lunes, 7 de septiembre de 2020

Tienes miedo cuando montas a caballo?

 

Amig@s del caballo! como ya les conté en otro post, soy dressage coach, cuando hice el curso una de las asignaturas que mejor se me dio fue la parte psicológica del jinete.

Me encuentro muchas veces con caballos extraordinarios montados por jinetes que sienten miedo cuando les montan, hoy quiero hablarles un poco sobre el miedo al montar a caballo, a lo largo de mi carrera como profesor de equitación ( he dado clases a centenares de personas de todas las edades) he visto diferentes causas y motivaciones en los jinetes que les hacen sentir miedo cuando montan a caballo.

El miedo es complicado, el miedo no es algo que puedas superar porque es una respuesta innata del cuerpo y del cerebro para sobrevivir. Necesitamos miedo para mantenernos vivos y también  lo necesitan nuestros caballos, es una actitud que viene heredada por la naturaleza y es típica en todas las especies animales, pero esta más acentuada en los animales que son presa de los animales cazadores.

El problema del miedo en los seres humanos tiene dos fases: la primera es la racional frente a los conjuntos de miedo irracionales, y la segunda es la diferencia relativamente incomprendida entre el miedo y la ansiedad. 

Un consejo es luchar por intentar cambiar nuestras respuestas a lo que nos molesta o asusta.

Cambiar las respuestas, especialmente las respuestas a las cosas que nos asustan, no es una pequeña hazaña. Se requerirá tiempo y esfuerzo y lo más importante, tenemos que trabajar en superarlo.

Los conjuntos de miedo racionales versus irracionales son increíblemente individuales, tanto para los humanos como para los caballos. Las cosas que te asustan de los caballos es poco probable que asusten a tu entrenador y si eres un entrenador, las cosas que no te asustan es probable que asusten a algunos de tus alumnos. Sólo porque no tengas miedo de algo, eso no significa que el valor se transfiera de profesor a alumno.

Lo que esto significa es que todos tenemos que ser conscientes de lo que causa el miedo en otro sin tratar de cambiarlo o ignorar su importancia. 

Desafortunadamente es común escuchar a un entrenador decirle a un jinete asustado: "Estás bien, sigue adelante", o algo por el estilo. La parte desafortunada es que el jinete no está bien, no cree una palabra de lo que el entrenador dice y la declaración degrada involuntariamente a la persona que lucha con el miedo. También establece una situación en la que la toma de decisiones se ve comprometida porque el alumno está tratando de estar "bien". Esto tiene varios resultados indeseables que van desde un mal entrenamiento hasta lesiones o accidentes.

El factor más importante en el examen de los conjuntos de miedo racionales versus irracionales es USTED. ¿Qué le parece racional? No hay nadie más que tenga su combinación de habilidades, experiencias (buenas y malas), historia física y condición actual, metas, impulso, nivel de valentía, etc.

La razón por la que esto es importante es porque escuchar a alguien que no sea usted acerca de lo que es seguro y lo que es peligroso es ridículo. No hay que sentir vergüenza en tener miedo, porque se relaciona fuertemente con la seguridad. Sólo sé inteligente al respecto y trabaja para ampliar tus capacidades para que puedas ser un mejor jinete, lo que te ayudara a tener más confianza y disminuirá tu nivel de miedo inmediatamente.

La comunicación con tu entrenador o alumno es crucial, así que debemos establecer el escenario para hablar de ello honestamente y prepararnos todos para el éxito.

Mis consejos:

Concentrarse en el trabajo a realizar con el caballo, hay que aprender a jugar con la respiración cuando algo nos molesta. (Inhalar- expulsar aire profundamente).

Actitud mental positiva y comprometida en el trabajo a superar.

Ponerse metas posibles de superar a corto plazo.

Trabajar periodos cortos en aquello que molesta al jinete y después descansar.

Practicar ejercicios difíciles que os causen miedo, con otros caballos que si les ayuden a superarlo.

 Lo más importante, sobre todo, sea amable con su alumno y usted consigo mismo, no piense que su problema no tiene solución, solo hay que ser constante. Entrenar mucho con el objetivo de mejorar y aumentar nuestra experiencia siempre da su fruto, es lógico que si montamos un día a la semana tardaremos más en ver los cambios esperados.

La constancia se aplica también a los caballos miedosos, he visto caballos perder miedos con el trabajo, la constancia y el cariño de sus jinetes.

Si les interesa este tema: Pincha aquí para leer otro artículo.

martes, 4 de agosto de 2020

El Horse Park de Kentucky.


Amigos del caballo! les cuento que soy un fan de los concursos de completo internacionales, por este motivo hoy les escribo este post donde hablamos de la historia del Kentucky Horse Park, que es un lugar famoso mundialmente donde se celebran eventos hípicos internacionales.

¿Qué es el KHP?

Kentucky Horse Park es un centro ecuestre sede de competiciones internacionales, y un parque temático educativo abierto desde 1978 en Lexington, Kentucky. Se encuentra junto a la autopista estatal de Kentucky 1973 (Iron Works Pike) y la interestatal 75,en la salida 120, en el norte del condado de Fayette en los Estados Unidos. La instalación hípica  es un parque ecuestre de 4,95 km2de superficie dedicado a la "relación del hombre con el caballo". Abierto al público, el parque cuenta con el atractivo del show: Horses of the World Show, que muestra tanto caballos comunes y raros de todo el mundo. Los caballos se montan en una puesta en escena auténtica al gusto norteamericano. Cada año el parque es sede de una serie de eventos especiales y espectáculos de caballos del más alto nivel.

Además, el parque contiene el Museo Internacional del Caballo, y tiene una colección permanente de la historia de caballos y sus recuerdos, junto con una colección histórica giratoria centrada en un tema en particular (un regalo del desierto de Arabia, la China imperial y todos los caballos de la reina de Gran Bretaña).

A partir de la llegada en 1979 de Forego, uno de los principales caballos de hándicap de la década de 1970, el Kentucky Horse Park ha sido el hogar de algunos de los caballos de competición más grandes del mundo, incluyendo John Henry, "Horse of the Decade" para la década de 1980 y el mejor semental Thoroughbred el ganador de más dinero en premios en la historia de las carreras. Con la excepción de unos meses en 1986, John Henry vivió en el parque desde 1985 hasta su muerte en 2007, junto a otros grandes de las carreras como Forego y su compañero campeón de los años 70 Bold Forbes, y los residentes más recientes Cigar, el "Caballo de la década" para la década de 1990, y Da Hoss, el primer caballo en ganar las carreras de la Breeders' Cup. A finales de 2008, los campeones Alysheba y Funny Cide se convirtieron también en residentes del stud y Go For Gin, se convirtió en residente del stud en 2011. 

Historia del KHP:

Durante más de 200 años, en los terrenos donde se encuentra el KHP se han criado caballos.

En 1777, Patrick Henry, entonces gobernador de Virginia, concedió 9.000 acres de tierra en el Territorio de Kentucky a su cuñado, William Christian, como recompensa por su servicio en la guerra francesa e india. Un rico Virginiano, el coronel Christian trasladó a su familia a Kentucky en 1785 y estableció una granja en Beargrass Creek cerca de Louisville. Christian fue asesinado por los indios en 1786, y su hija, Elizabeth Dickerson, heredó el tratado de Elkhorn Creek, 3.000 acres de tierra ahora en los condados de Scott Fayette y. Parte de esta tierra se convirtió en el Kentucky Horse Park.


Elizabeth finalmente vendió la sección más grande de su tierra a su cuñado, el Dr. Walter Warfield. A su vez lo vendió a uno de sus colegas, el Dr. William H. Richardson en 1826. Richardson nombró su nueva tierra Caneland, después de la abundancia de caña que encontró creciendo salvaje por la gran primavera. Caneland se hizo conocida por sus hermosos jardines ingleses, y fue la primera granja en Kentucky en establecer un invernadero. Richardson también fue el primer propietario en criar caballos de pura raza en esta sección de tierra. En la década de 1840, la familia Richardson fue duramente golpeada por la epidemia de cólera que golpeó a Lexington, y finalmente la familia Richardson desapareció.


En 1850, la granja había sido vendida a Eliphalet Muir. Eliphalet estaba casado con Anne Boone, una sobrina de Daniel Boone. Juntos, desarrollaron la granja, y se especializaron en la cría de Saddlebreds. Después de la muerte de Muir, la granja fue vendida a S. J. Salyers con el fin de dividir la herencia entre los muchos hijos de muir. Salyers comenzó a criar de nuevo Thoroughbreds en la propiedad. También fue responsable de la construcción de la residencia que ahora se utiliza para las oficinas en el Kentucky Horse Park. La casa, que fue terminada en 1866, fue construida sobre la base de una casa aún más antigua que fue quemada antes de la Guerra Civil (probablemente la mansión Richardson). Pero en 1890, la granja había sido vendida una vez más, esta vez a John D. Creighton. Creighton renombró la tierra Ashland-Wilkes Farm, y comenzó a criar y entrenar a los caballos trotadores. Construyó una pista de entrenamiento en 1897 que todavía se utiliza hoy en día en el Kentucky Horse Park. Desafortunadamente, Creighton se vio obligado a vender su granja poco después para pagar a sus muchos acreedores.


Durante un corto período de tiempo después de que Creighton se viera obligado a vender la granja, fue propiedad de dos banqueros de Lexington. Alquilaron la tierra al coronel Milton Young, propietario de McGrathiana Farm (ahora Spindletop y Coldstream Farms). Young envió varios de sus años Standardbred criados en la propiedad a una subasta de Nueva York, donde un agente del capitán Sam S. Brown los vio. Al capitán Brown le gustaba tanto su aspecto que compró su casa con el fin de criar caballos de un calibre similar.

Brown, un rico barón del carbón, reconstruyó la granja y la llamó Señorita Stud Farm, en honor a una de sus yeguas favoritas. También desempeñó un papel fundamental en el apoyo al hipódromo de la Asociación de Kentucky en Lexington y, finalmente, en el desarrollo del nuevo Hipódromo Keeneland. Brown también construyó torres de agua alrededor de la granja para bombear agua dulce a sus caballos desde un manantial que nunca se secó.

Brown se estableció en Señorita, con un ganador del Kentucky Derby, Buchanan en 1884. La salud de Brown pronto comenzó a fallar, y murió poco después. La granja fue ofrecida en subasta pública, y Lamon V. Harkness fue el comprador. Harkness nombró a la granja Walnut Hall y la convirtió en una de las granjas Standardbred más grandes y conocidas. Construyó la granja de 450 acres y 12 yeguas en 1894 a 2,000 acres y 100 yeguas en 1904. El Big Barn, que todavía está en pie en el parque, fue construido por Harkness en 1897. El Granero Grande tiene 476 pies de largo, tiene 52 puestos y un área de venta, para subastas de caballos. Fue uno de los graneros de caballos más grandes jamás construidos, y los costos de construcción se extendieron a $15,000. Esta tierra pasó de él a su hija, Lela Harkness Edwards, quien a su vez la dejó conjuntamente a su hija, Kate Edwards Nichols, y a su nuera, Mary Edwards. En 1947, dividieron la granja, con Mary Edwards recibiendo la sección que finalmente se convirtió en el Kentucky Horse Park.

En 1972, Mary Edwards (entonces Sra. Sherman Jenney) vendió su propiedad a la Commonwealth de Kentucky por 2,7 millones de dólares, y en 1978, el Kentucky Horse Park, se convirtió en el único parque del mundo dedicado a la relación del hombre con el caballo, abierto al público.

El parque tiene varias estatuas de caballos míticos de las carreras de pura sangres de la historia de Estados Unidos, una de ellas es la de "Secretariat"

El parque también fue sede de los Alltech FEI World Equestrian Games de 2010 y se celebran anualmente varias competiciones nacionales de adiestramiento, salto, concurso completo y carreras de pura sangres.

jueves, 2 de julio de 2020

Adiestramiento para salto 2.


Amigos del caballo! En este post les comparto unos consejos para caballos jóvenes de salto. Cuando un caballo debuta en una prueba pública, sufre un gran estrés, que se le supera con paciencia. Cuando el caballo salta relajado las primeras  pruebas a poca altura, le conduciremos  progresivamente a pruebas de  mayor  compromiso.  La  sensibilidad  del  jinete o  la  del  entrenador  o profesor, si  el jinete es  demasiado  joven  o inexperto para darse  cuenta de estos condicionamientos, es la encargada de avisamos, de que el caballo domina  esa  dificultad  y  es  capaz  de  pasar  la  página  y  emprender  la  dif icultad  siguiente.  Estos  progresos  se  materializan  en  las  competiciones y llevadas a los actuales programas diremos que los caballos debutan en las  pruebas  de  quinto,  cuarto  grupo  para  ir  escalando  dificultades  hasta llegar a las  de  primer  grupo y  pruebas internacionales,  cuando  la edad  y estado anímico lo requieran.
Pero para llegar a estas pruebas debemos comenzar por enseñar a saltar al  caballo, que tendrá  entre  tres  y cuatro  años.  Es  conveniente  retrasar  el comienzo de la enseñanza del salto, sobre todo si el caballo no está todavía  suficientemente  formado  físicamente  o  si  no  se  le  ha  podido  comenzar a trabajar a tiempo. A los  cuatro años el caballo está bastante hecho, recordaremos  a tal efecto que  en el hipódromo,  las  carreras  clásicas  se  corren  a los  tres  años, aunque estas comparaciones no son excesivamente válidas pues el PSI es muy precoz y comienza su vida hipodrómica  a los dos  años propiamente, pues un yearling (caballo de un año) es el caballo sin hacer, aunque galope. 
El  comienzo  de  la enseñanza  para saltar hemos  comentado  que se  iniciaba, saltando pequeños obstáculos en libertad o a la cuerda, ahora montado también repetiremos lo mismo, pequeños obstáculos que pueden ser desde barras en el suelo, a barras cruzadas o cavalettis. El jinete también debe protegerse, si protegemos al caballo contra golpes mediante colocación  de calcetines de manos  o protectores de pies o mediante vendas, el jinete debe llevar casco duro, pues una caída y golpe en cabeza no  es  raro, manejando  obstáculos  y potros,  la cabeza es  delicada.
Cuando  el  potro  obtiene una  buena condición  física,  tiene  los  músculos trabajados y bien desarrollados, comenzaremos por el paso de barras en el suelo,  o  mejor  una barra y poco  a poco  se  eleva a  su  soporte y se  colocan a distancia entre 1 m y 1,10 m para pasarlas al paso, pues si fuera el paso  de ellas  al trote la distancia  se  aumentaría hasta 1,30 m.  Estas  son distancias  normales que pueden ser variadas  teniendo en cuenta la constitución del  caballo. Para los  ponys se  acortarán hasta unos  0,90 m  para atravesar al paso y 1,10 al trote. Pero todo es relativo, porque un Shetland no es un pony  C y  la distancia variará. Hay  un procedimiento para calcular la distancia de cada caballo y es, en una pista limpia de huellas, pasar los cavalettis  y comprobar  que las huellas de las pisadas del potro quedan en el centro del espacio entre los dos cavalettis, caso contrario podremos variar esa distancia, aumentando o disminuyéndola. 
La  altura de  los  cavalettis se  aumentará, comenzando  por el último, cuando los anteriores se pasan con facilidad, relajado y levantando los pies y manos y bajando la cabeza-cuello, todo ello procurando no perder ni el ritmo, ni la cadencia y mucho menos la impulsión. La duración de un entrenamiento sobre cavalettis puede durar aproximadamente unos tres meses. 
En el primero: paso y trote sobre barras en el suelo. 
En el segundo: paso y trote sobre altura normal. 
En el tercero: paso y trote sobre altura máxima. 
Cada día se deben pasar cavalettis cuatro o cinco veces al paso y al trote en combinación con el trabajo normal. Cuando esto está bien  aprendido se podrá enseñar a saltar el último cavaletti, esto  es  así:  se  colocan  tres  o  cuatro  cavalettis  a  distancia entre ellos de  1,30  m  y se  atacan al trote y si al pasar el último cavaletti el caballo se  pone al galope,  y  este  es  relajado  y  confiado,  el  ejercicio  está  bien  realizado.  Cuando así ocurra, pondremos  otro doble a continuación a unos 3 m y atacaremos la calle nuevamente al trote, saltando el primer doble al trote y el segundo al galope. Cuando pongamos, como  último, un cavaletti triple procuraremos aumentar la distancia 3,50 m aproximadamente.
También podremos  montar  un obstáculo  de  fondo  en el  último  cavaletti poniendo  unos  postes  detrás  del  último  cavaletti, pero  siempre  con  poco fondo, pues si el fondo aumentara  tendríamos que aumentar la distancia entre el penúltimo cavaletti y el obstáculo de fondo,  poniéndolo  a 6 o 6,50 m para que quepa un tranco. Es  conveniente tras pasar la calle de cavalettis, disminuir  el aire con  paciencia  y sin dar tirones,  pues es  normal que el potro, al encontrase  libre, del pase de la calle se  alegre y aumente el aire, con  paciencia se  le debe restituir a  un aire inferior, sin darle  fuertes tirones,  pues  el potro  pronto asociará  la salida de la calle con los  tirones  y acelerará a la salida  del ejercicio, provocando la ira del jinete poco preparado.
También es muy conveniente salir de la calle de los cavalettis dando  giros a derecha e izquierda indistintamente o insistiendo sobre el lado que tenga  más  dificultad  el  potro,  que  suele  ser  el  derecho,  por  su  postura  en el vientre de la madre. También podemos  colocar barras en el suelo en abanico a derecha e izquierda de la calle de cavalettis para atacarla al paso por la parte más estrecha y por el centro al trote, procurando tengan, por esa parte 1,30 m Si  al  final  de  la  calle  ponemos  dos  obstáculos  a  6,50  estaremos  enseñando al potro a pasar un doble a 1 tranco. Si  al  final  de  la  calle  ponemos  otro  obstáculo,  que  puede  ser  de  fondo, a  unos  10 m  a  10,10 o  10,20  m  (según el caballo)  estaremos  enseñando  a saltar un triple. Y si  a  la  salida  de  la  calle  en  un  arco  de  unos  15  m  y  90º  ponemos  tanto a la derecha como a la izquierda, un obstáculo de fondo vertical, estaremos enseñando al potro a ligar un obstáculo con otro. Cuando todo esto esté bien aprendido, podemos saltar un obstáculo solo al galope, con o sin  barras en  el suelo,  atacando  de frente  y  volviendo una  vez  a  cada lado para efectuar un ocho de cifra con el obstáculo en el centro de los dos círculos. Se pueden hacer ejercicios muy diversos, comenzando por el paso y ejercitándolos al trote y galope, siempre procurando que el potro esté bien colocado y llevado entre piernas y manos, comenzando por un ejercicio muy fácil pero que nos pondrá a nuestra disposición  toda  la  flexibilidad del caballo, el ejercicio es «la espalda adentro» que ya dijimos anteriormente.
Estos ejercicios preparatorios para poder disponer de las fuerzas del caballo se intercalarán con paradas y medias paradas, las famosas transiciones, paso atrás, trotes largos, galopes sobre círculos pequeños para que no se acelere y poder cadenciar, galope en línea recta, comprobando la respuesta a la cadencia, el equilibrio, obediencia y rectitud, pues es fácil el alargar, pero siempre resulta más difícil acortar los aires, sobre todo el galope. También se  puede  comenzar  a ejercitar con  barras en  el suelo  en vez  de cavalettis: Seis barras en el suelo, puestas paralelamente a 1,30 m o 1,50 m para pasarlas  un par de  veces  al paso  en las dos  direcciones,  luego al trote, dejando  libertad al dorso,  para volver  a pasarlas  tras haber efectuado  una vuelta o círculo antes de  volver a enfrentarlas.
Podemos  continuar con barras cruzadas a poca altura, con una barra delante y otra detrás a unos 2,70 m o convertir las cruzadas en obstáculo vertical de dos barras, aumentar y disminuir  la velocidad del galope, combinando con cavalettis al trote o combinar dos ejercicios: Barra en el suelo, obstáculo vertical, 5 trancos, obstáculo vertical, barra en el suelo. Esto pasado en las dos direcciones,  reduciendo los 5 trancos centrales a 4 y 2. Pero todos los ejercicios los debemos aplicar a lo que le convenga a cada caballo, pues no hay dos caballos iguales, y ni siquiera en la cuadra habrá caballos que teniendo la misma edad  necesiten el mismo trabajo, pues  la  planificación  de  las  competiciones  nos  habrán  orientado,  en  los meses de más intensidad de competiciones, hacia un número determinado  de  ellas,  con  diferencia  de  dificultad,  según  la  planificación  sea hacia una meta nacional o internacional con los campeonatos de Europa, del mundo, juegos mundiales u olímpicos. Tendremos en cartera, trabajos de mantenimiento, para un caballo bien domado que no tiene necesidad de ningún rendaje especial y lo podemos mantener con un trabajo ligero de paso y círculos o vueltas, con las piernas atentas actuantes,  igualmente  sobre  diez  minutos  al  trote  en  círculo,  cediendo  a la pierna, sobre todo actuando con la pierna interior, pasando barras en el suelo  al  trote en las  dos  direcciones, como se dijo, un  par de veces,  al trote también sobre el obstáculo con barras delante y detrás, en las dos direcciones.
No  olvidar  saltar  en  ángulo  e  igualmente  en  círculo  o  con  barras  al  pie  y detrás pegadas al obstáculo. Esto se puede repetir  a mayor velocidad como recordatorio de las competiciones,  un par de  veces,  o  bien a  una cadencia  más  lenta  si  venimos  de una competición rápida y hay que restablecer el equilibrio.

sábado, 20 de junio de 2020

Caballos ayudan en la lucha contra el covid 19.

Amigos del caballo! Hoy les comparto esta noticia como homenaje a nuestros amigos los equinos, poca gente conoce que gracias a los caballos, muchos sueros y medicinas se han creado a partir de investigaciones realizadas en ellos, con el propósito de curar enfermedades del hombre.
Hay personas que no aceptan ésta práctica de utilizar a los caballos cómo materia de investigación o materia prima para crear sueros, afirmando que se explota al animal, que se le hace sufrir innecesaria mente. 
Yo personalmente conozco países donde esta práctica esta prohibida, pero no voy a decir mi opinión personal al respecto, me la reservo ésta vez porque en esta ocasión admiro el trabajo que han realizado estos científicos pensando en el bien de la humanidad. Aquí les comparto la noticia:

Científicos argentinos elaboraron un suero a partir de anticuerpos de caballos que logró impedir el ingreso del coronavirus a las células en pruebas de laboratorio y, tras la aprobación de Anmat, se estima que durante julio comenzarán un ensayo clínico para probarlo en pacientes con enfermedad moderada a severa, anunciaron hoy los investigadores.

Se trata de un trabajo de articulación pública-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud "Dr. Carlos G. Malbrán" (Anlis), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience, Conicet y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).

"Hemos iniciado conversaciones con la Anmat y estamos presentando los resultados de los ensayos de laboratorio al organismo, apuntando a iniciar el ensayo clínico durante julio", indicó a Télam Fernando Goldbaum, director científico de Inmunova, jefe del Laboratorio de Inmunología y Microbiología Molecular en la Fundación Instituto Leloir.
A su vez la Fundación Instituto Leloir, Mabxience e investigadores de la Universidad Nacional de San Martín desarrollaron cantidad suficiente de proteína recombinante para las primeras pruebas.

Tras los resultados de los ensayos pre-clínicos, una vez que esté la aprobación de Anmat, Inmunova avanzará en la etapa de ensayos clínicos en pacientes.

"El ensayo va a comprender a pacientes mayores de 18 años con un desarrollo moderado a grave de la enfermedad y con inicio de síntomas no mayor a 10 días", describió.

Y continuó: "El objetivo es realizar una aplicación temprana en el inicio de la enfermedad para evitar que el virus se replique, es decir, que infecte más células sobre todo a nivel pulmonar".

El ensayo va a evaluar cómo evolucionan los pacientes que reciben este suero en relación a otros de una rama control a los que se le va a administrar el estándar de tratamiento.

Los anticuerpos policlonales equinos se vienen utilizando para la elaboración de medicamentos, atender emergencias médicas como el envenenamiento por mordedura de serpientes, intoxicaciones por toxina tetánica o picadura de alacrán, exposición al virus de la rabia y para tratar enfermedades infecciosas como la influenza aviar.

"Nosotros habíamos producido un suero hiper-inmune contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) de la misma forma que elaboramos éste", describió Goldbaum.

Y en ese contexto, en referencia los efectos secundarios, recordó que "en 2018 cuando hicimos un ensayo clínico en el Hospital Italiano del producto que habíamos elaborado para SUH demostramos que era muy seguro".

El proyecto fue uno de los seleccionados por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en la convocatoria "Ideas Proyecto Covid-19" –de la Unidad Coronavirus, creada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación e integrada por el Conicet. 
Fuente del artículo: Télam.com

viernes, 5 de junio de 2020

El asiento como ayuda en la equitación.

Asiento profundo.
Amig@s del caballo! quiero continuar con el tema de las ayudas del jinete, parece que aunque ya hemos hablado antes del tema, les sigue pareciendo interesante, lo deduzco por los comentarios que he recibido desde el último Post.
Hoy quiero hablarles del asiento, esta vez un poco enfocado en su uso adecuado para el salto. 
Un buen asiento es la base fundamental para que el jinete pueda con total independencia utilizar  las otras ayudas naturales (manos y piernas) y naturalmente  su  propio  peso  además  de  las  artificiales  y  secundarias  como la voz, las caricias, fusta, espuelas, muserolas, etc. Un buen  asiento depende de la posición del jinete en la montura, de  la oblicuidad de sus muslos,  de la dirección  hacia adelante de ellos, de la  tendencia constante a bajar la rodilla, de mantenerla en contacto con la montura, de la f irmeza  de  la  pantorrilla  caída  naturalmente  y ceñida  al costado  del  caballo siempre con  ligereza, dependiendo de la sensibilidad de este y del sentimiento del jinete  la presión más o menos  fuerte de  sus  muslos  y pantorrillas, que harán más o menos sólido el asiento del jinete. El llegar a adquirir un buen asiento requiere sacrificio  y  fuerza  de  voluntad,  horas  de  trabajo  en  postura  no  cómoda  todavía,  hasta  que, al dominar esta técnica, el estar sentado es cómodo  y placentero, es descanso  por haberse habituado a él, es postura tan cómoda  como  si estuviera sentado en una silla en su casa viendo  cualquier programa  de  televisión  o  leyendo un atractivo libro. Esta posición de sentado con naturalidad y comodidad  hará realidad  el efectuar cualquier ejercicio con facilidad, secundar los  cambios de equilibrio sin  bruscas  oposiciones,  sin  provocar  molestias,  con suavidad  y hasta  con  perfección, que será  la meta deseada. Hemos  apuntado  que es fundamental la posición del muslo, rodilla y pantorrillas y estos son tres puntos de  apoyo, que forman el triángulo de sustentación del peso del cuerpo, que ya lo habíamos apuntado cuando  hablemos  del principio fundamental  de  la  equitación,  «fijeza  y  buena  colocación del peso». Este triángulo sustentador descansará sobre  los  estribos,  pero  se  insiste en  decir  que «descansa»,  no  es  punto de  sustentación,  pues  el sustentarse sobre los estribos nos llevaría a un equilibrio totalmente inestable. Sobre un solo punto no hay más  equilibrio que el circense, como  el movimiento de una peonza que al disminuir la velocidad  de giro tiende a caerse, hasta llegar  a ello una vez que la velocidad de la peonza llega a ser nula. Hemos  calificado  al  asiento  como  responsable  del  peso  del  cuerpo  del jinete y por lo  tanto como  una ayuda natural, esta refuerza a las  otras y su papel es bastante importante, aunque poco reconocido. Veamos  un  jinete  que  lleva  el  cuerpo  detrás  de  la  vertical,  fijo  en  la  montura. Con su peso contribuirá e inducirá a que el caballo vaya hacia delante. Si el cuerpo se lleva hacia atrás, con las piernas empujando  mediante fuertes presiones y cediendo  las riendas, puede llegar a solucionar el caso de no querer acercarse a un objeto u obstáculo que le haya  producido miedo. El  cuerpo llevado  en la dirección  del  movimiento  de costado refuerza la acción de la pierna exterior, porque el caballo se esfuerza siempre en avanzar hacia el centro de gravedad del jinete. Del mismo  modo  que un hombre que lleva a otro  sobre su  espalda  se  irá hacia  la izquierda  y no hacia la derecha si el que hace el fardo se inclina del lado izquierdo. 
Para la doma clásica es importante  estas ayudas del peso, que se reparten  según los movimientos.  Al volver a derecha o izquierda, comprueba que el peso  del  cuello  y cabeza del  caballo recae  sobre  una y otra espalda desigualmente, circunstancia a tener en cuenta para el igual desarrollo del caballo. Un caballo montado, sostiene su masa y el peso del jinete entre 50  Y  80 kg aproximadamente  si  pesamos  a una amazona  y a un jinete medio.  Esa presión  del peso  de  los  cuerpos  de  ambos  puede contribuir poderosamente a modificar el equilibrio del conjunto a pesar de las ayudas. En el paso, parada, vueltas, giros, apoyos, el jinete bien colocado sobre sus muslos, rodillas y pantorrillas, actuando correctamente con sus manos en el sentido del movimiento puede facilitar y reforzar la obediencia del caballo, acción muy interesante en el principio de la doma de un potro. Estos  desplazamientos del peso del jinete deben ser discretos cada vez más invisibles, a medida  que avanzamos  en la doma, hasta llegar a ser totalmente  invisibles en la equitación superior y en la doma clásica de competición,  llegando con el asiento solamente a pesar sobre un lado más que sobre el otro. En  la  quitación  del  salto,  el  asiento  debe  ser  muy  fijo  e  ir  siempre  dispuesto a empujar  hacia adelante, «tomando  el asiento» y no adelantándolo,  lo que ocasionará una pérdida de acción y hasta la parada. Para atacar un obstáculo se debe tomar el asiento, si no hay seguridad  de que el caballo está franco a él, si por el contrario el caballo es franco podemos elevarlo ligeramente para no recargar demasiado  el tercio posterior aumentando la velocidad,  el ejemplo lo tenemos en las carreras de caballos,  donde  el asiento por la velocidad  siempre va elevado y sin  contacto con la montura.

viernes, 1 de mayo de 2020

Es adecuado dar más libertad?

Amig@s del caballo! les agradezco mucho que visiten este nuestro blog, un espacio dedicado al caballo y su buen manejo. Hoy en este post les hablaré de la importancia que tiene en el salto no intervenir mucho en el caballo. Cuando el caballo entiende su trabajo, pasamos a la fase de dar libertad de acción:
Tenemos que entender bien primero que  una cosa es dejar hacer y otra bien distinta es inhibirse y no hacer nada.  No  y  no  es  la  respuesta.  Una  cosa  es  no  pelearse  y  dejar  hacer,  y  otra  cosa bien distinta es la pasividad, que se puede decir que en la equitación no es recomendable. En la práctica de ejercicios, en el trabajo,  es muy útil  ceder y  dejar hacer para, inmediatamente, volver a tomar el mando  y exigir, dirigir y controlar, pero dejando y cediendo.  No es contradicción. Para saber mandar hay  que  saber  obedecer. Para saber oponerse y  exigir tendrá que saber ceder y dejar hacer, hasta el punto de que se considere justo. Debemos  decir  no a la pasividad,  pues colocarse  convenientemente con su  peso,  fijarlo  en  el  buen  sitio,  secundar  los  desplazamientos  de  centro de  gravedad  que se  vayan sucediendo,  provocar  impulsión,  tomar  contacto con la boca del caballo a través de las riendas  para dirigirlo hacia donde convenga, con una serie de acciones, ¿es pasividad? No. Las  acciones  del jinete deben ser  pocas,  pero  deben ser  obedecidas.  Una vez indicadas  por medio  de las «ayudas», el caballo debe realizarlas todas  y el jinete tendrá que secundar  esas  acciones,  esos  desplazamientos  y, si hiciera falta, tendrá que dejar sentar con máxima energía su voluntad, pero dejando  servirse de su equilibrio y de sus  fuerzas, provocando  que sea el caballo el responsable de sus acciones. Un caballo libre de la preocupación  de  transportar un jinete, debe  poner  toda  su  atención  en  lo  que está  haciendo  y  mediante  la  repetición  aprenderá  finalmente  a  emplear sus medios con precisión y a nuestra satisfacción. 
Un caballo que presenta acciones  alocadas,  escapadas,  defensas,  etc. lo hace, casi siempre, para sustraerse de las acciones  del jinete que le provocan o le han provocado dolor y las recuerda. Esto lo debemos borrar de su  memoria,  mediante pequeños  engaños,  ceder  y exigir,  hasta  llevarlo  al buen camino. Un buen caballo es el que, mediante el buen trabajo, utiliza sus energías en el ejercicio que se le pide, pero presentándolo ante él y dejándole hacer.  Nuestra  inteligencia  está  por  encima  y  tendremos  que  pensar  que para realizar esos ejercicios el caballo deberá comenzar por realizarlos al paso, luego al trote y  después al galope, bien  sobre una vuelta,  bien  sobre un círculo o lo que corresponda. Quizás haga falta hablar de algún ejemplo, orientado hacia el salto. Un potro,  un caballo  nuevo,  comenzamos  por  pasar  barras en  el  suelo  al paso, luego al trote, poco a poco  más  elevadas,  con barras de atención en el suelo o sin ellas, para llegar a presentarle un vertical o un fondo y atacarlo  al  galope,  pero  habiéndole  dejado  disponer  de  sus  fuerzas,  de su equilibrio y que no piense que vamos  a ser nosotros los que mediante acciones  sobre las  riendas  le vamos  a restituir a su  equilibrio,  porque si hacemos  esto, el caballo estará siempre pendiente de nuestras acciones  y no pondrá de su parte nada. El resultado será malo, será el derribo del obstáculo y haremos un caballo sucio. El caballo limpio es el que  se asusta al derribar, porque  no es lo habitual, e  incluso  porque el tropezar  con  una barra no  es  placentero  para él.  A veces  puede llegar a ello por distracción  o por demasiada  intensidad  en las repeticiones, y llega el aburrimiento. Un  ejercicio  bien  pensado,  con  el  jinete  bien  colocado,  fijo  y  dejando  hacer, para que el caballo emplee sus fuerzas es el mejor. El caballo recordará que el jinete no le salva  a la última hora de  tropezar con un vertical o un fondo y será él el que mida y adopte el mejor  terreno para batir y saltar el obstáculo, si nosotros le hemos puesto en el buen camino, a la buena acción,  en  las  condiciones  idóneas  para  el  final,  le  diremos  que  sea  él  el  que tenga que solucionarse el problema, pues si se lo solucionamos  nosotros, tendremos  que hacerlo  siempre  y la  equitación nuestra será  terriblemente complicada, en cada momento, para cada obstáculo, tendremos que elegir el mejor terreno y si nos equivocamos, la falta será segura. Da gusto  ver  caballos  que saliendo  sus jinetes a  «batir»  en  un  recorrido de obstáculos complicados, con distancias intermedias y combinaciones cortas y/o largas, ellos mismos, alargan y acortan, pues lo han practicado en los entrenamientos y lo recuerdan. Deben ser ellos solos los que se solucionen sus problemas, reanudar sus cambios de equilibrio, mandando en todo momento, pero dejando hacer es y será lo mejor para que el caballo tenga libertad para ejecutar ese ejercicio disponiendo de todas sus  fuerzas. La libertad absoluta, está indicada solamente en los descansos, en paseos sin contacto con la boca, ni con las piernas. Pero  en  un  recorrido  de  obstáculos  habrá  que  manejar al caballo, y con tacto dejarlo hacer. Amigos, si tienen la experiencia necesaria, saben a que me refiero!

lunes, 27 de abril de 2020

Recomendaciones para el regreso del confinamiento.

Amig@s del caballo! Hemos vivido unos días excepcionales debidos a esta excepcional pandemia, muchos centros hípicos no han podido desarrollar sus actividades habituales y se han visto obligados a sufrir restricciones, pero por fin vamos en camino de vuelta a la normalidad, por este motivo les comparto unas recomendaciones:

RECOMENDACIONES BÁSICAS PARA EL MANTENIMIENTO DE CABALLOS DURANTE EL ESTADO DE ALARMA Y VUELTA PAULATINA A LA NORMALIDAD

Estas pautas, en todo caso, deberán adaptarse a cada caballo concreto a partir de la experiencia de sus cuidadores y responsables habituales.

Como guiones orientativos más comunes podemos señalar los siguientes:

ALIMENTACIÓN

Durante la falta de actividad deportiva es recomendable una alimentación de mantenimiento, poco energética (no abusar del uso de avena, cebada o piensos energéticos), para evitar posibles problemas de un exceso de energía sin un ejercicio adecuado.

Se debería aumentar lo máximo posible la administración de forraje (a ser posible heno) tanto porque el caballo tendrá actividad varias horas al día comiendo (cosa que hace normalmente en la naturaleza) como porque no se aporta un exceso de energía.

Es deseable alimentarlos y supervisarlos un mínimo de dos 2 veces al día por su propietario o encargado.

Necesitan tener acceso al agua permanentemente, comprobándose diariamente.

MOVIMIENTO

En centros con paddocks es bueno dejarlos en libertad con todas las precauciones, el mayor tiempo posible. En este caso es recomendable que dispongan de forraje verde o hierba fresca.

En caso de no existir paddocks, es necesario darles cuerda, ir al caminador o pasear de la mano todos los días y el tiempo en función de las necesidades de cada caballo. Lo ideal sería poderles montar por sus jinetes habituales y el tiempo necesario según cada caballo.

CUIDADOS GENERALES

Es fundamental mantener la higiene y limpieza de los boxes. No olvidar de la higiene y mantenimiento de los cascos, incluido su herraje habitual. Necesitarán tener sus cascos recortados (y algunos herrados) cada 45-60 días.

Es necesario el mantenimiento diario de las condiciones higiénico – sanitarias de las cuadras, así como conservar la debida atención veterinaria si surgen problemas de salud que requieran ser atendidos. En la medida de lo posible conservar las pautas habituales de desparasitación y vacunación.

En situaciones concretas y si un informe veterinario así lo establece, los animales pueden necesitar cuidados especiales, tratamientos ortopédicos, por parte del herrador o administración de tratamientos y curas por parte de propietarios y cuidadores.

OTRAS CONSIDERACIONES

En todo caso debe recordarse que el control del caballo en condiciones de confinamiento, puede complicar mucho la relación entre las personas y los equinos.

A parte del ejercicio físico que se les pueda suministrar, su mente se debe ejercitar incluso cuando no se monten, manteniendo su respuesta y contacto con el jinete o entrenador, y garantizando con su respuesta obediente la seguridad del binomio y su bienestar.

Se recomiendan trabajos variados desde el suelo y trabajos a la mano.

El bienestar del caballo no sólo es físico, sino mental. Trabajar en ese aspecto les mantiene mejor.

Asimismo, es importante recordar que los caballos no sufren el virus Covid ni lo transmiten.

PROCESO DE VUELTA A LA NORMALIDAD

Teniendo en cuenta el tiempo transcurrido sin el ejercicio necesario por parte de los caballos, la vuelta al trabajo deberá ser paulatina y evolutiva, siempre en atención a las circunstancias particulares de cada uno.

Los caballos habrán de, primero, recuperar su forma física; lo que podrá llevar entre uno y dos meses, según cada caso.

Volver a la competición será también una labor gradual, en consonancia con la manera de recuperación de su forma física y psíquica al volver a activar su vida deportiva.

Las consideraciones de los responsables técnicos y veterinarios de los caballos serán siempre muy importantes a estos efectos.