sábado, 20 de junio de 2020

Caballos ayudan en la lucha contra el covid 19.

Amigos del caballo! Hoy les comparto esta noticia como homenaje a nuestros amigos los equinos, poca gente conoce que gracias a los caballos, muchos sueros y medicinas se han creado a partir de investigaciones realizadas en ellos, con el propósito de curar enfermedades del hombre.
Hay personas que no aceptan ésta práctica de utilizar a los caballos cómo materia de investigación o materia prima para crear sueros, afirmando que se explota al animal, que se le hace sufrir innecesaria mente. 
Yo personalmente conozco países donde esta práctica esta prohibida, pero no voy a decir mi opinión personal al respecto, me la reservo ésta vez porque en esta ocasión admiro el trabajo que han realizado estos científicos pensando en el bien de la humanidad. Aquí les comparto la noticia:

Científicos argentinos elaboraron un suero a partir de anticuerpos de caballos que logró impedir el ingreso del coronavirus a las células en pruebas de laboratorio y, tras la aprobación de Anmat, se estima que durante julio comenzarán un ensayo clínico para probarlo en pacientes con enfermedad moderada a severa, anunciaron hoy los investigadores.

Se trata de un trabajo de articulación pública-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud "Dr. Carlos G. Malbrán" (Anlis), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience, Conicet y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).

"Hemos iniciado conversaciones con la Anmat y estamos presentando los resultados de los ensayos de laboratorio al organismo, apuntando a iniciar el ensayo clínico durante julio", indicó a Télam Fernando Goldbaum, director científico de Inmunova, jefe del Laboratorio de Inmunología y Microbiología Molecular en la Fundación Instituto Leloir.
A su vez la Fundación Instituto Leloir, Mabxience e investigadores de la Universidad Nacional de San Martín desarrollaron cantidad suficiente de proteína recombinante para las primeras pruebas.

Tras los resultados de los ensayos pre-clínicos, una vez que esté la aprobación de Anmat, Inmunova avanzará en la etapa de ensayos clínicos en pacientes.

"El ensayo va a comprender a pacientes mayores de 18 años con un desarrollo moderado a grave de la enfermedad y con inicio de síntomas no mayor a 10 días", describió.

Y continuó: "El objetivo es realizar una aplicación temprana en el inicio de la enfermedad para evitar que el virus se replique, es decir, que infecte más células sobre todo a nivel pulmonar".

El ensayo va a evaluar cómo evolucionan los pacientes que reciben este suero en relación a otros de una rama control a los que se le va a administrar el estándar de tratamiento.

Los anticuerpos policlonales equinos se vienen utilizando para la elaboración de medicamentos, atender emergencias médicas como el envenenamiento por mordedura de serpientes, intoxicaciones por toxina tetánica o picadura de alacrán, exposición al virus de la rabia y para tratar enfermedades infecciosas como la influenza aviar.

"Nosotros habíamos producido un suero hiper-inmune contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) de la misma forma que elaboramos éste", describió Goldbaum.

Y en ese contexto, en referencia los efectos secundarios, recordó que "en 2018 cuando hicimos un ensayo clínico en el Hospital Italiano del producto que habíamos elaborado para SUH demostramos que era muy seguro".

El proyecto fue uno de los seleccionados por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en la convocatoria "Ideas Proyecto Covid-19" –de la Unidad Coronavirus, creada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación e integrada por el Conicet. 
Fuente del artículo: Télam.com

viernes, 5 de junio de 2020

El asiento como ayuda en la equitación.

Asiento profundo.
Amig@s del caballo! quiero continuar con el tema de las ayudas del jinete, parece que aunque ya hemos hablado antes del tema, les sigue pareciendo interesante, lo deduzco por los comentarios que he recibido desde el último Post.
Hoy quiero hablarles del asiento, esta vez un poco enfocado en su uso adecuado para el salto. 
Un buen asiento es la base fundamental para que el jinete pueda con total independencia utilizar  las otras ayudas naturales (manos y piernas) y naturalmente  su  propio  peso  además  de  las  artificiales  y  secundarias  como la voz, las caricias, fusta, espuelas, muserolas, etc. Un buen  asiento depende de la posición del jinete en la montura, de  la oblicuidad de sus muslos,  de la dirección  hacia adelante de ellos, de la  tendencia constante a bajar la rodilla, de mantenerla en contacto con la montura, de la f irmeza  de  la  pantorrilla  caída  naturalmente  y ceñida  al costado  del  caballo siempre con  ligereza, dependiendo de la sensibilidad de este y del sentimiento del jinete  la presión más o menos  fuerte de  sus  muslos  y pantorrillas, que harán más o menos sólido el asiento del jinete. El llegar a adquirir un buen asiento requiere sacrificio  y  fuerza  de  voluntad,  horas  de  trabajo  en  postura  no  cómoda  todavía,  hasta  que, al dominar esta técnica, el estar sentado es cómodo  y placentero, es descanso  por haberse habituado a él, es postura tan cómoda  como  si estuviera sentado en una silla en su casa viendo  cualquier programa  de  televisión  o  leyendo un atractivo libro. Esta posición de sentado con naturalidad y comodidad  hará realidad  el efectuar cualquier ejercicio con facilidad, secundar los  cambios de equilibrio sin  bruscas  oposiciones,  sin  provocar  molestias,  con suavidad  y hasta  con  perfección, que será  la meta deseada. Hemos  apuntado  que es fundamental la posición del muslo, rodilla y pantorrillas y estos son tres puntos de  apoyo, que forman el triángulo de sustentación del peso del cuerpo, que ya lo habíamos apuntado cuando  hablemos  del principio fundamental  de  la  equitación,  «fijeza  y  buena  colocación del peso». Este triángulo sustentador descansará sobre  los  estribos,  pero  se  insiste en  decir  que «descansa»,  no  es  punto de  sustentación,  pues  el sustentarse sobre los estribos nos llevaría a un equilibrio totalmente inestable. Sobre un solo punto no hay más  equilibrio que el circense, como  el movimiento de una peonza que al disminuir la velocidad  de giro tiende a caerse, hasta llegar  a ello una vez que la velocidad de la peonza llega a ser nula. Hemos  calificado  al  asiento  como  responsable  del  peso  del  cuerpo  del jinete y por lo  tanto como  una ayuda natural, esta refuerza a las  otras y su papel es bastante importante, aunque poco reconocido. Veamos  un  jinete  que  lleva  el  cuerpo  detrás  de  la  vertical,  fijo  en  la  montura. Con su peso contribuirá e inducirá a que el caballo vaya hacia delante. Si el cuerpo se lleva hacia atrás, con las piernas empujando  mediante fuertes presiones y cediendo  las riendas, puede llegar a solucionar el caso de no querer acercarse a un objeto u obstáculo que le haya  producido miedo. El  cuerpo llevado  en la dirección  del  movimiento  de costado refuerza la acción de la pierna exterior, porque el caballo se esfuerza siempre en avanzar hacia el centro de gravedad del jinete. Del mismo  modo  que un hombre que lleva a otro  sobre su  espalda  se  irá hacia  la izquierda  y no hacia la derecha si el que hace el fardo se inclina del lado izquierdo. 
Para la doma clásica es importante  estas ayudas del peso, que se reparten  según los movimientos.  Al volver a derecha o izquierda, comprueba que el peso  del  cuello  y cabeza del  caballo recae  sobre  una y otra espalda desigualmente, circunstancia a tener en cuenta para el igual desarrollo del caballo. Un caballo montado, sostiene su masa y el peso del jinete entre 50  Y  80 kg aproximadamente  si  pesamos  a una amazona  y a un jinete medio.  Esa presión  del peso  de  los  cuerpos  de  ambos  puede contribuir poderosamente a modificar el equilibrio del conjunto a pesar de las ayudas. En el paso, parada, vueltas, giros, apoyos, el jinete bien colocado sobre sus muslos, rodillas y pantorrillas, actuando correctamente con sus manos en el sentido del movimiento puede facilitar y reforzar la obediencia del caballo, acción muy interesante en el principio de la doma de un potro. Estos  desplazamientos del peso del jinete deben ser discretos cada vez más invisibles, a medida  que avanzamos  en la doma, hasta llegar a ser totalmente  invisibles en la equitación superior y en la doma clásica de competición,  llegando con el asiento solamente a pesar sobre un lado más que sobre el otro. En  la  quitación  del  salto,  el  asiento  debe  ser  muy  fijo  e  ir  siempre  dispuesto a empujar  hacia adelante, «tomando  el asiento» y no adelantándolo,  lo que ocasionará una pérdida de acción y hasta la parada. Para atacar un obstáculo se debe tomar el asiento, si no hay seguridad  de que el caballo está franco a él, si por el contrario el caballo es franco podemos elevarlo ligeramente para no recargar demasiado  el tercio posterior aumentando la velocidad,  el ejemplo lo tenemos en las carreras de caballos,  donde  el asiento por la velocidad  siempre va elevado y sin  contacto con la montura.

viernes, 1 de mayo de 2020

Es adecuado dar más libertad?

Amig@s del caballo! les agradezco mucho que visiten este nuestro blog, un espacio dedicado al caballo y su buen manejo. Hoy en este post les hablaré de la importancia que tiene en el salto no intervenir mucho en el caballo. Cuando el caballo entiende su trabajo, pasamos a la fase de dar libertad de acción:
Tenemos que entender bien primero que  una cosa es dejar hacer y otra bien distinta es inhibirse y no hacer nada.  No  y  no  es  la  respuesta.  Una  cosa  es  no  pelearse  y  dejar  hacer,  y  otra  cosa bien distinta es la pasividad, que se puede decir que en la equitación no es recomendable. En la práctica de ejercicios, en el trabajo,  es muy útil  ceder y  dejar hacer para, inmediatamente, volver a tomar el mando  y exigir, dirigir y controlar, pero dejando y cediendo.  No es contradicción. Para saber mandar hay  que  saber  obedecer. Para saber oponerse y  exigir tendrá que saber ceder y dejar hacer, hasta el punto de que se considere justo. Debemos  decir  no a la pasividad,  pues colocarse  convenientemente con su  peso,  fijarlo  en  el  buen  sitio,  secundar  los  desplazamientos  de  centro de  gravedad  que se  vayan sucediendo,  provocar  impulsión,  tomar  contacto con la boca del caballo a través de las riendas  para dirigirlo hacia donde convenga, con una serie de acciones, ¿es pasividad? No. Las  acciones  del jinete deben ser  pocas,  pero  deben ser  obedecidas.  Una vez indicadas  por medio  de las «ayudas», el caballo debe realizarlas todas  y el jinete tendrá que secundar  esas  acciones,  esos  desplazamientos  y, si hiciera falta, tendrá que dejar sentar con máxima energía su voluntad, pero dejando  servirse de su equilibrio y de sus  fuerzas, provocando  que sea el caballo el responsable de sus acciones. Un caballo libre de la preocupación  de  transportar un jinete, debe  poner  toda  su  atención  en  lo  que está  haciendo  y  mediante  la  repetición  aprenderá  finalmente  a  emplear sus medios con precisión y a nuestra satisfacción. 
Un caballo que presenta acciones  alocadas,  escapadas,  defensas,  etc. lo hace, casi siempre, para sustraerse de las acciones  del jinete que le provocan o le han provocado dolor y las recuerda. Esto lo debemos borrar de su  memoria,  mediante pequeños  engaños,  ceder  y exigir,  hasta  llevarlo  al buen camino. Un buen caballo es el que, mediante el buen trabajo, utiliza sus energías en el ejercicio que se le pide, pero presentándolo ante él y dejándole hacer.  Nuestra  inteligencia  está  por  encima  y  tendremos  que  pensar  que para realizar esos ejercicios el caballo deberá comenzar por realizarlos al paso, luego al trote y  después al galope, bien  sobre una vuelta,  bien  sobre un círculo o lo que corresponda. Quizás haga falta hablar de algún ejemplo, orientado hacia el salto. Un potro,  un caballo  nuevo,  comenzamos  por  pasar  barras en  el  suelo  al paso, luego al trote, poco a poco  más  elevadas,  con barras de atención en el suelo o sin ellas, para llegar a presentarle un vertical o un fondo y atacarlo  al  galope,  pero  habiéndole  dejado  disponer  de  sus  fuerzas,  de su equilibrio y que no piense que vamos  a ser nosotros los que mediante acciones  sobre las  riendas  le vamos  a restituir a su  equilibrio,  porque si hacemos  esto, el caballo estará siempre pendiente de nuestras acciones  y no pondrá de su parte nada. El resultado será malo, será el derribo del obstáculo y haremos un caballo sucio. El caballo limpio es el que  se asusta al derribar, porque  no es lo habitual, e  incluso  porque el tropezar  con  una barra no  es  placentero  para él.  A veces  puede llegar a ello por distracción  o por demasiada  intensidad  en las repeticiones, y llega el aburrimiento. Un  ejercicio  bien  pensado,  con  el  jinete  bien  colocado,  fijo  y  dejando  hacer, para que el caballo emplee sus fuerzas es el mejor. El caballo recordará que el jinete no le salva  a la última hora de  tropezar con un vertical o un fondo y será él el que mida y adopte el mejor  terreno para batir y saltar el obstáculo, si nosotros le hemos puesto en el buen camino, a la buena acción,  en  las  condiciones  idóneas  para  el  final,  le  diremos  que  sea  él  el  que tenga que solucionarse el problema, pues si se lo solucionamos  nosotros, tendremos  que hacerlo  siempre  y la  equitación nuestra será  terriblemente complicada, en cada momento, para cada obstáculo, tendremos que elegir el mejor terreno y si nos equivocamos, la falta será segura. Da gusto  ver  caballos  que saliendo  sus jinetes a  «batir»  en  un  recorrido de obstáculos complicados, con distancias intermedias y combinaciones cortas y/o largas, ellos mismos, alargan y acortan, pues lo han practicado en los entrenamientos y lo recuerdan. Deben ser ellos solos los que se solucionen sus problemas, reanudar sus cambios de equilibrio, mandando en todo momento, pero dejando hacer es y será lo mejor para que el caballo tenga libertad para ejecutar ese ejercicio disponiendo de todas sus  fuerzas. La libertad absoluta, está indicada solamente en los descansos, en paseos sin contacto con la boca, ni con las piernas. Pero  en  un  recorrido  de  obstáculos  habrá  que  manejar al caballo, y con tacto dejarlo hacer. Amigos, si tienen la experiencia necesaria, saben a que me refiero!

lunes, 27 de abril de 2020

Recomendaciones para el regreso del confinamiento.

Amig@s del caballo! Hemos vivido unos días excepcionales debidos a esta excepcional pandemia, muchos centros hípicos no han podido desarrollar sus actividades habituales y se han visto obligados a sufrir restricciones, pero por fin vamos en camino de vuelta a la normalidad, por este motivo les comparto unas recomendaciones:

RECOMENDACIONES BÁSICAS PARA EL MANTENIMIENTO DE CABALLOS DURANTE EL ESTADO DE ALARMA Y VUELTA PAULATINA A LA NORMALIDAD

Estas pautas, en todo caso, deberán adaptarse a cada caballo concreto a partir de la experiencia de sus cuidadores y responsables habituales.

Como guiones orientativos más comunes podemos señalar los siguientes:

ALIMENTACIÓN

Durante la falta de actividad deportiva es recomendable una alimentación de mantenimiento, poco energética (no abusar del uso de avena, cebada o piensos energéticos), para evitar posibles problemas de un exceso de energía sin un ejercicio adecuado.

Se debería aumentar lo máximo posible la administración de forraje (a ser posible heno) tanto porque el caballo tendrá actividad varias horas al día comiendo (cosa que hace normalmente en la naturaleza) como porque no se aporta un exceso de energía.

Es deseable alimentarlos y supervisarlos un mínimo de dos 2 veces al día por su propietario o encargado.

Necesitan tener acceso al agua permanentemente, comprobándose diariamente.

MOVIMIENTO

En centros con paddocks es bueno dejarlos en libertad con todas las precauciones, el mayor tiempo posible. En este caso es recomendable que dispongan de forraje verde o hierba fresca.

En caso de no existir paddocks, es necesario darles cuerda, ir al caminador o pasear de la mano todos los días y el tiempo en función de las necesidades de cada caballo. Lo ideal sería poderles montar por sus jinetes habituales y el tiempo necesario según cada caballo.

CUIDADOS GENERALES

Es fundamental mantener la higiene y limpieza de los boxes. No olvidar de la higiene y mantenimiento de los cascos, incluido su herraje habitual. Necesitarán tener sus cascos recortados (y algunos herrados) cada 45-60 días.

Es necesario el mantenimiento diario de las condiciones higiénico – sanitarias de las cuadras, así como conservar la debida atención veterinaria si surgen problemas de salud que requieran ser atendidos. En la medida de lo posible conservar las pautas habituales de desparasitación y vacunación.

En situaciones concretas y si un informe veterinario así lo establece, los animales pueden necesitar cuidados especiales, tratamientos ortopédicos, por parte del herrador o administración de tratamientos y curas por parte de propietarios y cuidadores.

OTRAS CONSIDERACIONES

En todo caso debe recordarse que el control del caballo en condiciones de confinamiento, puede complicar mucho la relación entre las personas y los equinos.

A parte del ejercicio físico que se les pueda suministrar, su mente se debe ejercitar incluso cuando no se monten, manteniendo su respuesta y contacto con el jinete o entrenador, y garantizando con su respuesta obediente la seguridad del binomio y su bienestar.

Se recomiendan trabajos variados desde el suelo y trabajos a la mano.

El bienestar del caballo no sólo es físico, sino mental. Trabajar en ese aspecto les mantiene mejor.

Asimismo, es importante recordar que los caballos no sufren el virus Covid ni lo transmiten.

PROCESO DE VUELTA A LA NORMALIDAD

Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido sin el ejercicio necesario por parte de los caballos, la vuelta al trabajo deberá ser paulatina y evolutiva, siempre en atención a las circunstancias particulares de cada uno.

Los caballos habrán de, primero, recuperar su forma física; lo que podrá llevar entre uno y dos meses, según cada caso.

Volver a la competición será también una labor gradual, en consonancia con la manera de recuperación de su forma física y psíquica al volver a activar su vida deportiva.

Las consideraciones de los responsables técnicos y veterinarios de los caballos serán siempre muy importantes a estos efectos.

jueves, 2 de abril de 2020

Cómo usar las piernas?

Amig@s  del caballo! en este post hacemos un repaso del uso de las ayudas a caballo, muchos lectores me están pidiendo que comencemos con las piernas.
En el siguiente post les hablaré del uso de las manos hasta que repasemos todas las ayudas.
Las ayudas naturales son estas:
•  Las piernas
•  Las manos (riendas)
•  El  asiento  (peso  del  jinete).
 Por  medio  del  asiento  se  ejerce  la acción del peso del cuerpo.
Las  ayudas  auxiliares  o  artificiales  son  los  medios  artificiales,  o  sea,  los creados  por el hombre, la industria, su ingeniosidad  para prolongar las ayudas  naturales,  fortificarlas  y  si  fuera  necesario  suplirlas  con  estas:  la embocadura, los diversos  tipos de riendas, muserolas, espuelas, fustas, etc. Estos diversos medios pueden ser muy efectivos para mandar en un momento dado  o volver a tomar el mando  si se ha perdido  momentáneamente, pero se deben utilizar con moderación  y procurando que sean comprensibles, para no dañar la memoria del caballo.
Las piernas:
Las piernas tienen en su haber la producción, entretenimiento y sostenimiento  de  la  impulsión,  como  acción  principal y como  accesoria,  mediante el acuerdo de todas las ayudas, dirigir el caballo, según el deseo  del jinete, hacia donde haya decidido ir. Para ejecutar órdenes, estas deben ser exactas y concretas, no confusas, que el caballo pueda  entender lo  que se  le  pide;  las  piernas  deben ir en contacto con el caballo a través de la montura y este contacto debe ser muelle, debiendo  huir de movimientos  o acciones  involuntarias,  que solo sirven  para  confundir  y  que  si  la  acción  ha  sido  sin  fijeza  y  bailante  llevará al caballo al desorden. Las piernas: actúan, resisten y ceden. Actúan cuando se aumenta su presión para iniciar un ejercicio o movimiento. Resisten cuando su presión tiene por objeto oponerse a un desplazamiento lateral, por ejemplo, el tercio anterior. Ceden  cuando  la presión  disminuye y permite ese  desplazamiento.  En teoría las  dos  primeras  son  activas  en grados  diferentes y en el tercero son pasivas.
Acción impulsiva de las piernas 
Se debe realizar con exactitud para alcanzar el grado de impulsión deseado, para la ejecución del ejercicio elegido. Si  la  acción  fuera  insuficiente,  la  ejecución  del  ejercicio  languidecería  y conduciría  a acciones  contrarias de  las riendas  que llevarían a «quedarse detrás de la mano». Si la acción fuera excesiva, se producirán desórdenes que habrá que regular con  una acción  más  fuerte de  las  manos  y el caballo  luchará por  «ganar la mano», se  violentará más  y más,  malgastando  sus  fuerzas  inútilmente. El  jinete debe conocer  el grado  de  sensibilidad  de  su  caballo hacia  la acción  impulsiva de  las  piernas. Es  fácil  comprender  esta sensibilidad.  Una acción de piernas simultánea debe tener el efecto de producir un deseo de ir hacia adelante al caballo si este está parado, y  si estuviera en movimiento la acción indicaría un aumento de impulsión. La acción de piernas  debe  producirse  detrás  de  la  cincha,  significando  los  franceses  que  se ejecuta por una presión de muslos  y pantorrillas ejerciéndose de atrás a adelante.  Y  suavemente, para no sorprender al caballo, pero si no fuera obedecida  esta  acción  se  ejercerá  por  contactos  francos  y  enérgicos  de pantorrilla y talones. Estas  acciones  varían desde  el golpe a la vibración pasando por los batimientos. El golpe de talón arma o de espuela es la forma más rigurosa de empleo de las piernas con fines impulsivos. Las vibraciones de pantorrilla a base de breves contracciones de sus músculos sin desplazamiento visible de la parte baja de la piernas es otra forma normal de empleo de estas. El efecto mínimo se obtiene  por apoyos breves y  segundos de los pies sobre los estribos sin perder el contacto con estos y sin ninguna  clase de desplazamiento de la pierna. Según el ejercicio a ejecutar y el grado de sensibilidad  a las piernas de cada  caballo, el  jinete empleará  uno  u  otro  procedimiento,  que naturalmente podrán alternarse ya que no son incompatibles. La  aplicación  más  atrás  de  la  cincha  podría  ser  una  confirmación  de  la dirección tomada y un recuerdo que impide a los posteriores cualquier desplazamiento  lateral, así como  una permanencia de los  posteriores debajo de la masa en buena posición adelantada.
Empleo de una pierna aislada 
El empleo de una pierna aislada  produce  diferentes efectos,  según su forma y punto de aplicación. En cuanto a su forma puede ser por contactos breves y por presión. Por  contactos  breves  produce  un  aumento  de  las  impulsiones  en  el  posterior del mismo lado de la acción. Por presión produce efectos distintos, según el punto de aplicación: en su emplazamiento  ordinario  obtiene una incurvación  del  cuerpo  del  caballo que cede  a su acción  alejando  hacia un lado opuesto la parte presionada  y provocando  así un acercamiento  entre  los  extremos  del  bípedo  diagonal del lado de la pierna. Empleada  más  atrás, la presión de una sola  pierna provoca el desplazamiento de las caderas y de la masa hacia el lado contrario, siempre que la mano  no se oponga a ello, y mejor  todavía si contribuye  a este desplazamiento. La fuerza de la presión varía con el efecto que se trata de lograr y con la ligereza del caballo a las piernas. Cuando el caballo todavía no conoce  bien el empleo de una pierna aislada, en ocasiones,  se dice que «se acuesta sobre ella», tratando de librarse de algo que no comprende y le es más fácil «acostarse» que obedecer. Pero  para llegar a emplear  una  pierna aislada  habrá que haber empleado las dos y haber comprendido su significado. La acción de la pierna aislada debe hacerse detrás de la cincha sin exagerar  el  retraso  de  la  pierna,  en  posición  casi  perpendicular  al  flanco del caballo y progresivamente para no sorprender y producir alteraciones. La acción se puede repetir mediante pequeños contactos –golpes de pantorrilla si el caballo se resiste– y debe cesar desde el momento en que el caballo obedece.  A  continuación de la pantorrilla, y para aumentar la acción, está el talón armado de espuela, que lo que hace es dar más fuerza a la acción de la  pierna, con  lo que  se  consigue una  obediencia más pronta.
Agradezco mucho la experiencia de mis maestros y de los caballos que tanto me han enseñado, gracias a ellos les he podido compartir este post.

lunes, 2 de marzo de 2020

El buen jinete de salto.


Amigos del caballo, por petición de varios seguidores de nuestro blog, hoy les comparto en este post los requisitos para llegar a ser un jinete de salto competente, estas recomendaciones están tomadas del manual de instrucción de la federación ecuestre alemana, les recomiendo comprar el libro, son varios tomos y es bastante completo.
Para ser un jinete de salto avanzado, el jinete debe haber logrado 1º un entrenamiento variado en el nivel básico. El jinete será capaz de ejercitar al caballo con gimnasia de doma, al mismo tiempo que podrá organizar un entrenamiento variado. Un entrenamiento variado en el nivel básico es el requisito más importante para desarrollar correctamente el asiento con la aplicación de las ayudas, sensibilidad y la influencia sobre el caballo necesarias. El salto, especialmente en los niveles más avanzados, cómo no constituye una prueba de valentía de fuerza sino que requiere de una técnica ecuestre muy desarrollada, especialmente en cuanto a equilibrio, destreza y la capacidad para compenetrarse con el animal. Para conseguir un éxito duradero es básico poseer conocimientos precisos del desarrollo del movimiento, así como una velocidad de reacción y seguridad en la ejecución del movimiento es fundamental conseguir un asiento correcto con la suficiente capacidad de adaptación según sea necesario para garantizar estas habilidades ya sea montando sobre un terreno llano obstáculos de forma armónica con suficiente consideración para con el caballo y al mismo tiempo de forma eficiente.

Junto al asiento básico también se tiene que dominar el asiento adelantado que no sólo posibilita montar a una mayor velocidad, como es el caso de su expresión máxima en las carreras de caballos, sino que sus distintos grados en el salto, también sirve para aligerar la carga sobre el dorso del caballo esto es aplicable para los trayectos entre obstáculos, así como para todas las fases del salto. Para el rendimiento del caballo de salto es esencial que el dorso del caballo bascule y sobre todo la extensión del cuello y el avance de la vertical. El Jinete debe ser capaz de adaptarse a los movimientos del caballo en cada una de las fases del salto y dar la libertad del cuello necesario accediendo con las riendas. Un aspecto muy importante es evitar los movimientos innecesarios. Cada ayuda y cada influencia que se ejerza sobre el caballo se puede sustituir por otra más simple igual de eficiente.
La flexibilidad corporal y la tranquilidad interior son cualidades muy valiosas. El jinete de salto de nivel avanzado debe poseer un gran sentido de la dirección de la velocidad, del ritmo del impulso, así como también el equilibrio del caballo. El jinete debe poder calcular la distancia adecuada al obstáculo.
 Para poder franquear un obstáculo, el caballo necesita equilibrio como un estímulo necesario y un punto de partida adecuado. Habilidad para encontrar la ruta adecuada como para mantener el equilibrio del caballo y para calcular la distancia correcta al obstáculo. El jinete aprovecha la posibilidad de encauzar la fuerza corporal y emocional del caballo para que pueda ejecutar los movimientos necesarios de forma óptima. Para estar a la altura de las exigencias y para poder estimar el comportamiento del caballo, jinete de salto debe conocer las cualidades físicas y mentales del animal. El jinete debe esforzarse siempre para estimular la disposición del caballo a cooperar para mantenerla en el tiempo. Para eso, se debe conocer el efecto de la recompensa y el castigo como ayudas del entrenamiento y aplicarlas siempre de forma sensata y libre de emociones. El jinete tiene que poseer un amplio conocimiento del tipo, el valor y el efecto de los ejercicios gimnásticos de doma y de salto. Sólo de esta manera el jinete podrá utilizarlos de forma decidida, tranquila y hábil para mejorar o mantener el rendimiento, la permeabilidad y la obediencia del caballo. La práctica con obstáculos por separado, combinaciones y líneas así como también en tramos de recorridos con distintos tipos de dificultades. Parte del entrenamiento del jinete de salto es afinar cada vez más su técnica ecuestre para alcanzar la seguridad necesaria en la ejecución de los movimientos exigidos con obstáculos de mayor altura, gracias a un entrenamiento sistemático de varios años y la experiencia adquirida con distintos caballos, el jinete aprende a adaptarse a las distintas exigencias que se presenten como a reaccionar con la flexibilidad necesaria y resolver armónicamente las situaciones difíciles durante el recorrido. La capacidad de medir la distancia con los pasos caminando sobre el terreno es fundamental y de suma importancia tanto para la inspección del recorrido en los concursos como los entrenamientos. Un paso muy corto o muy largo puede llevar a discrepancias importantes en las distancias. Al construir gimnasios o combinaciones, la distancia entre los elementos deben medirse con una cinta métrica.  Aunque el salto de obstáculos requiere una gran capacidad de reacción, valentía y determinación, cualidades como la tranquilidad paciencia y concentración son igualmente importantes. Para jinetes de alto rendimiento es determinante permanecer tranquilo y controlado hasta los concursos de gran exigencia.

El buen jinete de salto confía en su capacidad rendimiento y en su caballo, su manera de actuar debe estar marcada por la ausencia de prejuicios y por una actitud positiva. A esto se le suma una relación imparcial con los diferentes tipos de obstáculos y con las exigencias técnicas que se presenten en los recorridos.

Independientemente de la disciplina y del nivel de rendimiento, el jinete es responsable de la salud de su caballo. Se recomienda que un veterinario examiné al caballo regularmente. El jinete de salto siempre debe ser autocrítico y tratar constantemente de mejorar su técnica, su estilo y su comportamiento táctico en los recorridos. Para esto también se puede contar con la ayuda de entrenadores experimentados.

Siempre se debe emplear al caballo de forma precisa como cuidadosa y considerada.
Para lograr un éxito duradero como jinete de salto debe estar en una buena condición física y tener un seguro control de todo su cuerpo.
Lo 1º que se debe practicar es el asiento adelantado para poder mantenerlo sobre distancias largas sin perder influencia sobre el caballo. La calidad de un jinete de salto no se mide en función de sus victorias en concurso sino por su capacidad para desarrollar plenamente las cualidades de su caballo.

lunes, 3 de febrero de 2020

Por qué subimos por el lado izquierdo?


En todos los países se sube por la izquierda.
Amig@s del caballo! hoy quiero contarles porque subimos a caballo por su lado izquierdo; Esta es una pregunta que me hacen todas las personas a las que doy clases cuando se suben por primera vez a caballo.
En todos los países del mundo lo usual es montar por el lado izquierdo del caballo. Esto explica que todas las piezas de los arreos del caballo hayan sido concebidas para ajustarse por ese lado. La razón de esta costumbre parece ser que en la antigüedad los guerreros, los que más montaban a caballo, solo podían montar y descender del caballo por este lado porque llevaban la espada en el lado izquierdo. No obstante, es probable que incluso sin espada los jinetes siempre pusieran primero el pie en el estribo izquierdo sencillamente porque la mayoría de los hombres son diestros y utilizan mejor la mano derecha para manejar el caballo. Otra teoría es que la pierna izquierda es la más fuerte, es en la que se apoya uno para levantarse (ejemplo: en la escalada). La costumbre de ser montados por la izquierda, hace que muchos caballos rechacen dejarse montar por la derecha, sin embargo, es fácil enseñar al caballo a dejarse montar por un lado y por el otro. Es algo que puede ser útil en el exterior por ejemplo, pues es posible que sólo se pueda acceder a la montura por el lado derecho a causa de un obstáculo cualquiera como una pendiente, ramas etc.