la raza Frisona.
El día l de mayo de l879, personas preocupadas en el futuro de esta raza, fundaron el "Libro de la Raza Caballar Frisona"; dando origen al primer “Stamboek” (Libro de Ejemplares) que existe en los Países Bajos.
A pesar de la influencia positiva de aquel studbook, la popularidad del caballo pesado de sangre fría continuaba siendo una amenaza para la raza Frisona, que siguió descendiendo en número, en los principios del Siglo XX. En 1919, no existían más de 3 sementales inscritos para su uso en la ganadería, ni se contaba con sementales jóvenes para poder reemplazarlos. Parecía que se acercaba la extinción definitiva de la raza.
Sin embargo, un centenar de ciudadanos de Frieslandia se reunieron fundando a la par que el Libro de raza, una Asociación con el fin de proteger al caballo Frisón de su desaparición eminente.
Después de la situación crítica del año 1913, no quedaba otra opción: el caballo Frisón debía contar con las aptitudes necesarias para competir con el popular caballo de tiro de la raza "Bovenlander". Habría de hacer una concesión al lujo y producir un animal con más fuerza, llegando a la creación de un tipo de caballo Frisón con menor alzada y más masa corpulenta. Hoy día ya no se buscan estas características, sino un animal más fino, largo y lujoso.
En los años sesenta, siguió otra crisis para esta ganadería, la desaparición del caballo como fuente de fuerza en las empresas agrícolas.
A la mayoría de los granjeros les faltaba tiempo y dinero, como para mantener caballos exclusivamente para placer. No hace mucho, en 1965, las yeguas registradas en el Libro de raza frisona no pasaban de 500 ejemplares.
Por fortuna, se presentó un factor nuevo para salvar al caballo Frisón y que fue la influencia de una economía próspera. Con esto, se aumentaron las posibilidades de dedicar tiempo y dinero al ocio, y así se presentaban nuevas oportunidades para el caballo Frisón – ser utilizado para fines recreativos. Esta raza mostró ser idónea en todo tipo de enganches, y además comprobó su disposición favorable para la Doma Clásica. Especialmente, sobresalieron las aptitudes del caballo Frisón como caballo de espectáculo.
Sin embargo, la demanda repentina presentaba un peligro. ¿Cómo se podía mantener y proteger o incluso mejorar la calidad del caballo Frisón al aumentarse la producción tan drásticamente? El problema de consanguinidad por existir tan pocos ejemplares, se tenía que vencer. No fue un trabajo sencillo producir desde una reserva genética de 500 yeguas y 10 sementales una población mundial, conservando la fertilidad y las características de la raza.
Gracias a la política rigurosa de su studbook  y la colaboración de los ganaderos en cuanto a la elección de los sementales, se ha conseguido salvaguardar la calidad. Jamás se consideró utilizar sangre extraña para poder solucionar los problemas con rapidez.
Se trabajaba incansablemente para mejorar la raza, seleccionando los ejemplares destinados a la reproducción, con el fin de criar un caballo polifacético.
A pesar de que las exigencias con los años variaban, el caballo Frisón ha guardado la misma morfología. Existen ciertos aspectos que son difíciles de describir pero tienen que ver con la nobleza, el orgullo y la vitola o apariencia. Sus rasgos más importantes son los ojos oscuros de mirada entrañable, el cuello erguido, las crines negras espesas y largas, así como la cola ondulada y el abundante pelo en las cuartillas de sus patas. El color negro representa la característica más preponderante de la raza.
En los últimos años la ganadería del caballo Frisón ha enfocado gran atención en la calidad del movimiento o los aires. Es importante que el caballo Frisón disponga de un buen paso, amplio y elástico, así como, de un trote elevado que además cubra suficiente terreno.
La etapa más reciente en la historia del Frisón muestra lo que el hombre puede hacer, cuando se decide a actuar en beneficio de sí mismo. En la mayoría de los países del Oeste de Europa, como Alemania, Bélgica, España, Francia, Gran Bretaña e Irlanda, Dinamarca, Suecia, Suiza y Austria, y también en los Estados Unidos, Canadá, Sudáfrica, Australia y Japón, se crían hoy día caballos Frisones.
La selección en los Países Bajos se realiza mediante un proceso muy estricto de valoración. Se eligen los mejores sementales que se someten a pruebas intensivas durante cincuenta días, en el Centro del Caballo Frisón en Drachten. Los pocos que entonces quedan, cumplen con las mayores exigencias y se inscriben como sementales aptos para la reproducción. Sin embargo, la inscripción definitiva no se hace antes de que pasen tres años, durante los cuales se comprueba que el semental pueda transmitir sus excelentes características a sus descendientes.
Por eso, los ejemplares más buscados, son aquellos que cuenten con su Certificado de Registro del Studbook o Asociación KFPS, en Drachten. (Documento de rayas transversales verdes y amarillas, con sello de la KFPS y firma autorizada.
En el mundo existen Asociaciones ligadas al KFPS, dichas asociaciones juegan un papel fundamental a la hora acercar esta raza a la gente que la desconoce, son los encargados de velar por la armonía de la raza además de hacer concursos como mínimo cada dos años. En España existe la Asociación Nacional del Caballo Frisón (ANPRF).